miércoles, 28 de agosto de 2013

Responsabilidades

                                                 La vida continúa

                                                                                           Mirta Ventura

                                                                                            Agosto 2013


Corrupción


Usado como caballito de batalla, la corrupción es invocada por el arco opositor, solamente en casos en los que estarían supuestamente involucradas personas afines al gobierno. No hacen denuncias de corrupción que salpiquen a los medios hegemónicos, ni al Poder Judicial, ni a los grandes grupos concentrados agropecuarios, ni a las empresas multinacionales o financistas. Tampoco encuentran motivos de denuncia de corrupción en políticos que son opositores. La corrupción está en el kirchnerismo únicamente. Se autotitulan valientes por atreverse a realizar dichas denuncias. Esta argucia es difundida insistentemente por opositores de derecha y aún de centro izquierda y por los grandes medios concentrados. Las demostraciones de falsedad de muchas de estas denuncias no son difundidas del mismo modo y muchas personas quedan con ese cantito en sus oídos. Es burdo pero así funciona.

La política así es desalojada, por esta clase de políticos, por planteos éticos y morales. Como si pregonando la buena moral, la corrupción pudiera ser excluida. No se avienen a discutir el proyecto de país, las medidas estratégicas a llevar, hablan de ética y modales. Sabemos que esas formas ocultan los anhelos encubiertos.

Progresismo


Cierta parte del progresismo no kirchnerista, centro izquierda e izquierda, no escapan a esta maniobra antipolítica. En este caso el ataque es por izquierda. Nunca un consentimiento a las muchas medidas igualadoras y emancipadoras que este gobierno ha llevado a cabo.  Nunca una propuesta que ayude a profundizar. Solamente obstaculizar.

El rescate del Estado, la ampliación de derechos, la inserción de Argentina en la región, el enfrentamiento a los monopolios, la recuperación de las empresas estatales regaladas por el neoliberalismo, la mejora en el empleo y en la distribución de la riqueza, no son reconocidas por este sector de la oposición. No discuten política, porque no presentan sugerencias para avanzar. Se detienen en las acusaciones de forma y corrupción y cuando critican alguna medida no proponen con cual la remplazarían. Cuando una medida es irreprochable, acuden a la argucia de descalificarla porque a su amparo se cocinaría algún negocio corrupto.

En el progresismo de la región, Cristina es muy bien reconocida. Sin embargo, aquí, en nuestro país, los progre alaban a Lula,  Evo, Chávez, Mujica, sin decir que en nuestro país, se ha avanzado más que en todos ellos en el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad y que el enfrentamiento con los verdaderos poderes está en marcha más que en cualquiera de esos países.

Otra curiosidad de nuestro progresismo, es de qué lado se han puesto en cada situación conflictiva. Estuvieron con los empresarios agropecuarios cuando se discutía la resolución 125, se mezclan sin pudor con quienes tuvieron papeles importantes en el neoliberalismo, se juntan Solanas y Carrió apelando a sus decencias. Son útiles a los deseos del monopolio mediático prestándose a la difusión de las mentiras instaladas y le dan crédito a la infamia con sus presencias en cada programa conducido por periodistas indignos voceros del monopolio.

Distinto es el actuar de otros progresistas que aunque vienen de otro contexto que el kirchnerismo, supieron apreciar lo conseguido, y con gran honestidad contribuyen con sus distintas sapiencias a profundizar la lucha contra el neoliberalismo. Sabatella es uno de los más destacados y lo son también Heller y muchos compañeros de Nuevo Encuentro. También aportan desde otros partidos, agrupaciones y asociaciones gremiales de distintos orígenes, comprometidos con lo nacional.

Defender los ideales y ponerle el cuerpo a este proceso profundo con las complejidades que debe tener, aportar con conocimiento y entrega sin buscar el purismo de quien nunca va a ejecutar, sino sólo confrontar, es lo que hace un progresista de Latinoamérica hoy.


Ataque

Frente a los resultados de las elecciones primarias se quiere hacer creer que el gobierno se termina. El ataque que se hace contra la presidente es alevoso. Desde enfermedad hasta no representatividad es lo que alegan. Han decidido que no hay gobernabilidad para llegar al 2015. Se proponen sacar al FPV la presidencia de las comisiones en el parlamento, aunque siga manteniéndose como primera minoría. Los que hablan de respeto a las instituciones, en este caso, no dudan de avasallarlas. Hablan de fin de ciclo, ante una primaria de mitad de término. No pueden disimular el deseo de volver a la política de privilegios y desandar todo lo hecho.

La vida continúa

El gobierno sigue funcionando. A diferencia de lo que hace Massa que adapta su discurso según quién quiera oírlo, el gobierno tiene un proyecto que sigue afianzando. Hubo una reunión en Río Gallegos, en la que la presidenta convocó a empresarios, sindicalistas y banqueros. Era el momento de expresar todo el descontento y oposición a lo que el gobierno ejecuta, que los medios diariamente reflejan. Por el contrario, reconocieron la marcha positiva de la economía y expusieron abiertamente sus pareceres, las alternativas que proponen y aceptaron gustosos seguir con estos encuentros.

Después del fallo en contra de la Argentina por parte de la Cámara de Apelaciones de Nueva York, en el pleito contra los fondos buitre, el gobierno rápidamente informó la reapertura de una nueva reestructuración de la deuda. Argentina le viene pagando y seguirá haciéndolo, de acuerdo con los dos canjes consensuados, al 93% de los acreedores. La presidente anunció que se mandará un nuevo proyecto al Congreso argentino, que es el único que puede legalmente decidir sobre la deuda externa argentina, que propone abrir nuevamente el canje de la deuda del 7% que no entró en los dos canjes anteriores y que para evitar posibles embargos como sucedió anteriormente, se reemplazarán los bonos para que sean pagados en la Caja de Valores de la Argentina. Este fallo a favor de los fondos buitre, si fuera confirmado afectaría duramente a la Argentina y a todo el mundo financiero poniendo en desconfianza toda reestructuración de deuda internacionalmente. El proyecto a enviarse al Congreso es una clara señal de respeto para todos los habitantes del país y al 93% de los tenedores de bonos que aceptaron la reestructuración. Este fallo no tiene en cuenta la inmunidad soberana que tiene la reestructuración de la deuda.

Muchos de los opositores acompañarán este proyecto porque entienden que sería muy grave para Argentina si la Corte de Nueva York confirmara este fallo. Otros, desde Clarín, se regodean si a Argentina le va muy mal.

Responsabilidades

Los electores tienen que asumir su responsabilidad. No se puede vivir con gusto beneficios obtenidos y luego votar por alguien, que con supuesto buen gesto, propone terminar con el avance realizado. La imagen de buenos muchachos que prometen oír a todos, aún a los poderes que no quieren ceder ningún privilegio, no es lo que sirve al país. Estamos en un momento particular en que en Latinoamérica se está peleando por la verdadera soberanía y los pasos atrás son fatales. El enemigo es astuto y siempre encuentra en estos parajes quiénes los represente.

