miércoles, 15 de junio de 2011

Hipocresía

Nosotros tenemos nuestra moral y la defendemos...

Mirta Ventura (*)
Junio 2011

El ataque a Hebe es, claramente, una gran hipocresía

No tienen límites, no tiene pudor. Se muestran como lo que son.
Los llamados medios “independientes”. Sí. Independientes de las circunstancias, independientes de los valores que hacen a nuestra identidad. Usan un hecho lamentable como lo es el fraude de Sergio Schoklender a la Fundación Madres de Plaza de Mayo. Se relamen en encontrar alguna punta para atacar a Hebe de Bonafini, de allí a la Fundación, entonces a toda la política de derechos humanos (gran baluarte del espacio gobernante), y más allá al bocado principal, el Gobierno Nacional.

Tienen la hipocresía de decir, con dedo en alto, “hay que investigar hasta las últimas consecuencias”, como si alguien no quisiera saber qué es exactamente lo que sucedió. No se los ve reclamar exhaustiva investigación a maniobras muy dudosas realizadas por funcionarios del gobierno de la ciudad en donde está implicado mucho dinero ni a equívocos negociados que involucran a los grandes grupos monopólicos.

Los partidos del campo progresista y de izquierda no se pronuncian. No fueron capaces de decir, con esto no, con esta Institución no se jode. Es tanta la ceguera opositora al Gobierno Nacional que aunque ataquen a algo que deben sentir, por derecho propio, suyo, no defienden. No se trata de defensa ciega, es defender a quienes han asumido los hechos y con infinita grandeza no han claudicado, ni cesado de luchar sin revanchas, egoísmos ni personalismos, ante la gran afrenta cometida en la dictadura militar. No embisten contra quienes quieren dar por terminado el tiempo de los derechos humanos en la Argentina. Algunos han pedido la intervención a la Fundación.

Es tanta la obcecación por oponerse que viendo que las mediciones no le dan combatiendo al proceso actual por más progresismo, se unen con el poder real en contra de lo hecho, y se posicionan con el poder mediático en contra de los derechos humanos. Al atacar a Hebe, nos atacan a todos. A todos los que de alguna manera estamos en el Campo Nacional y Popular. A todos los que tenemos conciencia militante. No tenemos necesidad de aclarar que muchas veces el arrojo de Hebe en su lenguaje directo, sin tapujos, sin frenos, nos han parecido políticamente no correcto, porque el símbolo, la obra, la ideología sin fisuras de ella nos hace tomarla así, magnífica, como es. Toda la simbología que ella representa nos contiene y nos pertenece.

Que la justicia investigue este episodio es lo que corresponde, pero nadie debe pensar que por que haya sido necesario investigar, es malo que el gobierno haga contribuciones para la construcción de viviendas sociales, ni que está mal que las Madres hayan considerado que parte de los derechos humanos es tener una vivienda digna hecha por trabajadores con trabajo digno y que tengan talleres de enseñanza y estén agremiados. Que se ocupen que jóvenes salgan de la droga y hagan la escuela primaria y secundaria. Es también loable que hayan creado una Universidad con acceso a la cultura para la concurrencia popular, con cursos de teatro para detenidos que salen de su encierro para su clase y vuelven, y una radio con voz propia. No está mal que Hebe confíe en la recuperación de los seres humanos aunque a veces pueda fallar.

Que se relaman porque quieren hacer ver que este triste suceso es una raja para el Gobierno, no los deja en un digno lugar. Defiendan lo que hay que defender. Hoy van por los derechos humanos, mañana, como ya lo han manifestando, van por Aerolíneas Argentinas, y así seguirán.

Compañeros “progre” sacúdanse. Una cosa es ser opositor y otro es claudicar. Es difícil volver de la indignidad. Les han robado su moral. Nos atacan a todos porque quieren imponer una sola moral. Nosotros tenemos la nuestra y la defendemos. Atacar a Hebe es, claramente, una gran hipocresía.


(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)

jueves, 9 de junio de 2011

La política hoy hace historia

“Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera, y si entre ellos se pelean, los devoran los de afuera"(*)

Mirta Ventura (**)
Junio 2011

Hoy

Hemos hablado en otras oportunidades de algunas características del proceso político actual, al que denominamos “kirchnerismo”. Este va evolucionando, pero no depende solamente de sus aciertos y errores. Está condicionado por una oposición que trabaja en contra de su crecimiento, pero no a favor de una construcción propia con propuestas diferentes. Esta oposición, subordinada a los grandes oligopolios mediáticos que le marcan la agenda y la premian o castigan con su aprobación o indiferencia, limitada por su propia impotencia, huérfana de ideas y propuestas, tiene por único camino criticar lo hecho, aunque para eso tenga que valerse de mentiras. No hay manera de no ver que estamos mucho mejor que en 2002. Para no admitirlo hay que engañar.

Mientras tanto, el “kirchnerismo” debe avanzar en su camino con más voluntades que desean ser incluidas. En este caso, importa mucho lo que se hace, porque el nutrido universo de los logros conseguidos debe ampliarse y nunca estrecharse. Los componentes del kirchnerismo no son homogéneos. En este espacio no se acallan las voces disidentes ni se amordazan los conflictos internos. La representación de todos pugna por absorber la pluralidad en éste, su lugar que los contiene, y en donde deben sentir que es posible reparar sus insuficiencias. Se armonizan disímiles espacios políticos en tracción que dan su propia característica y razones al espacio.

