"Kirchnerismo", un hecho fundante...
Mirta ventura (*)
Mayo 2011
Tranversalidad-Kirchnerismo
A poco de comenzar el gobierno de Néstor Kirchner en Mayo de 2003, se vio que había comprendido la necesidad de construir un espacio nacional diferente. Se fue perfilando lo que se llamó “transversalidad”. Con esta palabra se denotaba un espacio nacional, popular, progresista que envolvía a peronistas y a muchos otros defensores del campo popular. Desde el vamos no se pensó en un espacio homogéneo. Por el contrario se pretendió incluir a todos aquellos que reconocieran imperioso terminar con el neoliberalismo de la década anterior, que causó tantos estragos en nuestro pueblo.
Con el devenir del tiempo, esta pretensión se fue consolidando, pero la palabra “transversalidad” dejó de tener su significado primario para muchos de los “transversales”, cuando Kirchner se “recostó” en el PJ (en realidad de allí mismo surgió Kirchner) y comenzaron a llamar al espacio “kirchnerismo”. Con Cristina se siguió avanzando en la construcción de este espacio que fue mostrando que no es fugaz, sino que está trabajado para avanzar y afianzarse.
Claro es, que tantos años de divisiones y neoliberalismo no son fáciles de borrar y hay opositores de todos los colores y con distintas historias. Muchos peronistas, que serían los primeros integrantes, se fueron apartando. Considerables dirigentes peronistas conformaron proyectos contrarios. El Dhualdismo, parte del PRO, el Peronismo Federal, son indicadores innegables de aspiraciones inconciliables. También está la oposición progresista que le cuesta reconocer el avance que significa este rumbo respecto a lo último vivido, en lo que se refiere a la justicia social y al modelo económico. El marcar lo que falta es valioso, siempre que se acuerde en que retroceder en lo conseguido, es nefasto. Proponer más sin decir cómo realizarlo, socava lo hecho, que de ninguna manera es estático. Todo catalizador fundamentado que se encuentre para acelerar el proceso es apreciado.
El sector que forma el “kirchnerismo”, se va ampliando. La consolidación de la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista y los Movimientos Sociales forman parte importante de la corriente interna de este sitio. Se trata de incluir aunque en diversidad. Es inevitable la discusión en este espacio. La mayoría de la intelectualidad que apoya en líneas generales no disimula sus diferencias porque se valoriza, justamente, su aporte crítico. Se trata de poder pensar cada vez mejor. Algunos intelectuales opositores, aún no aceptan que apoyar el modelo actual no es estar sobornado, o haber dejado la ideología de lado. Por el contrario, saber ver en la multiplicidad cómo se va agrupando de la mejor manera para ir consiguiendo logros importantes para toda la ciudadanía, es mérito de esta intelectualidad de mente amplia. Contribuir a la profundización parece tarea obligatoria e ineludible.
Kirchnerismo-Peronismo
No se puede ignorar que la pregunta de muchos es si éste es el peronismo, o si lo que llamamos kirchnerismo es el peronismo. La respuesta es difícil, por ahora. Sí sabemos que sin peronismo este proceso no se hubiera dado y que con solamente peronismo, tampoco. En Argentina el peronismo es fundamental en la historia de los movimientos sociales desde 1945. No tenerlo en cuenta es un error no permitido en quien hace política. Entenderlo dialécticamente, evolutivamente, ampliamente, es ineluctable.
Hasta los menos anti peronistas de la corriente progresista, muestran muchas veces la esperanza de que el peronismo se destruya y que la división izquierda-derecha aparezca con mayor nitidez. Los buenos irán a la izquierda y los malos a la derecha. Todo indica que eso no es una posibilidad cierta y que si se trabaja en política, se debe asumir.
Los acontecimientos en la política se muestran diáfanos, más allá de interpretaciones y definiciones. En el acto del 29 de abril, en la 9 de Julio, convocada por la CGT de Hugo Moyano, una multitudinaria manifestación obrera, irrumpió en la Ciudad de Buenos Aires. Ciudad que se pretende exclusiva. Sin embargo esta multitud de trabajadores sindicalizados permitiéndose atravesarla, es una muestra cabal de que lo político está vitalmente expresado en esta Argentina. Queda en evidencia que el desprecio mostrado por la oposición, queriendo minimizar este acontecimiento político, argumentando que son comprados o manipulados, que no tienen decisión propia, los lleva a despreciar la organización sindical. A pesar de las objeciones y de sus líneas oscuras que tendrá que inspeccionar el movimiento obrero, no se puede desconocer que esta CGT conducida por Moyano, trabajó en el rescate del movimiento obrero en conformidad con el proyecto kirchnerista nacional y en oposición al modelo anterior a 2003, subordinado al neoliberalismo.
Ser parte, discutir la participación de los trabajadores, la distribución más justa de la riqueza, es deuda de la democracia. Si estos trabajadores, estos rostros trabajados, se movilizan organizadamente, si marcan territorio con su presencia, si defienden sus derechos suprimidos por la imposición de los dueños del capital, que lo hagan bajo la denominación de kirchnerismo o peronismo no es la cuestión. Los trabajadores ganan visibilidad, el país es también de ellos. El hecho político es importante, está surcado por la disputa de la cultura, de las palabras, de los símbolos que atraviesan la actualidad nacional. La “Opinión Pública”, por el contrario, no avanza. Es elemental, prejuiciosa, invadida por el lenguaje de los medios representantes de los poderes económicos.
Lo nuevo
En la etapa que viene si no se profundiza, se retrocede. El estancamiento no es una posibilidad aceptada en este colectivo. El desarrollo no se basa solamente en ideas, se trata de construir una acumulación capaz de conducir al país a un estadio superior, con visible progreso en la distribución de la riqueza con propuestas realizables desde la política. Con inclusión de todos los excluidos, los nuevos protagonistas, los ignorados intencionalmente. Se debe concebir un país para todos, sin prejuicios.
Nos envuelven los sentimientos, los procederes, la ética. La palabra “kirchnerismo”, va cambiando de contenido, se va modificando a medida que crece su significante. Es nuestra intención seguir trabajando para que el “Kirchnerismo” sea un suceso fundante, y que los próximos aconteceres estallen en palabras que, en un salto cualitativo, denoten que no fue este comienzo solamente un destello.
(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)
miércoles, 25 de mayo de 2011
lunes, 2 de mayo de 2011
Cultura y Política
Una noche feliz en nuestras vidas...
Mirta Ventura **
Mayo 2011
Lenguaje
Desde la rotura con el modelo neoliberal en el país se hizo y hace imperioso establecer nuevos vocablos que denoten la distinta conformación del sujeto popular que se va constituyendo, a medida que se va avanzando. Existe una reciprocidad entre la acción política concreta y su articulación intelectual, lo que hace de singular importancia la realización de orden cultural. Esta producción, no es solamente la que elaboran los intelectuales, es la que vamos construyendo todos, y en especial los políticos, al ir incorporando al devenir natural, actitudes no concebidas durante la larga noche del modelo de exclusión.
El lenguaje evoluciona como lo hace la sociedad y aunque el político no se ocupe conscientemente de su discurso, el significado de sus palabras no deja de ser una construcción intelectual. No es irrelevante el lenguaje que se usa en los argumentos en defensa o no de ciertos proyectos y su ejecución en este momento complejo de transición desde el paradigma neoliberal al democrático popular.
Normas y cultura
En este acontecer se hizo norma en el interior profundo del ser político (en esto significo a todos los que de un modo u otro nos subimos a este proyecto y ampliamos y renovamos nuestra mente en la comprensión de que éste es un momento de transformación al que adherimos), la incondicional postura de apoyo a los damnificados del sistema, a los invisibilizados sociales. Un reconocimiento a sus derechos de siempre, como base fundadora.
También se incorporó a los procederes primarios, indiscutibles, la norma de no reprimir a las manifestaciones sociales. Coherentemente, la policía que actúa ante el conflicto social fue desarmada. Todo este criterio va instaurando un sujeto social con un lenguaje inserto, con una cultura de la seguridad que dista mucho, en contenido, al tan manido pedido de “seguridad” represivo, individualista al que recurren los privilegiados de siempre.