Según lo que la mayoría elija, se juega si la desocupación va a seguir disminuyendo, si la política de mercado libre es la que se impone y el ajuste sobre los salarios de los trabajadores y en el gasto público vuelve, si los salarios siguen siendo discutidos en paritarias, si se vuelve a la impunidad de los crímenes de la dictadura militar, si seguimos en Unasur o volvemos a las relaciones carnales, si luchamos por la aplicación de la Ley de Medios Audiovisuales o seguimos cómplices de los medios hegemónicos, corporaciones que favorecen la voz única. Todo esto se juega con el voto. No es admisible que alguien elija por modales o gustos personales y se obvie al elegir un legislador que su asistencia a las sesiones sea mínima, o haya votado en contra de las leyes más progresistas. Es cuestión de proyectos, de políticas, de políticos, partidos y capacidad de gobernar. Los hechos son contundentes y es penoso perderlos irresponsablemente.



martes, 20 de agosto de 2013

Democracia hoy


                         Hay más beneficiarios que votos


                                                                                                 Mirta Ventura
                                                                                                  Agosto 2013


Fondo y forma

Las elecciones son, como todos sabemos, la herramienta fundamental de la democracia. Las  del 11 de agosto próximo pasado en Argentina, fueron elecciones primarias. Es decir que la ciudadanía tiene la posibilidad de elegir los candidatos a presentarse como representantes de una alianza o partido, si es que hay dentro de una misma agrupación más de una lista. O sea que una elección primaria es una acción aún más profunda del ejercicio democrático. Este sistema de elecciones primarias, abiertas, simultaneas y obligatorias fue introducido en nuestro país, por el gobierno actualmente en ejercicio.

En defensa de este sistema de gobierno, todos coinciden en que con el voto, el ciudadano juzga a cada postulante que ya está en ejercicio, o pone  sus esperanzas, cuando vota por alguien nuevo, en que cumpla sus promesas preelectorales. La participación popular, de este modo, está garantizada.

Para que el funcionamiento democrático sea efectivo, las propuestas que cada candidato hace, tendrían que estar fundamentadas y debería estar aclarado,  suficientemente, con qué medios  va a contar para llevarlas a cabo. El ciudadano es, en consecuencia, quién debe con su voto, aprobar o rechazar al candidato. Luego que cada representante es elegido democráticamente por mayoría,  debería cumplir con lo prometido.

Los integrantes del Poder Legislativo, que representan a los ciudadanos según la cantidad de votos que han recibido en las elecciones democráticas legislativas, también deben responder, a través de la proposición, aceptación o rechazo de leyes, a  las ideas por las que fueron votados.

Esto que es una descripción básica de cómo debería ser, no es lo que pasa y lejos se está de ello.

30 años de democracia

El ejercicio de la democracia goza del beneplácito de las grandes mayorías en la sociedad Argentina y en muchos de los países latinoamericanos o, por lo menos, es lo que así se expresa. Después de la cruenta violencia de los años 70, haber conseguido llegar a transitar años de gobiernos que se suceden unos con otros a través del voto popular es un verdadero logro.

No todas las experiencias democráticas han sido fructíferas, porque ha sido muy difícil instalar ideas progresistas democráticamente. El neoliberalismo gobernó representando a los intereses de las corporaciones, en contra de los derechos populares. Muchas veces, como hoy sucede, los que prefieren favorecer a los poderes hegemónicos no lo hacen explícitamente en sus discursos.

 Argentina vive 30 años de gobiernos democráticos sin interrupción. No obstante hubo intentos golpistas, gobiernos que se fueron antes de terminar su mandato por presiones corporativas y gobiernos que impusieron un neoliberalismo brutal, comprometiendo severamente la soberanía nacional. Vaciaron al Estado con privatizaciones y extranjerizaciones. Desde hace 10 años, el rumbo democrático se afianza. Se está en franca recuperación a manos del Estado de los bienes enajenados y son motivo de lucha diaria del Gobierno y los ciudadanos la igualdad y distribución de la riqueza.

Candidatos y electores

La mayor parte de los candidatos opositores no se expresan con franqueza ni en sus posiciones, ni en sus proyectos, ni en sus actuaciones en el Congreso. Lo que dicen representar no es lo que realmente es. Esta situación sumada a la gran manipulación que hacen los medios de comunicación hacen que los electores no muy ideólogizados voten sin coherencia, sin tener  en cuenta la verdadera significación que tiene votar al candidato elegido. Hasta tal punto es así que llegan a hacerlo, muchas veces, en oposición a sus conveniencias e intereses.

En el corto tiempo de campaña que Massa se puso a la cabeza del Frente Renovador, pasó de  decir que había muchas cosas positivas que hizo el kirchnerismo, las cuales consideraba sostener, a expresar, ante un grupo de influyentes empresarios, que cambiaría las alianzas internacionales, que tocaría el tipo de cambio para dar previsibilidad y atraer inversiones, que dejaría atrás los conflictos con el campo, que parte de las jubilaciones podrían volver a los bancos, que intervendría en la política inflacionaria, que volvería a endeudarse, o sea que se cambiaría radicalmente el camino emprendido en 2003. Hay quienes lo votaron por algo y otros por lo contrario.

Gran parte de esta deformación sería atemperada si la Ley de Medios estuviera en plena vigencia permitiendo que se divulguen con mayor paridad los distintos relatos. Esta ley no está en funcionamiento por la combinación destructiva entre los medios hegemónicos, negándose a aceptar una ley aprobada por el Congreso de la Nación, ratificada por el Poder Ejecutivo, y por la actuación de la Justicia, que se encarga de frenarla con distintos mecanismos. Pero esto no se lo dicen esos candidatos a los que han votado.

Lo que se está buscando, y en Massa parece haberse encontrado, es un candidato sonriente que hable con todos los electores desprevenidos pero que, sin explicitarlo, tenga una sujeción fuerte con los poderes económicos reales, con los que el actual gobierno se va enfrentando en sus distintas facetas.

Desde el otro arco opositor, el que corre por izquierda, van a decir que es lo mismo si se retorna al neoliberalismo, ya que si el gobierno de Cristina firma convenios con Chevron, no hay diferencias, ocultando que lo que los  poderosos quieren conseguir utilizando a sus elegidos, son cuantiosas ganancias sin controles ni condiciones que cumplir, sin importarles el daño ambiental, ni el desarrollo autónomo, ni la reinversión, ni la sustitución de importaciones. No aclararán que no es lo mismo una inversión directa asumiendo riesgos, que endeudarse. Tampoco aclaran cómo sustentarían cualquier proyecto de autoabastecimiento de combustible. Solamente dirán, hacen convenios con  multinacionales. Y los diarios y la tele dirán lo mismo.
Los verdaderos motivos de tanta crítica y acusaciones
Se acusa a este gobierno de no ser suficientemente republicano aunque las leyes se discutan, aprueben o rechacen en el Congreso. Pero para esa oposición, vocera de los grandes poderes capitalistas, no se está en una verdadera república porque así, democráticamente, se han dictado leyes en dirección a la ampliación de derechos, a la recuperación de la soberanía y al desarrollo autónomo, que no es lo que desean.