Esta es una época que está volcada a terminar decisivamente con el neoliberalismo económico y con el terrorismo de estado a través del castigo a los culpables. También es una época en que la democracia, finalmente, se consolida. Y esto lo hace este gobierno. Los peronistas anti kirchneristas, deben saber que quienes lo han iniciado, de allí provienen. Y asimismo deben acordarse que Menem y López Rega, también. Y si otros van a decir, “pero De La Rúa no vino del peronismo”, estarán en lo cierto. Este es un proceso que trasciende el pasado, porque ha reinstalado la política, ha transformado.

Lo que viene

Caracterizar las asignaturas pendientes es la tarea que se impone. Para hacerlo debe recurrirse, nuevamente, a las decisiones políticas. En el temario, seguramente, figurarán la distribución de la riquza, las políticas energéticas, las políticas agropecuarias, la política de regímenes para los suelos nacionales, el estímulo para la producción nacional, el énfasis en las empresas nacionales etc. Uno de los temas que debiera evolucionar en los próximos tiempos políticos es la organización gremial. Esta es una tarea que la van haciendo los propios trabajadores, en la cual debe priorizarse la política por sobre las corporaciones. La actividad gremial abarcada desde este enfoque, influirá en la propia condición de los trabajadores y de sus dirigentes. Los sectores medios deberán ser incluidos en pos de que puedan saltar la valla ideológica que les hace no comprender al sindicalismo y verlo solamente como una corporación.

El descaro en la política

Curioso es que en las distintas propuestas opositoras, no se habla de los rumbos trascendentales del Estado que pretenden, ni de las convicciones ideológicas. No defienden al neoliberalismo explícitamente, que tanto costó vencer, pero no demuestran aprobación por lo conseguido en ese sentido. Es más, con los candidatos que van eligiendo algunas de estas formaciones opositoras, de modo absolutamente circunstancial, demuestran que no es una prioridad. No proponen, mas critican.

Una manera de falsear con descaro, es mostrar lo que no funciona y, claramente, hay muchos déficit, presentándolo como “esto es lo que ocurre”, y no como “ahora, debiéramos también ir por...”, y proponer en qué se avanzaría si obtuvieran en las urnas los próximos cuatro años de gestión. Ni siquiera, ninguno de los grupos opositores, aclara qué haría con lo conseguido en estos últimos años. El kirchnerismo es el que ha propuesto la democratización de los medios, el que investiga los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura militar, el que realizó la nacionalización de los fondos jubilatorios y su movilidad, la inclusión de miles de beneficiarios al sistema sin aportes previos, la nacionalización de la línea de bandera Aerolíneas Argentinas, Asignación Universal por hijo y su ampliación a mujeres embarazadas, compenetración activa con los demás países de Latinoamérica (UNASUR, MERCOSUR, ALBA), etc.

No dicen si seguirán con el modelo de producción que implicó el crecimiento de Argentina en forma sostenida. No expresan si el movimiento obrero organizado tendría participación real en la mesa de discusiones, si gobernarían en pro del sector del trabajo. No aclaran si seguirían con la política de derechos humanos, ni si continuarían bregando por la aplicación de la Ley de Medios votada en el Congreso. Y no solamente no lo definen los de centroderecha, qué seguramente no seguirían con nada de esto, sino tampoco los llamados “progresistas” expresan con honestidad que ésta es una base loable y qué ampliarían hacia adelante. Con desfachatez mencionan los grandes temas de la humanidad no resueltos atribuyendo esta carencia al actual gobierno y sin mencionar cómo ellos lo repararían.

Despertar

Todo el que tenga conciencia de la importancia de este momento político no puede pensar que las cosas se hacen solas, que hay otros que trabajan por uno. Comprender que éste es el tiempo en que trabajamos para el crecimiento y vamos por más o nos caemos nuevamente al infierno desde donde venimos, debiera ser parte de esa conciencia. Los peronistas e izquierdistas deben hacer honor a su misión histórica. Los que se unen a los representantes del neoliberalismo se caen de la cornisa y a los que siempre les interesa empezar todo de cero, se les recuerda que retardar un proceso constructivo en avance, es mala intención

Para profundizar el modelo hay que bregar por la unión del movimiento nacional y popular. Prima unirse con valentía y no separarse en esta coyuntura de expectativa única. Lo que se vive hoy, nada tiene que ver con el bipartidismo. Las profundas decisiones no pueden ser invadidas por el elitismo, ni por el personalismo, ni por el cinismo. Seguimos este camino, lo profundizamos, lo mejoramos, lo tomamos como nuestro, o nos devoran los de afuera. La política hoy hace historia.


(*) José Hernández. Martín Fierro
(**) Licenciada en Física (UBA), 1974
Instituto Nacional de Tecnología Industrial INTI, (1974-1981)
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas CONICET, (1981-1988)
Comisión Nacional de Energía Atómica CNEA, (1984- 1995)
Autoridad Regulatoria Nuclear ARN, (1995-2010).

miércoles, 25 de mayo de 2011

Evolución de las palabras

"Kirchnerismo", un hecho fundante...