En esta línea de ir tejiendo una cultura diferente, se inscribe la determinación de crear el Ministerio de Seguridad, cristalizando el enfoque de esta nueva cultura. Como broche de oro el cambio de nombres en los institutos policiales, de represores a hombres de honor en la fuerza, nos muestra que la norma se está internalizando.
Modelos
Para el liberalismo, al Estado le corresponde oficiar de rector o de regulador de las relaciones entre ciudadanos o sociedades civiles. El Estado no tiene que paliar las diferencias. Todos los ciudadanos son libres, individualmente, de ser ricos o de morirse de hambre. En los 90, en el neoliberalismo, se trabajó en las razones y verdades del mercado fomentando el individualismo en detrimento de la cimentación social. El liberalismo apela a la libertad para impedir la actuación del Estado y reclama la libertad para el accionar de la empresa privada. El Estado que ahora se construye, por el contrario, se propone intervenir en pos de alzar y afirmar la integración social igualitaria.
Militancia
Existe una vinculación presente con el pasado militante y esto lo sentimos todos los que participamos. Esta forma que implica un modo, un lenguaje, una acepción de los términos utilizados, se corresponde con ideología, normas y procederes. Sin embargo, no se estimula a la total homogeneidad dentro de este espacio en crecimiento. Cuando es necesario batallar o encender alarmas, se tiene la convicción, la inteligencia y el deber de hacerlo, por el bien de la afinación y sustento del modelo.
En este 1º de Mayo de 2011, año de elecciones fundamentales, momento especial para los homenajes y compromisos, muchos de nosotros participamos del acto de la CGT, o en el de la CTA de Yasky, o en ambos, y así es esta cultura.
Tenemos sentimientos, actitudes, procederes, ética que nos engloba. Se va construyendo un lenguaje con significados potentes, hay un hilo que nos mantiene aunados y nos faltan algunas palabras que en un salto cualitativo nos identifique rotundamente.
Somos muchos
Somos muchos los argentinos que nos embarcamos en esta realidad. Somos muchos los que disfrutamos esta confluencia, que nos identificamos, que aún en el disenso parcial sabemos agruparnos y saltar los obstáculos. Nos encontramos juntos en el festejo del Bicentenario, en el pesar intenso en los funerales de Néstor Kirchner, en las convocatorias de 6-7-8, en los recordatorios del 1º de mayo, en el gran acto realizado por Carta Abierta “Procesos populares o Neoliberalismo” en la Feria del Libro de este año. Cultura y política mancomunadas. Tomamos las palabras de Horacio González en el cierre del acto: -Una noche feliz en nuestras vidas-
Una época difícil, trabajosa, constructiva y feliz, en nuestras vidas.
* Horacio González. Cierre Acto Carta Abierta “Procesos populares o Neoliberalismo”
en la Feria del Libro 2011. Buenos Aires. Argentina
** Licenciada en Física (UBA), 1974
Instituto Nacional de Tecnología Industrial INTI, (1974-1981)
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas CONICET, (1981-1988)
Comisión Nacional de Energía Atómica CNEA, (1984- 1995)
Autoridad Regulatoria Nuclear ARN, (1995-2010)
Mirta Ventura **
Mayo 2011
Lenguaje
Desde la rotura con el modelo neoliberal en el país se hizo y hace imperioso establecer nuevos vocablos que denoten la distinta conformación del sujeto popular que se va constituyendo, a medida que se va avanzando. Existe una reciprocidad entre la acción política concreta y su articulación intelectual, lo que hace de singular importancia la realización de orden cultural. Esta producción, no es solamente la que elaboran los intelectuales, es la que vamos construyendo todos, y en especial los políticos, al ir incorporando al devenir natural, actitudes no concebidas durante la larga noche del modelo de exclusión.
El lenguaje evoluciona como lo hace la sociedad y aunque el político no se ocupe conscientemente de su discurso, el significado de sus palabras no deja de ser una construcción intelectual. No es irrelevante el lenguaje que se usa en los argumentos en defensa o no de ciertos proyectos y su ejecución en este momento complejo de transición desde el paradigma neoliberal al democrático popular.
Normas y cultura
En este acontecer se hizo norma en el interior profundo del ser político (en esto significo a todos los que de un modo u otro nos subimos a este proyecto y ampliamos y renovamos nuestra mente en la comprensión de que éste es un momento de transformación al que adherimos), la incondicional postura de apoyo a los damnificados del sistema, a los invisibilizados sociales. Un reconocimiento a sus derechos de siempre, como base fundadora.
También se incorporó a los procederes primarios, indiscutibles, la norma de no reprimir a las manifestaciones sociales. Coherentemente, la policía que actúa ante el conflicto social fue desarmada. Todo este criterio va instaurando un sujeto social con un lenguaje inserto, con una cultura de la seguridad que dista mucho, en contenido, al tan manido pedido de “seguridad” represivo, individualista al que recurren los privilegiados de siempre.
En esta línea de ir tejiendo una cultura diferente, se inscribe la determinación de crear el Ministerio de Seguridad, cristalizando el enfoque de esta nueva cultura. Como broche de oro el cambio de nombres en los institutos policiales, de represores a hombres de honor en la fuerza, nos muestra que la norma se está internalizando.
Modelos
Para el liberalismo, al Estado le corresponde oficiar de rector o de regulador de las relaciones entre ciudadanos o sociedades civiles. El Estado no tiene que paliar las diferencias. Todos los ciudadanos son libres, individualmente, de ser ricos o de morirse de hambre. En los 90, en el neoliberalismo, se trabajó en las razones y verdades del mercado fomentando el individualismo en detrimento de la cimentación social. El liberalismo apela a la libertad para impedir la actuación del Estado y reclama la libertad para el accionar de la empresa privada. El Estado que ahora se construye, por el contrario, se propone intervenir en pos de alzar y afirmar la integración social igualitaria.
Militancia
Existe una vinculación presente con el pasado militante y esto lo sentimos todos los que participamos. Esta forma que implica un modo, un lenguaje, una acepción de los términos utilizados, se corresponde con ideología, normas y procederes. Sin embargo, no se estimula a la total homogeneidad dentro de este espacio en crecimiento. Cuando es necesario batallar o encender alarmas, se tiene la convicción, la inteligencia y el deber de hacerlo, por el bien de la afinación y sustento del modelo.
En este 1º de Mayo de 2011, año de elecciones fundamentales, momento especial para los homenajes y compromisos, muchos de nosotros participamos del acto de la CGT, o en el de la CTA de Yasky, o en ambos, y así es esta cultura.
Tenemos sentimientos, actitudes, procederes, ética que nos engloba. Se va construyendo un lenguaje con significados potentes, hay un hilo que nos mantiene aunados y nos faltan algunas palabras que en un salto cualitativo nos identifique rotundamente.
Somos muchos
Somos muchos los argentinos que nos embarcamos en esta realidad. Somos muchos los que disfrutamos esta confluencia, que nos identificamos, que aún en el disenso parcial sabemos agruparnos y saltar los obstáculos. Nos encontramos juntos en el festejo del Bicentenario, en el pesar intenso en los funerales de Néstor Kirchner, en las convocatorias de 6-7-8, en los recordatorios del 1º de mayo, en el gran acto realizado por Carta Abierta “Procesos populares o Neoliberalismo” en la Feria del Libro de este año. Cultura y política mancomunadas. Tomamos las palabras de Horacio González en el cierre del acto: -Una noche feliz en nuestras vidas-
Una época difícil, trabajosa, constructiva y feliz, en nuestras vidas.
* Horacio González. Cierre Acto Carta Abierta “Procesos populares o Neoliberalismo”
en la Feria del Libro 2011. Buenos Aires. Argentina
** Licenciada en Física (UBA), 1974
Instituto Nacional de Tecnología Industrial INTI, (1974-1981)
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas CONICET, (1981-1988)
Comisión Nacional de Energía Atómica CNEA, (1984- 1995)
Autoridad Regulatoria Nuclear ARN, (1995-2010)
viernes, 22 de abril de 2011
La política hoy
La madre del borrego...