Etcheverre, presidente de la Sociedad Rural, criticó duramente al gobierno diciendo, entre otras cosas “dilapidó en corrupción las divisas que produjo el campo”, y fue apoyado por el secretario general de la Unión de Trabajadores Rurales, Momo Venegas. Lo dicen, aunque los datos reales indican otra cosa. El aumento del gasto público en el período 2003-2013, fue de 210 mil millones de dólares, y las retenciones al campo fueron de 55 mil millones de dólares, escasamente un 26% de la totalidad. Cerca de 135 mil millones de dólares (64%) fueron usados en gasto social. Lo que no sinceró, este increíble dúo, es que no están dispuestos a poner en blanco a los peones rurales que en su mayoría no están formalizados. El desempeño de los legisladores afines, no oculta sus verdaderos propósitos. Carrió, De Narváez, Michetti y Solanas, estuvieron ausentes cuando se votó en el Congreso la Ley del Peón Rural.  Muchos dirigentes políticos de la oposición aportaron a este acto en La Rural, con sus presencias, sus sonrisas, sus trajes y sus consentimientos.
Hay más beneficiarios que votos 
Es este el momento en el que vivimos. La desestabilización no es a través de guerras o golpes de estado. El liberalismo intenta volver y puede usar a cómplices conscientes o a “buenos muchachos” que en nombre de las buenas costumbres, no van a abstenerse de mentir para disfrazar sus oscuras intenciones y habrá ciudadanos persuadidos a ser opositores , aunque muchos queden afuera nuevamente de la vida posible.

Se quiere obligar al gobierno a abandonar su rumbo y a tomar los códigos del liberalismo, si quiere recuperar los votos perdidos, como si fuera novedoso tener que afrontar aprietos. No se admite que contrariamente a lo que quieren empujarlo, lo que llaman errores que debiera reconocer el gobierno, son precisamente las medidas más valientes no esperadas por los que se resisten a perder privilegios. Contabilizando resultados electorales, a la luz de lo que realmente sucede, debemos decir que hay más beneficiarios que votos



domingo, 11 de agosto de 2013

Controversias


                           Contradicciones que pueden no ser tales


                                                                                        Mirta Ventura
                                                                                         Agosto 2013


Entre las controversias que son moneda común entre nuestros distintos espacios políticos se encuentra la referida a la extracción de recursos naturales. No es fácil describir las posiciones a favor y en contra de esta dinámica, ya que la mayoría de las opiniones ahora vertidas, sobre todo de los grupos opositores al gobierno, se contradicen con la postura que han manifestado anteriormente. En este tema también siguen con la lógica de oponerse a todo lo que del oficialismo venga.

Este es un tópico muy vigente ya que involucra temas de soberanía, tecnología y reclamos sociales. Encontrar el punto justo no es simple, aunque desde algunas voces demagógicas intenten simplificarlo exponiendo como única variable la crítica social inducida.

La reducción también esgrimida acerca de que los países más pobres son necesariamente los que basan su economía en recursos naturales está desvirtuada con contraejemplos  como los son Noruega (petróleo) o Nueva Zelanda (frutos). Sin embargo, no puede obviarse que los países prósperos sostenidos en estas economías, han impuesto valor agregado a la extracción de sus recursos naturales. Los gobiernos que tienen éxito en este sentido son los que trabajan en la constitución de acuerdos entre empresas estatales y privadas para elaborar estos productos, que hacen aumentar sus exportaciones.

América Latina


En Latinoamérica se ha comprendido que la lucha por la soberanía pasa, entre otras cosas, por el autoabastecimiento de la energía. Meta nada fácil de cumplir, pero no imposible, si el propósito es comprendido por los pueblos además de por los gobiernos, y si la misma idea es abrazada por muchos de los países de la región.

El concepto binario entre comunidades originarias o desarrollismo no debiera tomarse como una alternativa válida. La inclusión de los pueblos originarios, respetando sus características, no significa dejar de luchar por la igualdad de todos los habitantes y la ampliación de derechos aún, para esos mismos pueblos. No sería resistible intentar  cambiar sus conceptos de vida ni sus religiones, pero no sería loable no ocuparse de su inclusión en los planes de salud y de educación y en su mejora significativa respecto a la distribución de la riqueza del país en el que viven y al que pertenecen.

Nadie podría decir que gobiernos progresistas como los son los de Ecuador, Bolivia y así también Brasil y Argentina, debieran elegir una cosa o la otra. Bolivia es un claro ejemplo. Para ser soberana, para salir del subdesarrollo, ha propiciado distintas variantes industriales para obtener energía, que requieren del extractivismo. Bolivia posee gas, explota minerales, como el litio muy requerido en los últimos tiempos, y desarrolla la megaminería. Todo esto transcurre, no sin conflicto, porque hay intereses que quieren presentar como dicotomía, el autoabastecimiento de energía de América Latina y el respeto a toda comunidad que por derecho primario está asentada en el suelo involucrado.

El conflicto no debería ser tal si todos se sintieran incluidos en esta lucha emancipatoria que América del Sur y del Caribe está librando en estos tiempos. Los gobiernos van aprendiendo pero deben mejorar aún mucho en los acuerdos que hacen con empresas extranjeras, muchas veces transnacionales, para la explotación de los recursos naturales y en la aplicación de todas las leyes de seguridad y protección del medio ambiente. ¿Deberían esperar para hacer uso de sus bienes naturales, que significan vida para sus habitantes, hasta que se desarrollen autónomamente las técnicas y se posean los instrumentos sofisticados que el primer mundo desarrolló en años?

Conocemos que hubo grandes colisiones cuando el gobierno de Evo Morales planteó construir una carretera que uniera San Ignacio con Villa Tunari, considerada necesaria desde el punto de vista geográfico y geopolítico. Los pueblos originarios que por allí habitan no fueron consultados y se opusieron. Encuentran en estas luchas en todo el territorio americano, falsos aliados que nunca consideraron primordial los derechos indígenas y que ahora se visten de ecologistas. Ahondando, a lo que se oponen estos aliados circunstanciales, es a que estos proyectos faciliten y permitan tener la eficacia suficiente como para poder lograr el objetivo mayor de la independencia soberana, que la autonomía energética permitiría alcanzar. Pero no queda resuelto el conflicto popular.

Argentina


En Argentina se da este mismo conflicto, no claramente presentado como ameritaría por la importancia del tema, porque se involucran en el juego muchos intereses.

El gobierno presenta con claridad sus objetivos y su consecuente derivación en acciones para  alcanzarlos. Se subsidia la energía y el transporte con una estrategia de precios acorde, para favorecer la competitividad. Las políticas públicas fomentan activamente la sustitución de importaciones en varias ramas de la industria. En la distribución de roles, Argentina no quiere asumir el papel del exportador de materias primas sin valor agregado.

Para lograr estos objetivos se invierte fuertemente en desarrollo tecnológico y se estimula el estudio de Ciencia y Técnica, se ha creado el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Inversión Productiva,  y se repatrían científicos que han emigrado.

El objetivo político del país en pos de la soberanía nacional es el autoabastecimiento de petróleo y gas. Los hidrocarburos y la tecnología asociada a su obtención, industrialización y distribución es política de interés público. Con esta definición se promueve la posibilidad de mejorar la distribución de la riqueza, interés primario del proyecto. La expropiación de las acciones de YPF en manos de Repsol hicieron acceder al Estado al 51% del capital de la sociedad. Este reposicionamiento permitió que se elaboren reglas a cumplir por las firmas privadas concesionadas y se recupere, por parte del Estado, la importancia que le da a la actividad petrolera y su regulación.