Mirta ventura (*)
Mayo 2011

Tranversalidad-Kirchnerismo

A poco de comenzar el gobierno de Néstor Kirchner en Mayo de 2003, se vio que había comprendido la necesidad de construir un espacio nacional diferente. Se fue perfilando lo que se llamó “transversalidad”. Con esta palabra se denotaba un espacio nacional, popular, progresista que envolvía a peronistas y a muchos otros defensores del campo popular. Desde el vamos no se pensó en un espacio homogéneo. Por el contrario se pretendió incluir a todos aquellos que reconocieran imperioso terminar con el neoliberalismo de la década anterior, que causó tantos estragos en nuestro pueblo.

Con el devenir del tiempo, esta pretensión se fue consolidando, pero la palabra “transversalidad” dejó de tener su significado primario para muchos de los “transversales”, cuando Kirchner se “recostó” en el PJ (en realidad de allí mismo surgió Kirchner) y comenzaron a llamar al espacio “kirchnerismo”. Con Cristina se siguió avanzando en la construcción de este espacio que fue mostrando que no es fugaz, sino que está trabajado para avanzar y afianzarse.

Claro es, que tantos años de divisiones y neoliberalismo no son fáciles de borrar y hay opositores de todos los colores y con distintas historias. Muchos peronistas, que serían los primeros integrantes, se fueron apartando. Considerables dirigentes peronistas conformaron proyectos contrarios. El Dhualdismo, parte del PRO, el Peronismo Federal, son indicadores innegables de aspiraciones inconciliables. También está la oposición progresista que le cuesta reconocer el avance que significa este rumbo respecto a lo último vivido, en lo que se refiere a la justicia social y al modelo económico. El marcar lo que falta es valioso, siempre que se acuerde en que retroceder en lo conseguido, es nefasto. Proponer más sin decir cómo realizarlo, socava lo hecho, que de ninguna manera es estático. Todo catalizador fundamentado que se encuentre para acelerar el proceso es apreciado.

El sector que forma el “kirchnerismo”, se va ampliando. La consolidación de la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista y los Movimientos Sociales forman parte importante de la corriente interna de este sitio. Se trata de incluir aunque en diversidad. Es inevitable la discusión en este espacio. La mayoría de la intelectualidad que apoya en líneas generales no disimula sus diferencias porque se valoriza, justamente, su aporte crítico. Se trata de poder pensar cada vez mejor. Algunos intelectuales opositores, aún no aceptan que apoyar el modelo actual no es estar sobornado, o haber dejado la ideología de lado. Por el contrario, saber ver en la multiplicidad cómo se va agrupando de la mejor manera para ir consiguiendo logros importantes para toda la ciudadanía, es mérito de esta intelectualidad de mente amplia. Contribuir a la profundización parece tarea obligatoria e ineludible.

Kirchnerismo-Peronismo

No se puede ignorar que la pregunta de muchos es si éste es el peronismo, o si lo que llamamos kirchnerismo es el peronismo. La respuesta es difícil, por ahora. Sí sabemos que sin peronismo este proceso no se hubiera dado y que con solamente peronismo, tampoco. En Argentina el peronismo es fundamental en la historia de los movimientos sociales desde 1945. No tenerlo en cuenta es un error no permitido en quien hace política. Entenderlo dialécticamente, evolutivamente, ampliamente, es ineluctable.

Hasta los menos anti peronistas de la corriente progresista, muestran muchas veces la esperanza de que el peronismo se destruya y que la división izquierda-derecha aparezca con mayor nitidez. Los buenos irán a la izquierda y los malos a la derecha. Todo indica que eso no es una posibilidad cierta y que si se trabaja en política, se debe asumir.

Los acontecimientos en la política se muestran diáfanos, más allá de interpretaciones y definiciones. En el acto del 29 de abril, en la 9 de Julio, convocada por la CGT de Hugo Moyano, una multitudinaria manifestación obrera, irrumpió en la Ciudad de Buenos Aires. Ciudad que se pretende exclusiva. Sin embargo esta multitud de trabajadores sindicalizados permitiéndose atravesarla, es una muestra cabal de que lo político está vitalmente expresado en esta Argentina. Queda en evidencia que el desprecio mostrado por la oposición, queriendo minimizar este acontecimiento político, argumentando que son comprados o manipulados, que no tienen decisión propia, los lleva a despreciar la organización sindical. A pesar de las objeciones y de sus líneas oscuras que tendrá que inspeccionar el movimiento obrero, no se puede desconocer que esta CGT conducida por Moyano, trabajó en el rescate del movimiento obrero en conformidad con el proyecto kirchnerista nacional y en oposición al modelo anterior a 2003, subordinado al neoliberalismo.

Ser parte, discutir la participación de los trabajadores, la distribución más justa de la riqueza, es deuda de la democracia. Si estos trabajadores, estos rostros trabajados, se movilizan organizadamente, si marcan territorio con su presencia, si defienden sus derechos suprimidos por la imposición de los dueños del capital, que lo hagan bajo la denominación de kirchnerismo o peronismo no es la cuestión. Los trabajadores ganan visibilidad, el país es también de ellos. El hecho político es importante, está surcado por la disputa de la cultura, de las palabras, de los símbolos que atraviesan la actualidad nacional. La “Opinión Pública”, por el contrario, no avanza. Es elemental, prejuiciosa, invadida por el lenguaje de los medios representantes de los poderes económicos.

Lo nuevo

En la etapa que viene si no se profundiza, se retrocede. El estancamiento no es una posibilidad aceptada en este colectivo. El desarrollo no se basa solamente en ideas, se trata de construir una acumulación capaz de conducir al país a un estadio superior, con visible progreso en la distribución de la riqueza con propuestas realizables desde la política. Con inclusión de todos los excluidos, los nuevos protagonistas, los ignorados intencionalmente. Se debe concebir un país para todos, sin prejuicios.