Mirta Ventura (*)
Abril 2011
La política hoy
Comenzando con la gran crisis de 2001, se fue adueñando en el país un proceso de vaciamiento de las instituciones tradicionales de la política dando lugar a la injerencia en la política, de entes externos a ella misma. A pesar del clima social, muchas veces de evidente mejora, el discurso de la oposición y en especial de los medios hegemónicos, que son la cabeza de dicha oposición, va por otro lado. Si solamente escucháramos estas voces sin mirar a nuestro alrededor, sentiríamos que todo está cada vez peor.
Estos elementos negadores de las circunstancias, atribuyen las marcas positivas de la economía nacional reflejadas en el consumo, producción, empleo, al “viento de cola”. No pueden negar por evidente, el momento actual que atraviesa la opinión pública en relación al gobierno, pero no quieren darle mérito. Evitan mencionar la superación de las derivaciones de la crisis internacional en nuestra economía.
Los medios han reemplazado la actividad política. Rinde más a un seudo político un minuto de cámara que la militancia. Pero en el transcurso del devenir de un gobierno, la cosa no es tan así. Los hechos que no se muestran en la tele, se palpan en la sociedad. Aún en aquellos que repiten las frases huecas que se les impone. Aún en aquellos que repiten argumentos que no son los suyos, que han sido vaciados de su propio pensamiento.
Los que hacen esta política de pantalla y micrófono, han creído que no hace falta tener un partido político tradicional. Han visto que para tener popularidad, más vale obtener visibilidad en los medios. No importa si para esto deban defender los intereses económicos de este negocio llamado medios de comunicación.
Pero esa popularidad mediática de un pequeño grupo de personas, sin partido ni referentes respaldándolo, sin militancia, con el transcurrir del tiempo se queda vacía. Algunos hablan de gestión y no saben que gestionar en política no se parece nada a gestionar una empresa, porque es política lo que deben hacer con dignidad los que trabajan en política (Macri). Hay otros que hablan de sociedades ideales, reclaman por lo no realizado, pero no aclaran el cómo. Enunciar un proyecto sin manifestar de qué modo y con que herramientas se proponen realizarlo, no es tampoco hacer política (Pino). Los que solamente se oponen a todo lo que venga del oficialismo sin proponer algo en cambio, no están haciendo política (UCR, CCC, GEN...).
La militancia, el partido político, la manifestación, es una construcción social plural. El político diseñado por los medios es un ser individual, coherente con una sociedad que fomenta al individualismo. Aprovechándose del desprestigio de la política en el 2001, ocuparon ese lugar los medios de información. De tal modo que se permiten hablar de la falta de credibilidad y descrédito de la política, siendo ellos mismos, los medios que así se expresan, grupos monopólicos con probados hechos de corrupción. Es tanta la influencia en la sociedad que se oye frecuentemente hablar de la descomposición de los políticos y muy rara vez, de la de los empresarios involucrados en la monopolización de las grandes empresas.
Esta realidad, hace que muchos de los políticos que se ubican en la oposición, cedan a esos grandes monopolios, a cambio de hacerse perceptibles para la población. Pero no se expresan libremente. No consienten para poder mostrar sus propuestas partidarias. Se convierten en voceros que defienden los intereses de dichos grupos empresariales que sustentan gran parte del poder en el país. Estos políticos hoy no hacen política.
Los políticos hoy
Es una época en que algunos que no tienen militancia y que la política la piensan como una empresa privada en que todo vale para conseguir el usufructo deseado. En que hacen el balance de la gestión, no en logros para la ciudadanía, sino en beneficios de unos pocos. Es el caso de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires y sus adláteres.
Pero están los que, al contrario, retomaron la militancia y el hacer política social es su ocupación. Son los que recuperaron la política y se preocupan en poner a la economía a su servicio y no lo contrario, como fue en los 90.
Como resultados de este distinto proceder podemos ver cómo se enfrentaron al control nacional de la información por parte de los medios hegemónicos Clarín y La Nación. Esta distinta posición frente al poder constituido, permitirá escuchar surtidas y disímiles voces. Es un cambio cultural sin ninguna duda, haber puesto a la luz cómo fue construido este grupo. Esta nueva cultura es la desarrollada por un paradigma de político.
Una vez explicitado el carácter indecoroso y siniestro de este imperio parecería imposible seguir negándolo, pero esto sucede con la complicidad de los grupos políticos opositores unificados por el poder económico. Estos políticos forman otro modelo de político.
Estos dos grupos de políticos se diferenciaron muy claramente. El fracaso de uno de los más claros e importantes pasos hacia la redistribución del ingreso, como fue el intento de aplicar retenciones móviles a los productos agropecuarios exportados, que fue la 125, al no ser aprobada por los opositores. Las elecciones parlamentarias del 2009, en consecuencia, fueron una derrota para el oficialismo.
Los supuestamente derrotados, redoblaron la apuesta, ni se fueron ni se entregaron, al contrario, amplificaron la postura. Cuenta con el aval interesante de disposiciones tomadas en los últimos años. Posteriormente al fracaso de la 125 se tomó una medida fenomenal con consecuencias profundas en lo distributivo, la nacionalización de las AFJP y la inserción a la jubilación para un sin número de postergados. Se instaló una decidida política de memoria, verdad y justicia con los crímenes de lesa humanidad. Se consiguió, después de mucho debate en todo el país y por medio de distintos actores de la vida pública, una ley de medios modelo en todo el mundo que representa la democratización y derecho de la información. Se recuperó Aerolíneas Argentinas, línea de bandera y se recuperó la fábrica de aviones de Córdoba. En cuanto a la “inclusión”, palabra que no falta en ninguno de los discursos adversarios, se avanzó concretamente con la Asignación Universal por Hijo, luego ampliado para mujeres desde el tercer mes de embarazo. El matrimonio igualitario, la ley nacional de salud mental, la ley en defensa de la mujer contra la violencia de género. También se tomaron medidas con derivaciones evidentes en la economía, como la recuperación del Banco Central a manos de Mercedes Marcó del Pont en lugar de Martín Redrado que prefería contraer más deuda con créditos onerosos ante de usar exceso de reservas acumuladas, defendido por toda la oposición. El no al ALCA y la clara contribución a la fundación de la Patria Latinoamericana. La decisión política de no reprimir la protesta social y la disposición de discutir cada gremio con el Ministerio de Trabajo sus condiciones laborales, también son una contribución a la calidad política del país.
Medidas todas que, lógicamente, preocupan a los intereses neoliberales y a sus representantes de la oposición, pero que deberían compartir, aunque sea como punto de partida, los adversarios autodenominados progresistas.
Los teóricamente ganadores, intentaron por todos los medios juntarse para oponerse, pero han demostrado que lo único común que los abriga es su postura servil con el poder económico.
La madre del borrego
Los que pretenden ser políticos y para esto declaman purismo, principios y eligen como enemigos a grandes grupos, asociados a problemas ecológicos de contaminación del planeta como el petróleo o la minería, no apoyaron al oficialismo a la hora de enfrentarse al poderío mediático o a las patronales rurales que son poderes a enfrentar palpables.
Priorizan el discurso de principios (muchas veces loables), a la acción política especifica. Es fundamental prevalecer las coaliciones potenciales para quebrantar las luchas de poder inmediatas y concretar lo que algunas veces parecen sólo ofrendas.
No reconocen que el kirchnerismo no es cosa del “matrimonio presidencial”, que constituye un modo de pensamiento, una posición política , una actitud protagónica en la participación política de muchos argentinos que se identifican y se reconocen como parte componente de esta corriente transformadora.
Los políticos que construyen el espacio hoy gobernante, parecen haber comprendido que para ser político hay que hacer política y ésta es la madre del borrego.