Decreto 929/2013 Régimen de Promoción de Inversión para la Explotación de Hidrocarburos

Soberanía hidrocarburífera- Decreto 929/2013- Créase el Régimen de Promoción de Inversión para la Explotación de Hidrocarburos

El decreto es marco del acuerdo que Argentina firmó con la empresa norteamericana Chevrón, para comenzar con la explotación de yacimientos en Vaca Muerta, provincia de Neuquen. Con este decreto se aprobó un nuevo régimen de promoción destinado a las empresas petroleras. El propósito es estimular la inversión petrolera. El decreto establece desde su primer artículo que el objetivo fundamental es lograr el autoabastecimiento energético mediante la producción de hidrocarburos en yacimientos convencionales y no convencionales. Están incluidas las empresas ya concesionadas para la explotación con una exigencia precisa de inversión.

El acuerdo contiene fuertes pautas para la explotación. El 80% de los hidrocarburos obtenidos quedan en manos nacionales y el otro 20% en posesión de la empresa extractora. Hay establecidos plazos que cumplir para la inversión y están pautadas las penalidades por el no cumplimiento. Las acciones de YPF siguen en manos de YPF y no se derivan a ninguna empresa contratada. Para sostener el proceso de reindustrialización que implica la continua adquisición de hidrocarburos por el Estado, el acuerdo permitiría resolver taxativamente el vaciado de divisas. Además, el decreto establece que si hubiera cualquier tipo de diferencia entre las partes, deberán resolverse en tribunales argentinos.

Las empresas que se avengan a este decreto, podrán exportar el 20% de lo producido sin retenciones y podrán disponer de las divisas. Si las necesidades internas de provisión no están aseguradas al momento de alcanzar ese beneficio, se obligarán a vender ese 20%, en el mercado interno.

Se rescata, de este modo, la importancia de la actividad petrolera que había sido dejada de lado desde los 90. Se tiende a cambiar la pendiente negativa producto de la actuación depredadora de REPSOL por varios años. YPF, desde que fue recuperada, consiguió invertir la tendencia negativa y aumentar la producción de gas y petróleo, con un crecimiento interanual en mayo de 1,8 por ciento, en la producción de petróleo y 0,8, en gas natural. El sector privado conserva, a partir de este decreto, un papel de gran importancia en inversión y producción, pero regulado por el estado argentino. También están determinados beneficios muy alentadores para las empresas inversoras, siempre que cumplan con los requisitos de eficiencia en producción, resultados y plazos determinados. El régimen de promoción, claramente, fue negociado por el Estado Argentino, YPF, y la empresa Chevrón con la intención de beneficios para todos y con la esperanza que haya varias empresas inversoras más.

Argentina tiene vastos recursos energéticos que necesitan ser explotados. Esta medida es una clara pauta para el sector industrial involucrado, porque incluye condiciones de mercado especialmente aptas para los grandes capitales de inversión necesarios en este tipo de explotación.

Los opositores a cada paso adelante que se da, no tardan en pronunciarse en contra. Quienes ni siquiera estuvieron a favor de la recuperación de YPF, se oponen con argumentos antiimperialistas. No explican cómo desarrollarían una tecnología propicia a la explotación no convencional del petróleo en muy corto tiempo o cómo obtendrían divisas extraordinarias. Lo que en realidad pretenden y no lo dicen, es llevar al país a una crisis financiera que obligue a la devaluación dado que la balanza comercial, en ese caso, estaría en perjudicial desequilibrio. Han criticado ferozmente esta política porque dicen que Argentina no hace nada para atraer inversores y cuando lo hace, se vuelven nacionalistas al extremo de rechazar inversiones millonarias. Pregonar por soberanía energética es una falsedad, si teniendo recursos sin explotar, no se hace nada para superar la escasez de combustible.

Muchos de los que hoy se muestran horrorizados por este decreto que abre puertas a empresas extranjeras (que poseen el gran capital y la tecnología necesaria para este tipo de explotación), ocultan que la caída de reservas hasta 2011 fue aproximadamente del 70% y que durante 15 años la producción de petróleo siguió una curva descendente de aproximadamente el 6% anual, como consecuencia de la política energética de los 90. Los recursos naturales y los activos locales fueron despilfarrados, mientras las empresas privadas, desreguladas, mantenían grandes tasas de ganancia, que giraban al exterior sin limitaciones.

“Daña la soberanía nacional”, dijeron varios de los que siempre defendieron las privatizaciones y/o se opusieron a todo intento de enfrentar monopolios y a las estatizaciones. No es serio que Federico Sturzenegger, presidente del Banco de la Ciudad y precandidato a diputado nacional por el PRO, se preocupe porque “el estado se ha puesto de rodillas”. Carrió y Solanas, se oponen y van a intentar que el acuerdo sea rechazado en el Congreso. Lozano lo quiere llevar a la justicia para que se declare inconstitucional. Cabe recordar que cuando se discutió en el Congreso la Ley de Tierras que el FPV logró aprobar, Carrió, De Narváez, Michetti y Solanas (entre otros) estuvieron ausentes y Ricardo Alfonsín votó en contra. Cuando se aprobó la recuperación de parte de YPF a manos del Estado, Carrió se abstuvo, De Narváez y Pino votaron en contra, Michetti no estuvo y Alfonsín votó a favor.

Contradicciones que pueden no ser tales


Sostienen varios gobiernos latinoamericanos que sin los proyectos extractivistas no se podrían sostener las políticas sociales. Por otro lado hay muchas protestas ambientalistas provenientes de los habitantes originales de los lugares afectados por estas técnicas. Si la discusión es llevada genuinamente, se podría llegar, quizás, a un acuerdo beneficioso. Todo desarrollo implica contaminación, pero actualmente hay medidas de seguridad elaboradas y corregidas a la luz de la experiencia, para que estos daños se vean significativamente disminuidos. También influye la seriedad e interés que se asuma al emprender estas tareas y sobre todo quiénes las controlan.

Por otra parte no se puede obviar que el acrecentamiento del gasto social está muy relacionado a los ingresos extraordinarios. De allí la divisoria producida en la sociedad argentina, a partir de la Resolución 125 sobre retenciones. Sin retenciones la política de inclusión se hace muy difícil. En este caso, los ingresos extraordinarios provienen de la soja.

Pero no intervienen en este conflicto solamente estos dos actores: Políticas sociales, Estado versus ambientalismo, sino que aparecen los intereses corporativos y antinacionales, defensores del liberalismo, que usan cualquier conflicto para esconder su verdadera intención: Frenar el difícil camino emprendido para ser soberanos y para distribuir en forma más justa la riqueza del país, con lo que lograrían vencer a los gobiernos y  restablecer a la derecha liberal en el poder.

Los ciudadanos pertenecientes a los pueblos originarios, como todos los ciudadanos de estos países, tienen la facultad de obtener toda ampliación de derechos que se obtuvo y de luchar por los que creen que aún no se han conseguido. Dicen que no son democráticos los proyectos económicos basados en los recursos naturales y las técnicas de extracción, porque no se los consulta. En muchos casos, en Bolivia por ejemplo, sí se han hecho plebiscitos y el veredicto fue negativo. Otra parte de la población podría decir que no es democrático abortar un proyecto inclusivo porque un grupo particular, con derechos particulares, se oponen. Podrían argumentar  que han votado democráticamente y se han opuesto. Entonces otros podrían decir que, sin embargo, los gobiernos nacionales y populares que llevan a cabo estas políticas, todos fueron elegidos y reelegidos en sus respectivos países, así como los gobernadores e intendentes de las zonas comprendidas. Es decir, es democrático. Esto que parece un galimatías, describe la complicación del concepto democracia en estos casos. Según la constitución vigente los recursos naturales estratégicos son de cada provincia (sería conveniente que los recursos naturales estén bajo la tutela de la Nación, pero esto implicaría un cambio de la constitución), no de ningún sector en particular y el gobierno de cada provincia es el elegido democráticamente por el pueblo. Se impone llegar a un punto constructivo con la participación de la gran mayoría.