Nos envuelven los sentimientos, los procederes, la ética. La palabra “kirchnerismo”, va cambiando de contenido, se va modificando a medida que crece su significante. Es nuestra intención seguir trabajando para que el “Kirchnerismo” sea un suceso fundante, y que los próximos aconteceres estallen en palabras que, en un salto cualitativo, denoten que no fue este comienzo solamente un destello.



(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)

lunes, 2 de mayo de 2011

Cultura y Política

Una noche feliz en nuestras vidas...

Mirta Ventura **
Mayo 2011


Lenguaje

Desde la rotura con el modelo neoliberal en el país se hizo y hace imperioso establecer nuevos vocablos que denoten la distinta conformación del sujeto popular que se va constituyendo, a medida que se va avanzando. Existe una reciprocidad entre la acción política concreta y su articulación intelectual, lo que hace de singular importancia la realización de orden cultural. Esta producción, no es solamente la que elaboran los intelectuales, es la que vamos construyendo todos, y en especial los políticos, al ir incorporando al devenir natural, actitudes no concebidas durante la larga noche del modelo de exclusión.

El lenguaje evoluciona como lo hace la sociedad y aunque el político no se ocupe conscientemente de su discurso, el significado de sus palabras no deja de ser una construcción intelectual. No es irrelevante el lenguaje que se usa en los argumentos en defensa o no de ciertos proyectos y su ejecución en este momento complejo de transición desde el paradigma neoliberal al democrático popular.

Normas y cultura

En este acontecer se hizo norma en el interior profundo del ser político (en esto significo a todos los que de un modo u otro nos subimos a este proyecto y ampliamos y renovamos nuestra mente en la comprensión de que éste es un momento de transformación al que adherimos), la incondicional postura de apoyo a los damnificados del sistema, a los invisibilizados sociales. Un reconocimiento a sus derechos de siempre, como base fundadora.

También se incorporó a los procederes primarios, indiscutibles, la norma de no reprimir a las manifestaciones sociales. Coherentemente, la policía que actúa ante el conflicto social fue desarmada. Todo este criterio va instaurando un sujeto social con un lenguaje inserto, con una cultura de la seguridad que dista mucho, en contenido, al tan manido pedido de “seguridad” represivo, individualista al que recurren los privilegiados de siempre.

En esta línea de ir tejiendo una cultura diferente, se inscribe la determinación de crear el Ministerio de Seguridad, cristalizando el enfoque de esta nueva cultura. Como broche de oro el cambio de nombres en los institutos policiales, de represores a hombres de honor en la fuerza, nos muestra que la norma se está internalizando.

Modelos

Para el liberalismo, al Estado le corresponde oficiar de rector o de regulador de las relaciones entre ciudadanos o sociedades civiles. El Estado no tiene que paliar las diferencias. Todos los ciudadanos son libres, individualmente, de ser ricos o de morirse de hambre. En los 90, en el neoliberalismo, se trabajó en las razones y verdades del mercado fomentando el individualismo en detrimento de la cimentación social. El liberalismo apela a la libertad para impedir la actuación del Estado y reclama la libertad para el accionar de la empresa privada. El Estado que ahora se construye, por el contrario, se propone intervenir en pos de alzar y afirmar la integración social igualitaria.

Militancia

Existe una vinculación presente con el pasado militante y esto lo sentimos todos los que participamos. Esta forma que implica un modo, un lenguaje, una acepción de los términos utilizados, se corresponde con ideología, normas y procederes. Sin embargo, no se estimula a la total homogeneidad dentro de este espacio en crecimiento. Cuando es necesario batallar o encender alarmas, se tiene la convicción, la inteligencia y el deber de hacerlo, por el bien de la afinación y sustento del modelo.
En este 1º de Mayo de 2011, año de elecciones fundamentales, momento especial para los homenajes y compromisos, muchos de nosotros participamos del acto de la CGT, o en el de la CTA de Yasky, o en ambos, y así es esta cultura.

Tenemos sentimientos, actitudes, procederes, ética que nos engloba. Se va construyendo un lenguaje con significados potentes, hay un hilo que nos mantiene aunados y nos faltan algunas palabras que en un salto cualitativo nos identifique rotundamente.

Somos muchos

Somos muchos los argentinos que nos embarcamos en esta realidad. Somos muchos los que disfrutamos esta confluencia, que nos identificamos, que aún en el disenso parcial sabemos agruparnos y saltar los obstáculos. Nos encontramos juntos en el festejo del Bicentenario, en el pesar intenso en los funerales de Néstor Kirchner, en las convocatorias de 6-7-8, en los recordatorios del 1º de mayo, en el gran acto realizado por Carta Abierta “Procesos populares o Neoliberalismo” en la Feria del Libro de este año. Cultura y política mancomunadas. Tomamos las palabras de Horacio González en el cierre del acto: -Una noche feliz en nuestras vidas-

Una época difícil, trabajosa, constructiva y feliz, en nuestras vidas.



* Horacio González. Cierre Acto Carta Abierta “Procesos populares o Neoliberalismo”
en la Feria del Libro 2011. Buenos Aires. Argentina


** Licenciada en Física (UBA), 1974
Instituto Nacional de Tecnología Industrial INTI, (1974-1981)
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas CONICET, (1981-1988)
Comisión Nacional de Energía Atómica CNEA, (1984- 1995)
Autoridad Regulatoria Nuclear ARN, (1995-2010)

viernes, 22 de abril de 2011

La política hoy

La madre del borrego...