(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)
Mirta Ventura (*)
Abril 2011
La política hoy
Comenzando con la gran crisis de 2001, se fue adueñando en el país un proceso de vaciamiento de las instituciones tradicionales de la política dando lugar a la injerencia en la política, de entes externos a ella misma. A pesar del clima social, muchas veces de evidente mejora, el discurso de la oposición y en especial de los medios hegemónicos, que son la cabeza de dicha oposición, va por otro lado. Si solamente escucháramos estas voces sin mirar a nuestro alrededor, sentiríamos que todo está cada vez peor.
Estos elementos negadores de las circunstancias, atribuyen las marcas positivas de la economía nacional reflejadas en el consumo, producción, empleo, al “viento de cola”. No pueden negar por evidente, el momento actual que atraviesa la opinión pública en relación al gobierno, pero no quieren darle mérito. Evitan mencionar la superación de las derivaciones de la crisis internacional en nuestra economía.
Los medios han reemplazado la actividad política. Rinde más a un seudo político un minuto de cámara que la militancia. Pero en el transcurso del devenir de un gobierno, la cosa no es tan así. Los hechos que no se muestran en la tele, se palpan en la sociedad. Aún en aquellos que repiten las frases huecas que se les impone. Aún en aquellos que repiten argumentos que no son los suyos, que han sido vaciados de su propio pensamiento.
Los que hacen esta política de pantalla y micrófono, han creído que no hace falta tener un partido político tradicional. Han visto que para tener popularidad, más vale obtener visibilidad en los medios. No importa si para esto deban defender los intereses económicos de este negocio llamado medios de comunicación.
Pero esa popularidad mediática de un pequeño grupo de personas, sin partido ni referentes respaldándolo, sin militancia, con el transcurrir del tiempo se queda vacía. Algunos hablan de gestión y no saben que gestionar en política no se parece nada a gestionar una empresa, porque es política lo que deben hacer con dignidad los que trabajan en política (Macri). Hay otros que hablan de sociedades ideales, reclaman por lo no realizado, pero no aclaran el cómo. Enunciar un proyecto sin manifestar de qué modo y con que herramientas se proponen realizarlo, no es tampoco hacer política (Pino). Los que solamente se oponen a todo lo que venga del oficialismo sin proponer algo en cambio, no están haciendo política (UCR, CCC, GEN...).
La militancia, el partido político, la manifestación, es una construcción social plural. El político diseñado por los medios es un ser individual, coherente con una sociedad que fomenta al individualismo. Aprovechándose del desprestigio de la política en el 2001, ocuparon ese lugar los medios de información. De tal modo que se permiten hablar de la falta de credibilidad y descrédito de la política, siendo ellos mismos, los medios que así se expresan, grupos monopólicos con probados hechos de corrupción. Es tanta la influencia en la sociedad que se oye frecuentemente hablar de la descomposición de los políticos y muy rara vez, de la de los empresarios involucrados en la monopolización de las grandes empresas.
Esta realidad, hace que muchos de los políticos que se ubican en la oposición, cedan a esos grandes monopolios, a cambio de hacerse perceptibles para la población. Pero no se expresan libremente. No consienten para poder mostrar sus propuestas partidarias. Se convierten en voceros que defienden los intereses de dichos grupos empresariales que sustentan gran parte del poder en el país. Estos políticos hoy no hacen política.
Los políticos hoy
Es una época en que algunos que no tienen militancia y que la política la piensan como una empresa privada en que todo vale para conseguir el usufructo deseado. En que hacen el balance de la gestión, no en logros para la ciudadanía, sino en beneficios de unos pocos. Es el caso de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires y sus adláteres.
Pero están los que, al contrario, retomaron la militancia y el hacer política social es su ocupación. Son los que recuperaron la política y se preocupan en poner a la economía a su servicio y no lo contrario, como fue en los 90.
Como resultados de este distinto proceder podemos ver cómo se enfrentaron al control nacional de la información por parte de los medios hegemónicos Clarín y La Nación. Esta distinta posición frente al poder constituido, permitirá escuchar surtidas y disímiles voces. Es un cambio cultural sin ninguna duda, haber puesto a la luz cómo fue construido este grupo. Esta nueva cultura es la desarrollada por un paradigma de político.
Una vez explicitado el carácter indecoroso y siniestro de este imperio parecería imposible seguir negándolo, pero esto sucede con la complicidad de los grupos políticos opositores unificados por el poder económico. Estos políticos forman otro modelo de político.
Estos dos grupos de políticos se diferenciaron muy claramente. El fracaso de uno de los más claros e importantes pasos hacia la redistribución del ingreso, como fue el intento de aplicar retenciones móviles a los productos agropecuarios exportados, que fue la 125, al no ser aprobada por los opositores. Las elecciones parlamentarias del 2009, en consecuencia, fueron una derrota para el oficialismo.
Los supuestamente derrotados, redoblaron la apuesta, ni se fueron ni se entregaron, al contrario, amplificaron la postura. Cuenta con el aval interesante de disposiciones tomadas en los últimos años. Posteriormente al fracaso de la 125 se tomó una medida fenomenal con consecuencias profundas en lo distributivo, la nacionalización de las AFJP y la inserción a la jubilación para un sin número de postergados. Se instaló una decidida política de memoria, verdad y justicia con los crímenes de lesa humanidad. Se consiguió, después de mucho debate en todo el país y por medio de distintos actores de la vida pública, una ley de medios modelo en todo el mundo que representa la democratización y derecho de la información. Se recuperó Aerolíneas Argentinas, línea de bandera y se recuperó la fábrica de aviones de Córdoba. En cuanto a la “inclusión”, palabra que no falta en ninguno de los discursos adversarios, se avanzó concretamente con la Asignación Universal por Hijo, luego ampliado para mujeres desde el tercer mes de embarazo. El matrimonio igualitario, la ley nacional de salud mental, la ley en defensa de la mujer contra la violencia de género. También se tomaron medidas con derivaciones evidentes en la economía, como la recuperación del Banco Central a manos de Mercedes Marcó del Pont en lugar de Martín Redrado que prefería contraer más deuda con créditos onerosos ante de usar exceso de reservas acumuladas, defendido por toda la oposición. El no al ALCA y la clara contribución a la fundación de la Patria Latinoamericana. La decisión política de no reprimir la protesta social y la disposición de discutir cada gremio con el Ministerio de Trabajo sus condiciones laborales, también son una contribución a la calidad política del país.
Medidas todas que, lógicamente, preocupan a los intereses neoliberales y a sus representantes de la oposición, pero que deberían compartir, aunque sea como punto de partida, los adversarios autodenominados progresistas.
Los teóricamente ganadores, intentaron por todos los medios juntarse para oponerse, pero han demostrado que lo único común que los abriga es su postura servil con el poder económico.
La madre del borrego
Los que pretenden ser políticos y para esto declaman purismo, principios y eligen como enemigos a grandes grupos, asociados a problemas ecológicos de contaminación del planeta como el petróleo o la minería, no apoyaron al oficialismo a la hora de enfrentarse al poderío mediático o a las patronales rurales que son poderes a enfrentar palpables.
Priorizan el discurso de principios (muchas veces loables), a la acción política especifica. Es fundamental prevalecer las coaliciones potenciales para quebrantar las luchas de poder inmediatas y concretar lo que algunas veces parecen sólo ofrendas.
No reconocen que el kirchnerismo no es cosa del “matrimonio presidencial”, que constituye un modo de pensamiento, una posición política , una actitud protagónica en la participación política de muchos argentinos que se identifican y se reconocen como parte componente de esta corriente transformadora.
Los políticos que construyen el espacio hoy gobernante, parecen haber comprendido que para ser político hay que hacer política y ésta es la madre del borrego.
(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)
miércoles, 23 de marzo de 2011
La política
Se sigue avanzando...