Democracia

El funcionamiento de la democracia es una continua pelea de intereses. Extractivismo sí o no, no debiera ser un conflicto insalvable. Es un tema muy digno de discutir si los que lo hacen quieren lo mejor para el país y todos sus habitantes. No es posible enfocarlo desde ningún grupo particular sin tener en cuenta todas las variables del problema. Deben abordar esta disyuntiva todos los que sienten válida la lucha por la libertad que otorga la igualdad para todos los pobladores. Los que se disfrazan de ecologistas o de antiimperialistas, para impedir la autonomía y volver a 10 años atrás cuando se regaló la soberanía argentina, abstenerse.






lunes, 22 de julio de 2013

La Patria es el otro


                                                                                           Mirta Ventura
                                                                                             Julio 2013

Confusión deliberada

La confusa oposición que manifiesta el frente renovador de Massa se inscribe dentro de cierta línea que pretende diferenciarse de los opositores porque sí, aduciendo en cambio motivos precisos. Entre éstos, el avance sobre la justicia (cuando el gobierno pretende democratizar su conformación y transparentar su funcionamiento) o el autoritarismo (del que nunca pudieron explicar en qué consiste).

El candidato, así como la porción del electorado que él cautiva, por algún sentido de pavor, es de suponer, no se manifiestan  de derecha planamente. Mientras Massa se presentó un poco kirchnerista, y propone rescatar algo de lo hecho por el kirchnerismo, simultáneamente, Macri revela que tiene un acuerdo con Massa en la provincia de Buenos Aires y tiene gente propia en la lista de diputados que encabeza Massa. Es el elegido por los grandes poderes de  la derecha, la que reclama tener un representante presentable y en Massa lo encuentra. El lugar que ocupa en las tapas de diarios y en las pantallas de televisión, así lo corrobora. Por algún motivo él no lo blanquea y recurre a ese raro comportamiento que se está dando últimamente en  la política argentina, que es presentarse comprensivo, amplio, amigable y nada proteico. Están deseosos de poder decirle, cuanto antes, “el Capriles” argentino.

Error conceptual

Se critica en las filas del kirchnerismo la unidad de discurso, festejando en contraposición la diversidad y amplitud en varias de las listas opositoras. Cometen un error conceptual muy perjudicial al denotar como virtud esa variedad. Cuando se habla de democracia plural, no debiera entenderse como pluralidad de intereses, que es lo muestran las forzadas uniones construidas para la contienda electoral. La diversidad que se espera es en los distintos criterios para conseguir los intereses comunes que deben perseguir todos los integrantes de un mismo espacio. Lo que se considera un objetivo deseado por el que se lucha y se gestiona debe ser coincidente por todos y cada uno de los que confluyen en una misma lista electoral.

La Justicia y la Constitución
Los avances de la sociedad

La Constitución admite, como todo texto, alguna flexibilidad interpretativa. La Suprema Corte de Justicia de la Nación, lleva esa flexibilidad hasta el punto de ruptura a favor de los poderes corporativos y en desmedro de las modificaciones progresistas generadas por los otros dos poderes, cuyos miembros fueron sujetos a renovación popular por el voto de la ciudadanía. Los ciudadanos examinan a través de su voto, periódicamente, los puestos políticos y por eso el papel representativo que cumplen los Poderes Legislativo y Ejecutivo. Asociado a este escrutinio, éstos van evolucionando como va evolucionando la sociedad. El Poder Judicial que suele encontrar a sus miembros en el mismo estadío social, repite su carácter conservador y termina atrasando respecto del avance social que va tiñendo los poderes políticos. Se debe alterar la lógica que hace que los intereses de los ricos estén siempre protegidos y los de los sectores populares no.

Los que desde la política se juran no poner en consideración reforma alguna de la Constitución Nacional, no hacen honor ni a la política ni a los avances lógicos de la sociedad toda. La Constitución en muchos de los estamentos referidos a los derechos sociales, se queda muy atrás de los avances alcanzados. El temor a que la reforma de la Constitución implique obtener la re-re elección para Cristina Fernández de Kirchner, habla de la necesidad que tienen los opositores de crear conflictos contra el gobierno nacional por muchos motivos. No ha expresado la presidente que quiera continuar en su rol de primera mandataria de la república más allá de 2015, discutir reformas para la constitución liberal no implica, necesariamente,  discutir la re-re elección, de discutirlo está la posibilidad de que democráticamente, se apruebe una de las posibilidades o la otra, y de triunfar la variante de la re-re elección y Cristina quiera postularse, el pueblo diría, democráticamente, si la elige o no.

Institucionalidad

Muchos reclaman al gobierno por la falta de “institucionalidad”. Así califican a las discrepancias del ejecutivo con las interpretaciones que hace la justicia acerca de la constitución. El inmenso poder de formación de opinión de la concentración de medios instala, como obvio lo que es discutible y como discutible lo que es falso.  Las garantías del patrimonio individual que la carta magna establece harán colisión, en algún punto intermedio, con los derechos sociales que el mismo texto consagra en otro capítulo. Interpretan como violaciones a la institucionalidad la discusión pública de las convicciones que realizan los miembros del ejecutivo en oposición al criterio a favor del dinero que adopta el sistema judicial. Es institucional que la Corte de Justicia custodie el ejercicio de todos los derechos que tiene el ciudadano porque esa es su función. Calidad institucional es incorporar a la constitución el inmenso avance de igualdad de derechos que se ha producido en los últimos años en nuestra Nación.

Los Medios que siempre aceptaron los golpes militares y apoyaron los gobiernos de facto, fuerzan no solamente los hechos actuales, sino hasta la narración de la historia de modo tan grosero que se han animado a comparar al gobierno actual con el nazi fascismo. Otra vez los reclamantes de las instituciones siempre han defendido a los que destruyeron realmente las instituciones republicanas, y estuvieron contra la democracia y las libertades. Llaman tiranía a los gobiernos populares y en particular al actual que trabaja en la recuperación de derechos interrumpidos por los gobiernos militares y neoliberales, y que ha ampliado, en forma significativa, los derechos sociales y humanos. Se critican estas acciones desde los medios gráficos y audiovisuales con periodistas estrella que tratan de sembrar la idea de que estamos en el peor de los mundos. Solamente los sectores comprometidos abiertamente con el gobierno refutan estas diatribas. Desde ningún sector de la oposición se opina sobre estas calumnias. La izquierda y el progresismo en general, los defensores de la verdad y la democracia, ¿nada tienen que decir?

Argentina presente

La actitud tomada por Cristina ante el hecho grave sufrido por Evo Morales, presidente de Bolivia, cuando el avión presidencial en que viajaba por cielos europeos, no fue autorizado a descender, deja a la luz el papel de jefa de Estado hacia el interior del país y de Argentina en el concierto internacional. Ante un hecho concreto, una acción fuerte, definida y protagónica en la reunión de apoyo a Evo en Cochabamba. Por el contrario desde el campo opositor, todo fue duda y discursos que no dejaran entrever ningún elogio a la posición argentina.