Mirta Ventura (*)
Abril 2011

La política hoy

Comenzando con la gran crisis de 2001, se fue adueñando en el país un proceso de vaciamiento de las instituciones tradicionales de la política dando lugar a la injerencia en la política, de entes externos a ella misma. A pesar del clima social, muchas veces de evidente mejora, el discurso de la oposición y en especial de los medios hegemónicos, que son la cabeza de dicha oposición, va por otro lado. Si solamente escucháramos estas voces sin mirar a nuestro alrededor, sentiríamos que todo está cada vez peor.

Estos elementos negadores de las circunstancias, atribuyen las marcas positivas de la economía nacional reflejadas en el consumo, producción, empleo, al “viento de cola”. No pueden negar por evidente, el momento actual que atraviesa la opinión pública en relación al gobierno, pero no quieren darle mérito. Evitan mencionar la superación de las derivaciones de la crisis internacional en nuestra economía.

Los medios han reemplazado la actividad política. Rinde más a un seudo político un minuto de cámara que la militancia. Pero en el transcurso del devenir de un gobierno, la cosa no es tan así. Los hechos que no se muestran en la tele, se palpan en la sociedad. Aún en aquellos que repiten las frases huecas que se les impone. Aún en aquellos que repiten argumentos que no son los suyos, que han sido vaciados de su propio pensamiento.

Los que hacen esta política de pantalla y micrófono, han creído que no hace falta tener un partido político tradicional. Han visto que para tener popularidad, más vale obtener visibilidad en los medios. No importa si para esto deban defender los intereses económicos de este negocio llamado medios de comunicación.

Pero esa popularidad mediática de un pequeño grupo de personas, sin partido ni referentes respaldándolo, sin militancia, con el transcurrir del tiempo se queda vacía. Algunos hablan de gestión y no saben que gestionar en política no se parece nada a gestionar una empresa, porque es política lo que deben hacer con dignidad los que trabajan en política (Macri). Hay otros que hablan de sociedades ideales, reclaman por lo no realizado, pero no aclaran el cómo. Enunciar un proyecto sin manifestar de qué modo y con que herramientas se proponen realizarlo, no es tampoco hacer política (Pino). Los que solamente se oponen a todo lo que venga del oficialismo sin proponer algo en cambio, no están haciendo política (UCR, CCC, GEN...).

La militancia, el partido político, la manifestación, es una construcción social plural. El político diseñado por los medios es un ser individual, coherente con una sociedad que fomenta al individualismo. Aprovechándose del desprestigio de la política en el 2001, ocuparon ese lugar los medios de información. De tal modo que se permiten hablar de la falta de credibilidad y descrédito de la política, siendo ellos mismos, los medios que así se expresan, grupos monopólicos con probados hechos de corrupción. Es tanta la influencia en la sociedad que se oye frecuentemente hablar de la descomposición de los políticos y muy rara vez, de la de los empresarios involucrados en la monopolización de las grandes empresas.

Esta realidad, hace que muchos de los políticos que se ubican en la oposición, cedan a esos grandes monopolios, a cambio de hacerse perceptibles para la población. Pero no se expresan libremente. No consienten para poder mostrar sus propuestas partidarias. Se convierten en voceros que defienden los intereses de dichos grupos empresariales que sustentan gran parte del poder en el país. Estos políticos hoy no hacen política.

Los políticos hoy

Es una época en que algunos que no tienen militancia y que la política la piensan como una empresa privada en que todo vale para conseguir el usufructo deseado. En que hacen el balance de la gestión, no en logros para la ciudadanía, sino en beneficios de unos pocos. Es el caso de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires y sus adláteres.

Pero están los que, al contrario, retomaron la militancia y el hacer política social es su ocupación. Son los que recuperaron la política y se preocupan en poner a la economía a su servicio y no lo contrario, como fue en los 90.

Como resultados de este distinto proceder podemos ver cómo se enfrentaron al control nacional de la información por parte de los medios hegemónicos Clarín y La Nación. Esta distinta posición frente al poder constituido, permitirá escuchar surtidas y disímiles voces. Es un cambio cultural sin ninguna duda, haber puesto a la luz cómo fue construido este grupo. Esta nueva cultura es la desarrollada por un paradigma de político.

Una vez explicitado el carácter indecoroso y siniestro de este imperio parecería imposible seguir negándolo, pero esto sucede con la complicidad de los grupos políticos opositores unificados por el poder económico. Estos políticos forman otro modelo de político.

Estos dos grupos de políticos se diferenciaron muy claramente. El fracaso de uno de los más claros e importantes pasos hacia la redistribución del ingreso, como fue el intento de aplicar retenciones móviles a los productos agropecuarios exportados, que fue la 125, al no ser aprobada por los opositores. Las elecciones parlamentarias del 2009, en consecuencia, fueron una derrota para el oficialismo.