Mirta Ventura (*)
Marzo 2011
Seguridad
Mucho se dice sobre la falta de definiciones del gobierno acerca del tema de la Seguridad. Sin embargo, en lo que va de este año, se ha tomado la decisión de crear el Ministerio de Seguridad, con la administración de Nilda Garré de excelente desempeño en el Ministerio de Defensa. Algunas determinaciones que surgieron en forma expeditiva son el cambio de mandos de la Policía Federal y el recorte de potestades. Son medidas que conllevan riesgo pero que pueden implicar un comienzo con base firme.
Que se hayan encontrado balas de acero en la Policía Metropolitana, van esclareciendo cómo sucedieron las muertes en el Indoamericano. Fue poco tratado por los medios, este tema fundamental que vuelve a implicar a Macri mientras vacaciona. Estas muertes no fueron tratadas como problemas de Seguridad, pero sí la toma de ese predio.
Economía
Cuando comenzó Néstor Kirchner en 2003, con un país empeñado, empobrecido, en crisis, mostró, rápidamente, desde su primer discurso, un atrevimiento a enfrentar grandes estructuras económicas, cuyo resultado se ve reflejado en los frutos de gestión como son, por ejemplo, la caída de la desocupación de 20 al 8% , o el desendeudamiento, que pasó de más de 1.5 del PBI al 30% del PBI. Pero está claro que esto fue posible porque vino con una idea política democrática, a favor de los olvidados y relegados de siempre, decidido a no ceder a los grupos de poder enraizados.
En el gobierno de Cristina vivimos además del desarrollo favorable de la economía, que sigue caminando sin sobresaltos, la asignación universal por hijo y su ampliación para las mujeres embarazadas a partir del tercer mes de gestación que tiene una gran importancia para la economía de los más necesitados. Tanto para los que lo reciben que cuentan con un significativo aporte, como para el desarrollo de la economía regional.
Como la política, en este proyecto, va delante de la economía, la economía funciona bien.
Política
Sin un desarrollo conciente de políticas públicas, nada de ninguno de estos logros económicos hubieran podido alcanzarse. Néstor lo dijo desde el principio y cumplió: “No he venido a dejar mis convicciones en la puerta de la Casa Rosada”. Esta frase fue llenada de contenido político en su accionar como presidente.
Al presente, en el gobierno de Cristina, hay decisiones políticas trascendentes. La disposición de confeccionar documentos fuera del área de la policía y con transparencia, lleva aparejado que las mujeres que estén en las condiciones que establece la ampliación de la asignación universal por hijo, tengan el documento necesario. Si no se ocuparan de este proceso, las palabras serían igualmente buenas, pero la concreción no sería efectiva. A esto llamamos ir achicando la deuda interna.
En la política de todos los días, la presidente hace uso de sus resortes. En la apertura de las sesiones ordinarias, en su disertación, se refirió a la interpretación caprichosa de la oposición acerca de una reforma constitucional disparada por una expresión de deseo personal, de que Cristina sea presidente indefinidamente, de la diputada Diana Conti. La presidente aclaró que no existía ningún proyecto de reforma constitucional y lo mostró como un invento. Con pericia esclareció lo que nunca estuvo confuso.
También contribuyó a la claridad otra mediación presidencial con su llamada al director de la Biblioteca Nacional Horacio González, para que depusiera su pedido a los organizadores de la Feria del Libro. Horacio González dio su opinión acerca de esta significativa invitación. Planteaba que el Sr. Vargas Llosa expusiera su conferencia, pero no como inauguración de la Feria que, como todos sabemos, tiene un contenido político que trasciende al literario. La presidente lo hizo de manera cordial y sin vueltas. Ambicionó no dejar ni sospechas sobre el propósito de escindir, de alguna forma, la voz de Mario Vargas Llosa.
El juego democrático impone esta manera de actuar ante las provocaciones, ya que en todo momento, se trata de dejar al gobierno en falta, fuera de juego.
También es política, juntar voluntades, negociar listas, que implican concesiones. Los que no ejercen el poder y quizás nunca lo hagan, se sienten libres de ser puristas en extremo. Sin embargo, acusan al gobierno de exclusivista y no amante del consenso. Para las elecciones de este año, se intentará, seguramente, negociaciones en las listas provinciales y eso es lo que se debe hacer. Sumar voluntades a un proyecto que pretende que le sirva a la gran mayoría.
Hugo Moyano, en estos días, amenazó con un paro de todos los transportes, con el propósito de mostrar que resguarda al movimiento obrero de los embates de la oposición y de los medios cada vez más frecuentes. Toda esta actuación, hizo ver lo precario del exhorto de la justicia Suiza, que provocó tantas letras y palabras de escándalo de sus opositores. Todo lo que se hace en detrimento del sindicalismo y la ingenuidad con que se toma cualquier denuncia política o moral que los envuelva, dispone a la alerta. El movimiento obrero ha tenido épocas honorables y de indignidades, satisfacciones y desventuras, pero no son las etapas de claudicaciones y traiciones las que se toman en cuenta cuando se insiste en denostarlo, si no basta con observar la tibia respuesta y difusión del encarcelamiento de Venegas y de Pedraza y cómo no reclamaron nada al sindicalismo vendido del menemismo. Lo que aquí se trata es de dividir la alianza gobierno, CGT. La asociación entre el Estado y la CGT está fundada en un proceso de transformaciones en beneficio de los trabajadores. La CGT de Moyano, junto con este gobierno, contribuyó especialmente en la reinstalación de las convenciones colectivas de trabajo, en el aumento de salarios, en la creación de empleo, en las paritarias, en el aumento y movilidad de las jubilaciones, en la asignación universal por hijo, etc. Esta coalición que no es como las que se hacen solamente para las elecciones, grupos que nada tienen que ver, es eficaz y permite ir creciendo en una de las principales consignas de este modelo. La mejor redistribución de ingreso.
Han tratado, de todas las formas romper la asociación vital con que se va construyendo el país. Cristina hace hincapié frecuentemente en la unidad, comprende que es vital. Cuando está con Scioli, confirma la pertenencia. Cuando Moyano dejó sin efecto al paro, también remarcó que ella no está para dividir. Todos debemos ser conscientes que para avanzar con esta esperanza política las alianzas constituidas deben ser indisoluble, salvo las denigradas por deslealtad. Qué nadie se crea que unos pueden prescindir de los otros.
Hasta las elecciones van a crear problemas de todo tipo para obstruir. Hasta ahora la política ha funcionado porque está más allá de las conveniencias sectoriales. Lo dijo la presidente: “A la Casa de Gobierno no la manejan las corporaciones”. Con posibles diferencias, pero mancomunados en un mismo proyecto. Esto es lo que sirve. Esto es la política.
(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)
Mirta Ventura (*)
Marzo 2011
Seguridad
Mucho se dice sobre la falta de definiciones del gobierno acerca del tema de la Seguridad. Sin embargo, en lo que va de este año, se ha tomado la decisión de crear el Ministerio de Seguridad, con la administración de Nilda Garré de excelente desempeño en el Ministerio de Defensa. Algunas determinaciones que surgieron en forma expeditiva son el cambio de mandos de la Policía Federal y el recorte de potestades. Son medidas que conllevan riesgo pero que pueden implicar un comienzo con base firme.
Que se hayan encontrado balas de acero en la Policía Metropolitana, van esclareciendo cómo sucedieron las muertes en el Indoamericano. Fue poco tratado por los medios, este tema fundamental que vuelve a implicar a Macri mientras vacaciona. Estas muertes no fueron tratadas como problemas de Seguridad, pero sí la toma de ese predio.
Economía
Cuando comenzó Néstor Kirchner en 2003, con un país empeñado, empobrecido, en crisis, mostró, rápidamente, desde su primer discurso, un atrevimiento a enfrentar grandes estructuras económicas, cuyo resultado se ve reflejado en los frutos de gestión como son, por ejemplo, la caída de la desocupación de 20 al 8% , o el desendeudamiento, que pasó de más de 1.5 del PBI al 30% del PBI. Pero está claro que esto fue posible porque vino con una idea política democrática, a favor de los olvidados y relegados de siempre, decidido a no ceder a los grupos de poder enraizados.