Organizaciones populares

Los desafíos que habrá que seguir afrontando no pueden ser abarcados por el gobierno en soledad. En esta década se adelantó significativamente en la distribución de la riqueza y los incluidos lo sienten y apoyan. Eso debe seguir avanzando, pero ahora la matriz es otra, hay que ir por más, van a surgir nuevos reclamos. No se ven, por ahora, grupos, asociaciones, partidos no incluidos en los que apoyan al gobierno nacional, que se propongan defender mucho de lo hecho y pelear para seguir conquistando más derechos. Lo peor es que muchos opositores no sólo no quieren avanzar sino que están propuestos a desandar. No se oponen a las corporaciones, por el contrario, son aliados a ellas. Desde el kirchnerismo, entonces, se debe seguir luchando por más conquistas, por más enfrentamiento con esos poderes corporativos. Lo que tanto costó conseguir puede destruirse rápidamente. Lo que sí se ve como nuevo y es posible considerar que aportan positivamente a estas propuestas, es la intervención popular de organizaciones con gran capacidad de movilización. El gobierno reconoce esa experiencia popular que tiene el valor de la acción directa y que entre sus miles de integrantes, incluye partícipes del  campo de la cultura, de las ciencias, de las artes, de profesionales destacados en distintas áreas que van accediendo a puestos significativos en el gobierno. Son organizaciones participativas de nuevas características que van mostrando su importancia.

La Patria es el otro

Este proyecto pretende incluir a todos o por lo menos a la gran mayoría. Que el argentino quiera a la Argentina y no trabaje en su contra, ni se alegre con los fracasos. “La Patria es el otro”, es la consigna que se ha escuchado en las últimas exposiciones, parece reflejar el propósito de este proyecto, incluir a todos. 





jueves, 11 de julio de 2013

Mentira y daño


La mentira daña, corroe, desgasta...

                                                                                                                            Mirta Ventura
                                                                                                                               Julio 2013



Desgaste

Resulta muy difícil aceptar que debamos discutir continuamente sobre eventos y condiciones que se argumenta que existen y que no son ciertas. Esta discusión estéril desgasta y desvía los propósitos de construir de los que así se lo proponen. Independientemente de la corrección o equivocación del camino trazado, las piedras son colocadas en ese camino con la aviesa intención de frenar su desarrollo. También de este modo se propone no discutir tantos problemas aún no encarados y que son deuda para la sociedad toda.

Mentiras

Las mentiras difundidas como verdades, tienen el objetivo de penetrar en el destinatario y por repetición e insistencia hacer que esas falsedades sean tomadas como verdades. En el mejor de los casos, aunque sea, lo hace dudar aún cuando sea demostrada la calumnia. Los medios dominantes usan este procedimiento a diario y no se inquietan cuando la verdad los descubre porque el propósito ya está cumplido. Este método no afecta solamente a la integridad de personas en particular, sino también a instituciones, a leyes sociales y, sobre todo, a la consideración que se tiene del país desde adentro y desde afuera.

                 Distintos casos

Con descaro y premura han presentado el caso de Angeles Rawson, sin dudarlo, como un hecho de inseguridad. Otra vez, el tan vapuleado tema de la inseguridad. También, en esos mismos días, ante el accidente ferroviario de la línea Sarmiento en Castelar, se largaron inmediatamente a culpar al Estado por deficiencias de mantenimiento, frenos que no funcionan. En todos los casos aunque de características diversas, lo que se intenta es instalar la idea de un país que no funciona, de un Estado ausente. Siempre la responsabilidad es del gobierno al que se aventuran en llamar “dictadura”. Aunque se demuestre que no fue un caso de inseguridad el primero, y que las pericias no encuentren que las señales de alerta y/o los frenos no funcionaron, o que las inspecciones no fueron realizadas, los medios que difundieron la mentira no salen, apresurados, a corregir lo dicho. A lo sumo transcriben alguna información, pero ahora, sin calificativos.

Dicen una y otra vez, que Argentina se cae, que es fin de ciclo, que hay que intervenir con premura para que no sea la destrucción total. El ambiente de desdicha que crean estas afirmaciones debiera ser contrastado con los datos que arroja la realidad Argentina y Latinoamericana. La crisis económica mundial que se sufre desde hace más de cinco años, ha creado millones de desocupados. La propuesta de los países del 1º Mundo, ante este suceso, es ajustar y flexibilizar, con lo que han conseguido reducir el empleo público, cesar con las convenciones colectivas entre trabajadores y empleadores, comprimir o congelar salarios y jubilaciones, lo que provoca necesariamente, estallidos sociales.

Sin embargo, en América Latina, el desempleo se ha reducido significativamente. En Argentina en el año 2002, se tenía uno de los más altos índices de desempleo y se redujo notoriamente en este último período. Para lograrlo, se impulsó la producción nacional, la sustitución de importaciones. Se estimula el mercado interno y se dictan normas que van en beneficio de los trabajadores de todos los ámbitos, trabajo rural, personal de trabajo doméstico, paritarias para los trabajadores formalizados, se aprobó el estatuto del peón de campo, se disminuyó la cantidad de trabajadores en negro. Las políticas de ingresos, factor primordial en la activación del mercado interno, son reguladas a través del incremento periódico del salario mínimo, por la actualización dos veces al año de las jubilaciones, de las asignaciones familiares y de la asignación universal por hijo y por embarazo desde los tres meses de gestación, además de los aumentos salariales a través de las paritarias.

Las conquistas deben seguir creciendo para combatir los efectos de la crisis global que influyen en la economía de la región. No se llega a un punto y allí se da todo por logrado, el trabajo es continuo, el enfrentamiento con los poderes necesita del convencimiento de muchos. Se hace más difícil, si lo hecho no se reconoce o se lo oculta. Alarmar comunicando que en este país no se progresa, refuerza la intención de crear el ambiente de crisis y todo se hace más costoso.

El paro de la comercialización de carne y de granos, es un ejemplo de lo que se hace en función de instalar el malestar en la población. Lo dictan los dirigentes de la Comisión de Enlace, a quienes le conocemos sus intenciones, sin tener en cuenta la opinión de otras entidades que existen en el campo como son las cooperativas y otras formaciones de pequeños productores que se mantienen en comunicación con el gobierno y sin motivos que justifiquen tamaña medida, ya que la cosecha de este año se pronostica record.

Desde el diario La Nación, han pregonado que nuestra democracia está en peligro, que lo nuestro es casi como el fascismo. Este ataque con comparaciones mentirosas, nuevamente pone al descubierto que la intención de estos grupos de poder es deslegitimizar la democracia que vivimos con participación, con equidad, con libertades. El país que ellos añoran es ese para pocos, con democracia formal y excluyente. No pasa solamente en Argentina, muchos países de Latinoamérica corren un camino similar y las derechas atentas y activas recurren sin escrúpulos a mentiras y atropellos de todo orden para no dejar que se siga creciendo en la distribución de la riqueza y en la lucha por las libertades.