Los supuestamente derrotados, redoblaron la apuesta, ni se fueron ni se entregaron, al contrario, amplificaron la postura. Cuenta con el aval interesante de disposiciones tomadas en los últimos años. Posteriormente al fracaso de la 125 se tomó una medida fenomenal con consecuencias profundas en lo distributivo, la nacionalización de las AFJP y la inserción a la jubilación para un sin número de postergados. Se instaló una decidida política de memoria, verdad y justicia con los crímenes de lesa humanidad. Se consiguió, después de mucho debate en todo el país y por medio de distintos actores de la vida pública, una ley de medios modelo en todo el mundo que representa la democratización y derecho de la información. Se recuperó Aerolíneas Argentinas, línea de bandera y se recuperó la fábrica de aviones de Córdoba. En cuanto a la “inclusión”, palabra que no falta en ninguno de los discursos adversarios, se avanzó concretamente con la Asignación Universal por Hijo, luego ampliado para mujeres desde el tercer mes de embarazo. El matrimonio igualitario, la ley nacional de salud mental, la ley en defensa de la mujer contra la violencia de género. También se tomaron medidas con derivaciones evidentes en la economía, como la recuperación del Banco Central a manos de Mercedes Marcó del Pont en lugar de Martín Redrado que prefería contraer más deuda con créditos onerosos ante de usar exceso de reservas acumuladas, defendido por toda la oposición. El no al ALCA y la clara contribución a la fundación de la Patria Latinoamericana. La decisión política de no reprimir la protesta social y la disposición de discutir cada gremio con el Ministerio de Trabajo sus condiciones laborales, también son una contribución a la calidad política del país.

Medidas todas que, lógicamente, preocupan a los intereses neoliberales y a sus representantes de la oposición, pero que deberían compartir, aunque sea como punto de partida, los adversarios autodenominados progresistas.

Los teóricamente ganadores, intentaron por todos los medios juntarse para oponerse, pero han demostrado que lo único común que los abriga es su postura servil con el poder económico.

La madre del borrego

Los que pretenden ser políticos y para esto declaman purismo, principios y eligen como enemigos a grandes grupos, asociados a problemas ecológicos de contaminación del planeta como el petróleo o la minería, no apoyaron al oficialismo a la hora de enfrentarse al poderío mediático o a las patronales rurales que son poderes a enfrentar palpables.

Priorizan el discurso de principios (muchas veces loables), a la acción política especifica. Es fundamental prevalecer las coaliciones potenciales para quebrantar las luchas de poder inmediatas y concretar lo que algunas veces parecen sólo ofrendas.

No reconocen que el kirchnerismo no es cosa del “matrimonio presidencial”, que constituye un modo de pensamiento, una posición política , una actitud protagónica en la participación política de muchos argentinos que se identifican y se reconocen como parte componente de esta corriente transformadora.

Los políticos que construyen el espacio hoy gobernante, parecen haber comprendido que para ser político hay que hacer política y ésta es la madre del borrego.






(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)

miércoles, 23 de marzo de 2011

La política

Se sigue avanzando...

Mirta Ventura (*)
Marzo 2011

Seguridad

Mucho se dice sobre la falta de definiciones del gobierno acerca del tema de la Seguridad. Sin embargo, en lo que va de este año, se ha tomado la decisión de crear el Ministerio de Seguridad, con la administración de Nilda Garré de excelente desempeño en el Ministerio de Defensa. Algunas determinaciones que surgieron en forma expeditiva son el cambio de mandos de la Policía Federal y el recorte de potestades. Son medidas que conllevan riesgo pero que pueden implicar un comienzo con base firme.
Que se hayan encontrado balas de acero en la Policía Metropolitana, van esclareciendo cómo sucedieron las muertes en el Indoamericano. Fue poco tratado por los medios, este tema fundamental que vuelve a implicar a Macri mientras vacaciona. Estas muertes no fueron tratadas como problemas de Seguridad, pero sí la toma de ese predio.

Economía

Cuando comenzó Néstor Kirchner en 2003, con un país empeñado, empobrecido, en crisis, mostró, rápidamente, desde su primer discurso, un atrevimiento a enfrentar grandes estructuras económicas, cuyo resultado se ve reflejado en los frutos de gestión como son, por ejemplo, la caída de la desocupación de 20 al 8% , o el desendeudamiento, que pasó de más de 1.5 del PBI al 30% del PBI. Pero está claro que esto fue posible porque vino con una idea política democrática, a favor de los olvidados y relegados de siempre, decidido a no ceder a los grupos de poder enraizados.

En el gobierno de Cristina vivimos además del desarrollo favorable de la economía, que sigue caminando sin sobresaltos, la asignación universal por hijo y su ampliación para las mujeres embarazadas a partir del tercer mes de gestación que tiene una gran importancia para la economía de los más necesitados. Tanto para los que lo reciben que cuentan con un significativo aporte, como para el desarrollo de la economía regional.

Como la política, en este proyecto, va delante de la economía, la economía funciona bien.

Política

Sin un desarrollo conciente de políticas públicas, nada de ninguno de estos logros económicos hubieran podido alcanzarse. Néstor lo dijo desde el principio y cumplió: “No he venido a dejar mis convicciones en la puerta de la Casa Rosada”. Esta frase fue llenada de contenido político en su accionar como presidente.

Al presente, en el gobierno de Cristina, hay decisiones políticas trascendentes. La disposición de confeccionar documentos fuera del área de la policía y con transparencia, lleva aparejado que las mujeres que estén en las condiciones que establece la ampliación de la asignación universal por hijo, tengan el documento necesario. Si no se ocuparan de este proceso, las palabras serían igualmente buenas, pero la concreción no sería efectiva. A esto llamamos ir achicando la deuda interna.