En el gobierno de Cristina vivimos además del desarrollo favorable de la economía, que sigue caminando sin sobresaltos, la asignación universal por hijo y su ampliación para las mujeres embarazadas a partir del tercer mes de gestación que tiene una gran importancia para la economía de los más necesitados. Tanto para los que lo reciben que cuentan con un significativo aporte, como para el desarrollo de la economía regional.
Como la política, en este proyecto, va delante de la economía, la economía funciona bien.
Política
Sin un desarrollo conciente de políticas públicas, nada de ninguno de estos logros económicos hubieran podido alcanzarse. Néstor lo dijo desde el principio y cumplió: “No he venido a dejar mis convicciones en la puerta de la Casa Rosada”. Esta frase fue llenada de contenido político en su accionar como presidente.
Al presente, en el gobierno de Cristina, hay decisiones políticas trascendentes. La disposición de confeccionar documentos fuera del área de la policía y con transparencia, lleva aparejado que las mujeres que estén en las condiciones que establece la ampliación de la asignación universal por hijo, tengan el documento necesario. Si no se ocuparan de este proceso, las palabras serían igualmente buenas, pero la concreción no sería efectiva. A esto llamamos ir achicando la deuda interna.
En la política de todos los días, la presidente hace uso de sus resortes. En la apertura de las sesiones ordinarias, en su disertación, se refirió a la interpretación caprichosa de la oposición acerca de una reforma constitucional disparada por una expresión de deseo personal, de que Cristina sea presidente indefinidamente, de la diputada Diana Conti. La presidente aclaró que no existía ningún proyecto de reforma constitucional y lo mostró como un invento. Con pericia esclareció lo que nunca estuvo confuso.
También contribuyó a la claridad otra mediación presidencial con su llamada al director de la Biblioteca Nacional Horacio González, para que depusiera su pedido a los organizadores de la Feria del Libro. Horacio González dio su opinión acerca de esta significativa invitación. Planteaba que el Sr. Vargas Llosa expusiera su conferencia, pero no como inauguración de la Feria que, como todos sabemos, tiene un contenido político que trasciende al literario. La presidente lo hizo de manera cordial y sin vueltas. Ambicionó no dejar ni sospechas sobre el propósito de escindir, de alguna forma, la voz de Mario Vargas Llosa.
El juego democrático impone esta manera de actuar ante las provocaciones, ya que en todo momento, se trata de dejar al gobierno en falta, fuera de juego.
También es política, juntar voluntades, negociar listas, que implican concesiones. Los que no ejercen el poder y quizás nunca lo hagan, se sienten libres de ser puristas en extremo. Sin embargo, acusan al gobierno de exclusivista y no amante del consenso. Para las elecciones de este año, se intentará, seguramente, negociaciones en las listas provinciales y eso es lo que se debe hacer. Sumar voluntades a un proyecto que pretende que le sirva a la gran mayoría.
Hugo Moyano, en estos días, amenazó con un paro de todos los transportes, con el propósito de mostrar que resguarda al movimiento obrero de los embates de la oposición y de los medios cada vez más frecuentes. Toda esta actuación, hizo ver lo precario del exhorto de la justicia Suiza, que provocó tantas letras y palabras de escándalo de sus opositores. Todo lo que se hace en detrimento del sindicalismo y la ingenuidad con que se toma cualquier denuncia política o moral que los envuelva, dispone a la alerta. El movimiento obrero ha tenido épocas honorables y de indignidades, satisfacciones y desventuras, pero no son las etapas de claudicaciones y traiciones las que se toman en cuenta cuando se insiste en denostarlo, si no basta con observar la tibia respuesta y difusión del encarcelamiento de Venegas y de Pedraza y cómo no reclamaron nada al sindicalismo vendido del menemismo. Lo que aquí se trata es de dividir la alianza gobierno, CGT. La asociación entre el Estado y la CGT está fundada en un proceso de transformaciones en beneficio de los trabajadores. La CGT de Moyano, junto con este gobierno, contribuyó especialmente en la reinstalación de las convenciones colectivas de trabajo, en el aumento de salarios, en la creación de empleo, en las paritarias, en el aumento y movilidad de las jubilaciones, en la asignación universal por hijo, etc. Esta coalición que no es como las que se hacen solamente para las elecciones, grupos que nada tienen que ver, es eficaz y permite ir creciendo en una de las principales consignas de este modelo. La mejor redistribución de ingreso.
Han tratado, de todas las formas romper la asociación vital con que se va construyendo el país. Cristina hace hincapié frecuentemente en la unidad, comprende que es vital. Cuando está con Scioli, confirma la pertenencia. Cuando Moyano dejó sin efecto al paro, también remarcó que ella no está para dividir. Todos debemos ser conscientes que para avanzar con esta esperanza política las alianzas constituidas deben ser indisoluble, salvo las denigradas por deslealtad. Qué nadie se crea que unos pueden prescindir de los otros.
Hasta las elecciones van a crear problemas de todo tipo para obstruir. Hasta ahora la política ha funcionado porque está más allá de las conveniencias sectoriales. Lo dijo la presidente: “A la Casa de Gobierno no la manejan las corporaciones”. Con posibles diferencias, pero mancomunados en un mismo proyecto. Esto es lo que sirve. Esto es la política.
(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)
domingo, 13 de marzo de 2011
Misión cumplida
Las bocas que ya no callan...
Mirta Ventura (*)(**)
Marzo 2011
Pareciera que los que apoyamos el proyecto político del gobierno nacional debemos actuar con mucha prudencia, buenos modales, y antes de opinar cuidarse muy bien, porque lo dicho va a ser utilizado por la oposición y los grandes medios, con seguridad, en forma dañina y, sobre todo, tramposa.
En estos últimos días se batalla, en diversos contextos afines con la literatura y la industria del libro, acerca de la invitación a Mario Vargas Llosa para que inaugure la Feria del Libro de Buenos Aires este año.
El director de la Biblioteca Nacional, el sociólogo Horacio González, hizo lo que cualquier intelectual de su talla puede hacer. Dio su opinión acerca de esta significativa invitación. Planteaba que el Sr. Vargas Llosa expusiera su conferencia, pero no como inauguración de la Feria que, como todos sabemos, tiene un contenido político que trasciende al literario.
De inmediato funcionó la maquinaria opositora (incluida la prensa), de la manera apuntada en el primer párrafo de esta nota. Y de allí en más hubo que explicar una y mil veces que no se trataba de censura, ya que nadie hablaba de que no departa en la feria sino, solamente, que no lo haga como conferencista de la sesión inaugural.
La Sra. Presidenta, que sabe del funcionamiento de estos detractores, le hizo conocer al director de la Biblioteca Nacional su opinión respecto a que esta discusión “No puede dejar la más mínima duda de la vocación de libre expresión de ideas políticas en la Feria del Libro, en las circunstancias que sean y tal como sus autoridades lo hayan definido”.
Horacio González, desfiló por todos los programas de televisión y radio aclarando que aceptaba la sugerencia de la Presidenta, con el afán de que no queden incertidumbres respecto a que se trabaja para dar más cualidades a la vida democrática. Hubo que explicar lo que estaba explicado.
Distinta vara
No se usa la misma vara para medir la justeza y amplitud de opiniones, cuando el que se expresa libremente es un opositor. Mario Vargas Llosa se ha encarnizado de forma muy personal con nuestro país y nuestra sociedad, en revelaciones muy divulgadas por esos mismos medios. No es solamente un literato, es un militante de las editoriales multinacionales y de la oposición a los gobiernos democráticos de la región a los que apoda, despectivamente, gobiernos populistas.
¿Todos estos que le pidieron a Horacio González tanta explicación, le preguntaron a los organizadores de la Feria del Libro, que tiene trascendencia nacional e internacional, por qué habían elegido, nada menos que para la inauguración, a alguien que ha calificado al país como “aquelarre corrupto”, cuyas sentencias sobre Argentina han sido desacertadas y sesgadas: “El de los Kirchner es un gobierno corroído por la corrupción”, o “No es posible que Argentina, con lo que ha sido, lo que representa desde el punto de vista cultural, elija un presidente de esos niveles de incultura y de pobreza intelectual.”?.