Se alegran estos medios inescrupulosos, ideólogos de la oposición política al gobierno nacional, si a Argentina le va mal en cualquier foro internacional. Se permiten inventar o mentir acerca de malas noticias para los intereses nacionales. Han publicado como cierta la noticia de un fallo de la Justicia de Nueva York que mandaba a Argentina a pagarle a los fondos buitre lo que reclaman, 1330 millones de dólares. Lo expusieron como un fallo negativo para Argentina para mostrar un fracaso en las decisiones soberanas que ejerce el gobierno. Economía tuvo que salir a aclarar que se trata de solamente una orden administrativa que no altera la situación en la reyerta con los fondos buitre. Están a la pesca de algún contratiempo para poder tener una tapa que muestre lo mal que al país le va.

Las opiniones son libres, las mentiras indignas y los hechos lo que vale...

Hay temas que se deben tratar para avanzar. Si se usa tanto tiempo y capacidades para esclarecer mentiras y rumores, es menos lo que se puede progresar. No solamente los que ponen interés en los temas políticos y que se ocupan en informarse deben preocuparse de este estado de mentiras instaladas. Sería necesario que se comprenda lo falso que son algunas dirigencias políticas y algunos medios de comunicación y demostrar el rechazo a esta conducta. No necesariamente implica estar de acuerdo con el actual gobierno nacional, pero las disidencias deben ser acerca de situaciones reales y no inventadas. Opositores de derecha e izquierda que conocen esta metodología, no deberían prestarse a esta sistemática, si realmente quisieran proponer ideas de cambio para el mejor funcionamiento del país.





viernes, 7 de junio de 2013

De uno y otro lado del charco




                                                                                                Mirta Ventura
                                                                                                 Junio 2013


                                                                                    Los ricos cada vez más ricos,

                                                                                    sus armas cada vez más grandes,

                                                                                    sus miedos cada vez más chicos,

                                                                                    un hombre se calló la boca (1).


Coordenadas

A pesar de la oscuridad con que se trata de ocultar todo lo que ocurre en nuestro país, de la mentira instalada como método para horadar la credibilidad y la confianza en el gobierno nacional, se va definiendo el lugar de cada uno de los participantes en la disputa política de hoy.

Hay una discusión no cerrada acerca de la lucha armada de los 70 y de la experiencia real fallida del socialismo en el mundo. Existe sí una comprobación empírica del fracaso de la salida hacia el neoliberalismo.

Lo que vivimos hoy con intensidad en varios países de Latinoamérica, es la ruptura con esa solución ficticia de los noventa que nos proponía el asentimiento mundial neoliberal. El colapso del capitalismo lo vivimos en 2001 y en Europa lo están atravesando actualmente.

Los avances sociales, económicos y emancipatorios, obtenidos en estos años por los países como el nuestro que hicieron un quiebre fundamental con el neoliberalismo de los 90, son contundentes y trascendentes. En Argentina este movimiento se llama kirchnerismo, porque lo comenzó Néstor Kirchner en 2003 y lo continúa Cristina Fernández de Kirchner desde 2007. Muchos ciudadanos, organizaciones gremiales, sociales y políticas se identifican con este cambio cualitativo y trabajan para reafirmarlo y profundizarlo.

Este lado (Saltos cualitativos)

Para emprender este camino no ortodoxo hubo que dar varios saltos cualitativos: no considerar que la historia ya estaba escrita y que de una u otra manera llegaríamos al destino augurado; abjurar de las vanguardias, muchas veces armadas, que proponen seguir adelante sin contar con la comprensión profunda del pueblo y relativizando el valor único de la vida; revalorar el sistema democrático como el medio transformador hecho con la participación de todos, y no considerarlo una formalidad cómplice de los poderosos. Hubo que estar convencidos de iniciar este trabajo inmenso, duro, de enfrentarse con los grandes poderes, pero siempre con las leyes, con la participación del Congreso Nacional como representante de todas las ideas políticas. Claro que lleva tiempo, cierto que a veces las cosas no salen como se hubiera querido, pero tras 10 años de funcionamiento, los logros obtenidos son muchos.

Este modelo, este andar, estas propuestas están claramente expuestos. Hay quienes los rechazan y quienes los aprueban. Entre los que los rechazan está la lógica derechista que no expone abiertamente ideas propias para cambiar el rumbo, sino que actúa denunciando injusticia y corrupción para desgastar, y ocultan que consideran que lo bueno es el bien de pocos elegidos y la sumisión de las grandes mayorías, y que no tienen ningún apego con la soberanía nacional.

Del otro lado (Y un hombre se calló la boca)

También, se oponen algunos grupos de izquierda y/o progresistas con una posición más complicada. Estos corren, supuestamente, por izquierda, al gobierno, mezclando la denuncia continua hacia las formas, las instituciones, y no dicen nada acerca de la difícil tarea de enfrentar a los grandes monopolios que se ha encarado. No contribuyen a afianzar lo que se ha conseguido. No hablan de lo logrado socialmente con la Asignación Universal por Hijo, ni de la recuperación de las jubilaciones por el Estado, ni de las estatizaciones de Aerolíneas, YPF y ahora, además, ramales de ferrocarriles. Solamente critican modales. ¿Puede algún progresista de este país permitirse no contribuir con el gobierno en la lucha contra la empresa monopólica Clarín, cuando declaman estar a favor de la democratización de los medios? Cuando desde esos mismos medios se disparan, sin escrúpulos, mentiras para erosionar al gobierno y por ende, para perjudicar la calidad de la democracia, tampoco dicen nada. No es el único país que transita una dura confrontación entre el gobierno y la corporación mediática, una de las más fuertes, tanto que tiene caro poder sobre parte importante de la Justicia. Denunciarlo y enfrentarlo, significa un gran esfuerzo y costo político que no todos, como hemos visto, estuvieron ni están dispuestos a afrontar.

Muchos valorables luchadores de esta izquierda (Víctor De Gennaro., por ejemplo) pierden el paso en este momento en que muchos de los viejos deseos se van realizando. El papel opositor, tan fácil durante el menemismo, no logra transformarse en profundizador de las transformaciones. Podría suscitarnos dudas acerca de estas afirmaciones la trayectoria de estos compañeros, pero al ver con quiénes terminan aliados estamos seguros de que allí, donde terminan ubicados, no son los progresistas que declaman ser.

Algunos otros opositores, llamados ellos también progresistas, no resisten análisis. Hermes Binner, titular del Frente Amplio Progresista (FAP), no solamente ahora que derrapó diciendo que hubiera votado a Capriles, de hacerlo en Venezuela, sino que aún cuando era gobernador de Santa Fe, contrató en forma directa la impresión de las boletas para la elecciones provinciales de julio de 2011 a la planta impresora del multimedio Clarín en Santa Fe, Gráficas del Litoral. Además de sostener en sus filas a personajes claramente no progresistas como, Norma Morandini. Así también en esa oposición figuran Pino Solanas, ahora compañerito de Carrió, María Eugenia Estenssoro, Victoria Donda que, sin tapujos, se muestra siempre con Prat Gay, pidiendo más al gobierno, nunca ponderando nada de lo construido y aliándose a los que para satisfacer sus necesidades corporativas, necesitan volver atrás. Proyecto Sur acompañando a Macri en su inconstitucional DNU, por la defensa de la Libertad de Expresión, elaborado especialmente para favorecer al multimedio, demuestra que no se les cae una idea realmente progresista.