En la política de todos los días, la presidente hace uso de sus resortes. En la apertura de las sesiones ordinarias, en su disertación, se refirió a la interpretación caprichosa de la oposición acerca de una reforma constitucional disparada por una expresión de deseo personal, de que Cristina sea presidente indefinidamente, de la diputada Diana Conti. La presidente aclaró que no existía ningún proyecto de reforma constitucional y lo mostró como un invento. Con pericia esclareció lo que nunca estuvo confuso.

También contribuyó a la claridad otra mediación presidencial con su llamada al director de la Biblioteca Nacional Horacio González, para que depusiera su pedido a los organizadores de la Feria del Libro. Horacio González dio su opinión acerca de esta significativa invitación. Planteaba que el Sr. Vargas Llosa expusiera su conferencia, pero no como inauguración de la Feria que, como todos sabemos, tiene un contenido político que trasciende al literario. La presidente lo hizo de manera cordial y sin vueltas. Ambicionó no dejar ni sospechas sobre el propósito de escindir, de alguna forma, la voz de Mario Vargas Llosa.

El juego democrático impone esta manera de actuar ante las provocaciones, ya que en todo momento, se trata de dejar al gobierno en falta, fuera de juego.

También es política, juntar voluntades, negociar listas, que implican concesiones. Los que no ejercen el poder y quizás nunca lo hagan, se sienten libres de ser puristas en extremo. Sin embargo, acusan al gobierno de exclusivista y no amante del consenso. Para las elecciones de este año, se intentará, seguramente, negociaciones en las listas provinciales y eso es lo que se debe hacer. Sumar voluntades a un proyecto que pretende que le sirva a la gran mayoría.

Hugo Moyano, en estos días, amenazó con un paro de todos los transportes, con el propósito de mostrar que resguarda al movimiento obrero de los embates de la oposición y de los medios cada vez más frecuentes. Toda esta actuación, hizo ver lo precario del exhorto de la justicia Suiza, que provocó tantas letras y palabras de escándalo de sus opositores. Todo lo que se hace en detrimento del sindicalismo y la ingenuidad con que se toma cualquier denuncia política o moral que los envuelva, dispone a la alerta. El movimiento obrero ha tenido épocas honorables y de indignidades, satisfacciones y desventuras, pero no son las etapas de claudicaciones y traiciones las que se toman en cuenta cuando se insiste en denostarlo, si no basta con observar la tibia respuesta y difusión del encarcelamiento de Venegas y de Pedraza y cómo no reclamaron nada al sindicalismo vendido del menemismo. Lo que aquí se trata es de dividir la alianza gobierno, CGT. La asociación entre el Estado y la CGT está fundada en un proceso de transformaciones en beneficio de los trabajadores. La CGT de Moyano, junto con este gobierno, contribuyó especialmente en la reinstalación de las convenciones colectivas de trabajo, en el aumento de salarios, en la creación de empleo, en las paritarias, en el aumento y movilidad de las jubilaciones, en la asignación universal por hijo, etc. Esta coalición que no es como las que se hacen solamente para las elecciones, grupos que nada tienen que ver, es eficaz y permite ir creciendo en una de las principales consignas de este modelo. La mejor redistribución de ingreso.

Han tratado, de todas las formas romper la asociación vital con que se va construyendo el país. Cristina hace hincapié frecuentemente en la unidad, comprende que es vital. Cuando está con Scioli, confirma la pertenencia. Cuando Moyano dejó sin efecto al paro, también remarcó que ella no está para dividir. Todos debemos ser conscientes que para avanzar con esta esperanza política las alianzas constituidas deben ser indisoluble, salvo las denigradas por deslealtad. Qué nadie se crea que unos pueden prescindir de los otros.

Hasta las elecciones van a crear problemas de todo tipo para obstruir. Hasta ahora la política ha funcionado porque está más allá de las conveniencias sectoriales. Lo dijo la presidente: “A la Casa de Gobierno no la manejan las corporaciones”. Con posibles diferencias, pero mancomunados en un mismo proyecto. Esto es lo que sirve. Esto es la política.




(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)

domingo, 13 de marzo de 2011

Misión cumplida

Las bocas que ya no callan...

Mirta Ventura (*)(**)
Marzo 2011

Pareciera que los que apoyamos el proyecto político del gobierno nacional debemos actuar con mucha prudencia, buenos modales, y antes de opinar cuidarse muy bien, porque lo dicho va a ser utilizado por la oposición y los grandes medios, con seguridad, en forma dañina y, sobre todo, tramposa.

En estos últimos días se batalla, en diversos contextos afines con la literatura y la industria del libro, acerca de la invitación a Mario Vargas Llosa para que inaugure la Feria del Libro de Buenos Aires este año.
El director de la Biblioteca Nacional, el sociólogo Horacio González, hizo lo que cualquier intelectual de su talla puede hacer. Dio su opinión acerca de esta significativa invitación. Planteaba que el Sr. Vargas Llosa expusiera su conferencia, pero no como inauguración de la Feria que, como todos sabemos, tiene un contenido político que trasciende al literario.
De inmediato funcionó la maquinaria opositora (incluida la prensa), de la manera apuntada en el primer párrafo de esta nota. Y de allí en más hubo que explicar una y mil veces que no se trataba de censura, ya que nadie hablaba de que no departa en la feria sino, solamente, que no lo haga como conferencista de la sesión inaugural.