A todos estos personajes que sintieron que cuestionar la presencia de nada menos que al Premio Nóbel, es indecoroso, nunca los oí criticar la falta de respeto a la honorabilidad presidencial con la que se expresa Vargas Llosa, más allá de la posición política que la presidenta encarne. Vargas Llosas escribe en sus columnas notas contrarias al populismo, al latinoamericanismo y no dice nada acerca de las atrocidades cometidas por los países liberales, con los que él comulga.
¿Qué está detrás?
El cuestionamiento, en este caso no es a Mario Vargas Llosa, que hace su negocio. El cuestionamiento es a quienes eligieron a este personaje para la conferencia inaugural, como si no supieran que éste sellará el suceso con su ideología. También a quienes en nombre de la no censura, censuraron al director de la Biblioteca Nacional.
Cada año, en cada inauguración se da una disertación eminentemente política. Luego, tiene un alto contenido quién es el elegido para presentar ese discurso. ¿Es casual, es oportunista, responde a la ideología de los grandes negocios editoriales? En cualquiera de los casos. ¿A éstos no se les piden esclarecimientos? No se apuren en decir que una cosa es la literatura y otra la ideología.
Consecuencias
Debido a esta actitud de los opositores, desigual y arbitraria, una intervención noble y franca de Horacio González, deriva en un inconveniente para el Gobierno. Pero cuidado, eso no significa que estuvo mal opinar. Más aún su opinión coincide con la de muchos de nuestros más destacados hombres de la cultura y con todos nosotros, los que no nos dejamos colonizar por los grande monopolios editoriales y de prensa como lo hacen algunos de los llamados opositores. También se comparte la actitud de la Presidenta con esa acción perspicaz e inmediata en reconocer los resortes de la política para mantener la medida, en relación a los límites impuestos en la democracia. La oposición actúa así, y en un año electoral hay que estar alerta porque va a pasar todo el tiempo. Pero no confundirse, eso no significa, que para que no tergiversen, se deje de opinar y aún de denunciar, aunque más de una vez, represente un gasto muy grande tener que explicar que eso que dicen que se dijo, no es lo que se dijo. Si no, fijarse en lo que derivó el comentario de Diana Conti sobre un deseo personal que lo transformaron, con total mala intención, en una propuesta formal del oficialismo.
Misión cumplida
En la Feria del Libro están contenidas grandes empresas de producción, edición y distribución. Es por lo tanto, en uno de sus aspectos fundamentales, un negocio como lo son los medios de comunicación. Se ha avanzado con muchísimo trabajo en la discusión acerca del papel de los medios de comunicación, en la comprensión de que no deben ser monopólicos en su modo de producción, ni en su ideología. Por qué es mal visto que se pronuncien las instituciones, los hombres de la cultura, los funcionarios, cuando se elige un representante del monopolio editorial como inaugurador de la Feria?
El momento es propicio no solamente para aceptar las discusiones que se vayan dando, sino, sobre todo, para instalarlas. Se abrieron rendijas en ese gran muro de contención que nos tuvo por mucho tiempo soportando. El funcionario público de hoy no debe ser un invisibilizado. Horacio González instaló un debate que debía darse. La democratización de la cultura, de la palabra, es un tema abierto que debe darse. Nunca censuró nada ni a nadie. Quién sino él, no debió dejar pasar por alto esta singularidad en la inauguración de la Feria del Libro de este año. La mediación de Cristina fue muy efectiva, propuso no darle lugar a las especulaciones inescrupulosas esperables, pero de ningún modo cerró la discusión. Con nobleza, González hizo la enmienda, pero el debate se ha instalado. Misión cumplida.
(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)
(**) Sobre este tema opinamos ya, en Octubre 2010: http://mirtaventura.blogspot.com/2010/10/cultura-politica-claudicacion.html
Mirta Ventura (*)(**)
Marzo 2011
Pareciera que los que apoyamos el proyecto político del gobierno nacional debemos actuar con mucha prudencia, buenos modales, y antes de opinar cuidarse muy bien, porque lo dicho va a ser utilizado por la oposición y los grandes medios, con seguridad, en forma dañina y, sobre todo, tramposa.
En estos últimos días se batalla, en diversos contextos afines con la literatura y la industria del libro, acerca de la invitación a Mario Vargas Llosa para que inaugure la Feria del Libro de Buenos Aires este año.
El director de la Biblioteca Nacional, el sociólogo Horacio González, hizo lo que cualquier intelectual de su talla puede hacer. Dio su opinión acerca de esta significativa invitación. Planteaba que el Sr. Vargas Llosa expusiera su conferencia, pero no como inauguración de la Feria que, como todos sabemos, tiene un contenido político que trasciende al literario.
De inmediato funcionó la maquinaria opositora (incluida la prensa), de la manera apuntada en el primer párrafo de esta nota. Y de allí en más hubo que explicar una y mil veces que no se trataba de censura, ya que nadie hablaba de que no departa en la feria sino, solamente, que no lo haga como conferencista de la sesión inaugural.
La Sra. Presidenta, que sabe del funcionamiento de estos detractores, le hizo conocer al director de la Biblioteca Nacional su opinión respecto a que esta discusión “No puede dejar la más mínima duda de la vocación de libre expresión de ideas políticas en la Feria del Libro, en las circunstancias que sean y tal como sus autoridades lo hayan definido”.
Horacio González, desfiló por todos los programas de televisión y radio aclarando que aceptaba la sugerencia de la Presidenta, con el afán de que no queden incertidumbres respecto a que se trabaja para dar más cualidades a la vida democrática. Hubo que explicar lo que estaba explicado.
Distinta vara
No se usa la misma vara para medir la justeza y amplitud de opiniones, cuando el que se expresa libremente es un opositor. Mario Vargas Llosa se ha encarnizado de forma muy personal con nuestro país y nuestra sociedad, en revelaciones muy divulgadas por esos mismos medios. No es solamente un literato, es un militante de las editoriales multinacionales y de la oposición a los gobiernos democráticos de la región a los que apoda, despectivamente, gobiernos populistas.
¿Todos estos que le pidieron a Horacio González tanta explicación, le preguntaron a los organizadores de la Feria del Libro, que tiene trascendencia nacional e internacional, por qué habían elegido, nada menos que para la inauguración, a alguien que ha calificado al país como “aquelarre corrupto”, cuyas sentencias sobre Argentina han sido desacertadas y sesgadas: “El de los Kirchner es un gobierno corroído por la corrupción”, o “No es posible que Argentina, con lo que ha sido, lo que representa desde el punto de vista cultural, elija un presidente de esos niveles de incultura y de pobreza intelectual.”?.
A todos estos personajes que sintieron que cuestionar la presencia de nada menos que al Premio Nóbel, es indecoroso, nunca los oí criticar la falta de respeto a la honorabilidad presidencial con la que se expresa Vargas Llosa, más allá de la posición política que la presidenta encarne. Vargas Llosas escribe en sus columnas notas contrarias al populismo, al latinoamericanismo y no dice nada acerca de las atrocidades cometidas por los países liberales, con los que él comulga.
¿Qué está detrás?
El cuestionamiento, en este caso no es a Mario Vargas Llosa, que hace su negocio. El cuestionamiento es a quienes eligieron a este personaje para la conferencia inaugural, como si no supieran que éste sellará el suceso con su ideología. También a quienes en nombre de la no censura, censuraron al director de la Biblioteca Nacional.
Cada año, en cada inauguración se da una disertación eminentemente política. Luego, tiene un alto contenido quién es el elegido para presentar ese discurso. ¿Es casual, es oportunista, responde a la ideología de los grandes negocios editoriales? En cualquiera de los casos. ¿A éstos no se les piden esclarecimientos? No se apuren en decir que una cosa es la literatura y otra la ideología.