Les interesa desprestigiar la gran participación política que ha conseguido este gobierno. Los que lo hacen, según dicen, es por dinero o por choripan o por algún beneficio espurio. Con esto queda expuesto que desprecian lo mejor de la democracia, palabra con la que se llenan la boca. La militancia, la actividad política, la inclusión en la vida política de todos los estamentos sociales.

De uno y otro lado del charco

El proyecto kirchnerista sigue avanzando a pesar de toda esta barra de contención continua que tiene que empujar. El Estado argentino rescata su potestad perdida en los 90, y actúa en consecuencia. Los nuevos anuncios sobre tres ramales del ferrocarril van en el sentido de la ampliación del modelo productivo. La recuperación por el Estado significa que la explotación de ese medio se oriente a la mejor productividad, lo que lleva a la mejor repartición social de los beneficios obtenidos.

Argentina es partícipe significante y necesario del proceso de refutación al neoliberalismo en la historia de hoy en Latinoamérica. La lucha emancipadora y contra los poderes monopólicos, la lucha por la igualdad, el trabajo y el fomento a la producción regional, en contra de la patria financista y especuladora, es una gran propuesta para el progresismo. Contribuciones, modificaciones, discusiones, que profundicen este camino son necesarias y bienvenidas aquí, de este lado. Si la idea es destruir, conciliar con el poder, volver al país de pocos, claramente deben permanecer allí, donde deben estar, del otro lado del charco.



(1) Juan Gelman (versión libre)





jueves, 16 de mayo de 2013

La Libertad y las Mentiras


Prefieren la noche y salpican con sangre (*)



                                                                                              Mirta Ventura
                                                                                                Mayo 2013

Contra la democracia

Estar en contra de un gobierno constitucional está en las posibilidades válidas en una democracia. Criticar lo que ese gobierno hace y decir qué habría que hacer en cambio, es parte constitutiva del funcionamiento democrático. Querer e intentar voltear un gobierno democrático, en nombre de la democracia, aduciendo que lo ejercido por ese mismo gobierno es antidemocrático porque no hace lo que quieren los opositores, cuando las propuestas del ejecutivo en el congreso solamente son válidas si son aprobadas por la mayoría de los representantes de todos los partidos políticos, es vivar por la democracia, a través de actos antidemocráticos.

Las manifestaciones opositoras que se han llevado a cabo en los últimos tiempos, que se dicen apolíticas y que son apoyadas por gran parte de los partidos opositores de derecha e izquierda, afrentan a la cultura política. No tienen consignas con ideas sino con odio, destrucción, malos deseos hacia la persona de la presidenta Cristina Kirchner y con pedidos de que se vaya. Lo peor es que no ocultan soporte político de alguno de los partidos políticos que participan sin identificación, que aceptan (siendo políticos) la antipolítica propuesta, sino que son voceros de grupos comunicacionales monopólicos, que no quieren aceptar la vida democrática y que con su pregonar constante y omnipresente, encuentra en estos “sueltos” y en los políticos sin propuestas, el ideal de voceros.

Las discusiones y propuestas hacia la democratización de la justicia, son un ejercicio de calidad hacia el fortalecimiento de la democracia. Es muy mezquino hablar de dictadura K por este intento de mejorar el funcionamiento de la Justicia, como se va haciendo de a poco, en otros estamentos. Mientras los medios opositores hablan ininterrumpidamente de la “intromisión en la Justicia”, sectores de la sociedad son sus difusores. Nadie explicita cuál es el propósito de esta acción en contra, ante cada paso que se va dando.

Mentiras

Se permiten tomar como un hecho palabras inventadas en el diario La Nación, el domingo 12 de mayo, en las que se hablaba de una posible intervención al diario Clarín. Sin perder tiempo, en TN, su estrella Jorge La Nata, teatralizó la alarma, se victimizó y sugirió que quizás el próximo domingo no iba a estar en el programa porque lo censurarían. Tanta influencia tienen estas operaciones, que el empleado del mes dictó un Decreto de Necesidad y Urgencia, para que en la Ciudad de Buenos Aires no puedan suceder estas acciones en contra de la Libertad de Expresión y Prensa. Propone hacer de la CABA un Paraíso Judicial para periodistas y medios, en contra de las Constituciones de la propia ciudad y de la Nación. Si en un Estado no se cumple con la Constitución Nacional, se rompe con la Ley Federal y se estarían violando la Constitución Nacional y todos los Códigos de La República. Aquí no se trata de Libertad de Prensa, aquí se está hablando de Libertad de Empresa. Esto que parece de una mala comedia, es lo que realmente pasa. Y muchos, aún muy cultos, se suman a esta indigna acción en nombre de la oposición. No se discuten ideas, ni se formulan distintas propuestas, sino que se valen de imponer mentiras y de buscar emisores de éstas, conscientes o inconscientes.

Afortunadamente, ya no se recurre a los militares para derrotar a la democracia, pero tienen sus métodos para desgastarla. Intentan el desabastecimiento, realizan lockout patronal, intentan provocar devaluación del peso, estimulan los prejuicios anti populares, deslegitimizan la democracia, salen a la calle como personas hartas de la confrontación, aunque lo hacen para provocar confrontación.

Aspirantes a Imperialistas

Los países del 1º mundo se ven “superiores” a los de América, Africa y Asia, y a toda colonia que tienen. En el fondo piensan que “por algo” son explotados los habitantes y siempre se les exigió adaptarse rápidamente a la cultura occidental. En nuestros países latinoamericanos, hay quienes tienen ese mismo sentimiento. Los de clase alta, o media alta, o algunos que no los son económicamente, pero son aspirantes a serlo, no les gusta que los derechos alcancen a todos. La clase baja no debe acceder a sus privilegios, porque esas prerrogativas les pertenecen. En nombre de la civilización, hasta los grandes intelectuales latinoamericanos de derecha, son renuentes a validar la igualdad de derechos. Usan la palabra “populismo” despectivamente y califican como dictadura y autoritarismo a todo gobierno que se opone a los grandes monopolios empresariales, y trabaja para la inclusión de todos los habitantes.

Lo vemos en el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, no lo dicen pero actúan castigando a los que suponen que pueden tener vida digna y derechos igualitarios siendo pobres. Los caceroleros lo saben y actúan en ese mismo sentido. Los políticos que los acompañan (aún los de izquierda) también lo saben, y sin embargo, siguen apoyando estos golpes a los progresos sociales.

Libertad

Además de valerse de mentiras para obstaculizar esta democracia, ocultan todo lo que sí sucede. Nunca hablan del progreso en la educación, ni de los derechos sociales ampliados, ni de la importancia que se le da a la tecnología y la ciencia.

Lo que rechazan son la asignación universal por hijo, la soberanía demostrada frente a los organismos internacionales de crédito, la ley de medios, las limitaciones a las operaciones en dólares, la democratización de la justicia, es decir todo lo que significa mayor igualdad, mayor distribución de la riqueza, soberanía nacional, fortalecimiento de la construcción de la gran Patria Latinoamericana.

Paradójicamente, estos mismos son los que gritan Libertad!, Libertad!, y se oponen a toda medida igualitaria entre los habitantes del país, y en el plano internacional como país, desconociendo que la soberanía e igualdad de derechos es la única forma de conseguir esa tan clamada Libertad.



(*) Temores, Juan Gelman