La Sra. Presidenta, que sabe del funcionamiento de estos detractores, le hizo conocer al director de la Biblioteca Nacional su opinión respecto a que esta discusión “No puede dejar la más mínima duda de la vocación de libre expresión de ideas políticas en la Feria del Libro, en las circunstancias que sean y tal como sus autoridades lo hayan definido”.
Horacio González, desfiló por todos los programas de televisión y radio aclarando que aceptaba la sugerencia de la Presidenta, con el afán de que no queden incertidumbres respecto a que se trabaja para dar más cualidades a la vida democrática. Hubo que explicar lo que estaba explicado.

Distinta vara

No se usa la misma vara para medir la justeza y amplitud de opiniones, cuando el que se expresa libremente es un opositor. Mario Vargas Llosa se ha encarnizado de forma muy personal con nuestro país y nuestra sociedad, en revelaciones muy divulgadas por esos mismos medios. No es solamente un literato, es un militante de las editoriales multinacionales y de la oposición a los gobiernos democráticos de la región a los que apoda, despectivamente, gobiernos populistas.

¿Todos estos que le pidieron a Horacio González tanta explicación, le preguntaron a los organizadores de la Feria del Libro, que tiene trascendencia nacional e internacional, por qué habían elegido, nada menos que para la inauguración, a alguien que ha calificado al país como “aquelarre corrupto”, cuyas sentencias sobre Argentina han sido desacertadas y sesgadas: “El de los Kirchner es un gobierno corroído por la corrupción”, o “No es posible que Argentina, con lo que ha sido, lo que representa desde el punto de vista cultural, elija un presidente de esos niveles de incultura y de pobreza intelectual.”?.

A todos estos personajes que sintieron que cuestionar la presencia de nada menos que al Premio Nóbel, es indecoroso, nunca los oí criticar la falta de respeto a la honorabilidad presidencial con la que se expresa Vargas Llosa, más allá de la posición política que la presidenta encarne. Vargas Llosas escribe en sus columnas notas contrarias al populismo, al latinoamericanismo y no dice nada acerca de las atrocidades cometidas por los países liberales, con los que él comulga.

¿Qué está detrás?

El cuestionamiento, en este caso no es a Mario Vargas Llosa, que hace su negocio. El cuestionamiento es a quienes eligieron a este personaje para la conferencia inaugural, como si no supieran que éste sellará el suceso con su ideología. También a quienes en nombre de la no censura, censuraron al director de la Biblioteca Nacional.
Cada año, en cada inauguración se da una disertación eminentemente política. Luego, tiene un alto contenido quién es el elegido para presentar ese discurso. ¿Es casual, es oportunista, responde a la ideología de los grandes negocios editoriales? En cualquiera de los casos. ¿A éstos no se les piden esclarecimientos? No se apuren en decir que una cosa es la literatura y otra la ideología.

Consecuencias

Debido a esta actitud de los opositores, desigual y arbitraria, una intervención noble y franca de Horacio González, deriva en un inconveniente para el Gobierno. Pero cuidado, eso no significa que estuvo mal opinar. Más aún su opinión coincide con la de muchos de nuestros más destacados hombres de la cultura y con todos nosotros, los que no nos dejamos colonizar por los grande monopolios editoriales y de prensa como lo hacen algunos de los llamados opositores. También se comparte la actitud de la Presidenta con esa acción perspicaz e inmediata en reconocer los resortes de la política para mantener la medida, en relación a los límites impuestos en la democracia. La oposición actúa así, y en un año electoral hay que estar alerta porque va a pasar todo el tiempo. Pero no confundirse, eso no significa, que para que no tergiversen, se deje de opinar y aún de denunciar, aunque más de una vez, represente un gasto muy grande tener que explicar que eso que dicen que se dijo, no es lo que se dijo. Si no, fijarse en lo que derivó el comentario de Diana Conti sobre un deseo personal que lo transformaron, con total mala intención, en una propuesta formal del oficialismo.

Misión cumplida

En la Feria del Libro están contenidas grandes empresas de producción, edición y distribución. Es por lo tanto, en uno de sus aspectos fundamentales, un negocio como lo son los medios de comunicación. Se ha avanzado con muchísimo trabajo en la discusión acerca del papel de los medios de comunicación, en la comprensión de que no deben ser monopólicos en su modo de producción, ni en su ideología. Por qué es mal visto que se pronuncien las instituciones, los hombres de la cultura, los funcionarios, cuando se elige un representante del monopolio editorial como inaugurador de la Feria?

El momento es propicio no solamente para aceptar las discusiones que se vayan dando, sino, sobre todo, para instalarlas. Se abrieron rendijas en ese gran muro de contención que nos tuvo por mucho tiempo soportando. El funcionario público de hoy no debe ser un invisibilizado. Horacio González instaló un debate que debía darse. La democratización de la cultura, de la palabra, es un tema abierto que debe darse. Nunca censuró nada ni a nadie. Quién sino él, no debió dejar pasar por alto esta singularidad en la inauguración de la Feria del Libro de este año. La mediación de Cristina fue muy efectiva, propuso no darle lugar a las especulaciones inescrupulosas esperables, pero de ningún modo cerró la discusión. Con nobleza, González hizo la enmienda, pero el debate se ha instalado. Misión cumplida.


(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)

(**) Sobre este tema opinamos ya, en Octubre 2010: http://mirtaventura.blogspot.com/2010/10/cultura-politica-claudicacion.html