Consecuencias
Debido a esta actitud de los opositores, desigual y arbitraria, una intervención noble y franca de Horacio González, deriva en un inconveniente para el Gobierno. Pero cuidado, eso no significa que estuvo mal opinar. Más aún su opinión coincide con la de muchos de nuestros más destacados hombres de la cultura y con todos nosotros, los que no nos dejamos colonizar por los grande monopolios editoriales y de prensa como lo hacen algunos de los llamados opositores. También se comparte la actitud de la Presidenta con esa acción perspicaz e inmediata en reconocer los resortes de la política para mantener la medida, en relación a los límites impuestos en la democracia. La oposición actúa así, y en un año electoral hay que estar alerta porque va a pasar todo el tiempo. Pero no confundirse, eso no significa, que para que no tergiversen, se deje de opinar y aún de denunciar, aunque más de una vez, represente un gasto muy grande tener que explicar que eso que dicen que se dijo, no es lo que se dijo. Si no, fijarse en lo que derivó el comentario de Diana Conti sobre un deseo personal que lo transformaron, con total mala intención, en una propuesta formal del oficialismo.
Misión cumplida
En la Feria del Libro están contenidas grandes empresas de producción, edición y distribución. Es por lo tanto, en uno de sus aspectos fundamentales, un negocio como lo son los medios de comunicación. Se ha avanzado con muchísimo trabajo en la discusión acerca del papel de los medios de comunicación, en la comprensión de que no deben ser monopólicos en su modo de producción, ni en su ideología. Por qué es mal visto que se pronuncien las instituciones, los hombres de la cultura, los funcionarios, cuando se elige un representante del monopolio editorial como inaugurador de la Feria?
El momento es propicio no solamente para aceptar las discusiones que se vayan dando, sino, sobre todo, para instalarlas. Se abrieron rendijas en ese gran muro de contención que nos tuvo por mucho tiempo soportando. El funcionario público de hoy no debe ser un invisibilizado. Horacio González instaló un debate que debía darse. La democratización de la cultura, de la palabra, es un tema abierto que debe darse. Nunca censuró nada ni a nadie. Quién sino él, no debió dejar pasar por alto esta singularidad en la inauguración de la Feria del Libro de este año. La mediación de Cristina fue muy efectiva, propuso no darle lugar a las especulaciones inescrupulosas esperables, pero de ningún modo cerró la discusión. Con nobleza, González hizo la enmienda, pero el debate se ha instalado. Misión cumplida.
(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)
(**) Sobre este tema opinamos ya, en Octubre 2010: http://mirtaventura.blogspot.com/2010/10/cultura-politica-claudicacion.html
miércoles, 23 de febrero de 2011
Latinoamérica del siglo XXI
Ojo, somos nosotros...
Mirta Ventura (*)
Febrero 2011
Cambio de cultura
En esta parte del Planeta, La América de Sur, se ha gestado lo que mencionamos como “Socialismo del Siglo XXI”. En muchos países de esta franja, con distintas características, se fueron produciendo cambios de rumbo, como salida de la imposición desde el imperio de sistemas absolutistas ejercidos por gobiernos neoliberales. Bajo esta resguarda, la humanidad sufre, inevitablemente, una crisis de civilización y existencia.
Estos cambios de rumbo se van afianzando, pero la resistencia es feroz. No tienen escrúpulos, quienes luchan por sus beneficios, que son excluyentes de la vida digna de sus compatriotas.
Pero, se da en Venezuela, Bolivia, Brasil, Ecuador, Argentina, Uruguay, se trabaja para consolidar este rumbo distinto, no servil con los Estados Unidos ni con las grandes Multinacionales, con las armas de la democracia. No se considera la lucha armada como posibilidad, de allí que a este estadio lo llamemos “Socialismo del Siglo XXI”.
Los gobiernos neoliberales precedentes, no solamente destruyeron las economías de estos países, dejando en la marginación a miles de ciudadanos, sino que para lograrlo, se valieron de la represión y la muerte.
El trabajo es dificultoso y profundo. Para esto se necesita avanzar en un cambio de cultura en donde todo lo que se posee debe ser utilizado de manera distinta de cómo se hacía en el neoliberalismo.
La ciencia y la técnica deben estar al servicio del bienestar, salud, alimentación y educación de las poblaciones y no para los usos suntuarios de unos pocos. El genuino derecho que tienen los pueblos de obtener en forma controlada riquezas de su naturaleza, no debe ser menoscabado por la defensa del medio ambiente, mientras simultáneamente la explosión de la industria automotriz dilapida el petróleo con la producción de máquinas cada vez más potentes y ostentosas. Esa misma defensa del medio ambiente que se escandaliza por la extracción de los minerales necesarios para el desarrollo y no se molesta cuando esos minerales quedan expuestos por las voladuras provocadas para construir las supercarreteras que necesitan las ostentosas máquinas de las clases pudientes.
Desarrollar la ciencia y la tecnología, es fundamental para los pueblos y en esta etapa los gobiernos latinoamericanos trabajan y aportan en ese sentido. Que de ese proceso se obtenga desarrollo social, depende de la ideología (como siempre).
El cambio de cultura debe incluir la dignificación de la política. Es necesario que se desarrolle en todos los ambientes. El concepto de que la política es sucia, está divulgado por la cultura de los Monopolios, en donde la economía pretende regir la vida de los sujetos. En la nueva cultura, la política, que es la función más digna que pueda tener el ser humano, se va viviendo como motor de las decisiones que afronta la conducción de un país, dejando a la economía al servicio de esa idea política.
Argentina es Latinoamérica
Afortunadamente, Argentina está a la altura de las circunstancias. Además de los grandes logros obtenidos en lo social con el enfrentamiento a grandes Monopolios intocables, en la política interna, ha contribuido con contundencia a la consolidación del proyecto latinoamericano. Es muy reconocida en la región por su firme y rápida acción en los sucesos de Honduras, Bolivia, Ecuador, asilo político a Apablaza. Por su intervención en el proceso y avance en la unificación política que suscita el MERCOSUR y UNASUR. La creación del Banco del Sur, lamentablemente demorada, será una medida, realmente, concluyente.
En lo energético, la integración también avanza. El gas entre Bolivia y varios de los países, Brasil y Argentina con la energía de origen nuclear e hidráulica. Argentina y Paraguay con Yaciretá. Se trabaja también en la integración energética entre Argentina y Venezuela.
Pero algunos no lo sienten así...
Las reacciones ante el incidente en el Aeropuerto de Ezeiza con el cargamento no declarado que traía el Boeing C17, nos muestra que no todos deseamos vivir en la misma Argentina.
El intento de convertir ese vuelo internacional en un simple cruce informal, demuestra el poco respeto que tiene Estados Unidos ante nuestra Aduana. Peor aún, hacía poco tiempo intentaron lo mismo, pero al ser puestos en evidencia, el vuelo se volvió sin hacerlo trascender. Esta vez, insistieron en entrar sin ser controlados. Argentina hizo lo que debía hacer: “Las leyes aduaneras argentinas están para cumplirlas”.
Las interpretaciones que se hicieron de este hecho, pone de manifiesto de qué lado está cada uno: Como Intentaron pasar un tercio de la carga con que llegó el avión sin declarar, el gobierno ordenó abrir la valija que los estadounidenses se negaban a abrir. Los grandes Medios lo presentaron como si hubiera sido Argentina la que provocó el incidente. Dijeron que Estados Unidos estaba perplejo por la requisa del avión y que Estados Unidos estaba sorprendido por el incidente provocado por Argentina. Hablaron de la Inseguridad Jurídica que había en Argentina. Estos grandes Medios, juegan el papel de voceros del Imperio.
No solamente los medios tomaron esa insostenible posición. Macri que dio por sentado que Argentina estaba provocando conflictos con Estados Unidos, de Narváez que aseguró que el gobierno sigue en la senda de una pelea ridícula. El conjunto de la oposición se sumó a las críticas, con la excepción de Alfonsín, aunque condicionó el apoyo a la medida tomada por el gobierno a su “veracidad”. Aún teniendo la razón Argentina, el resto, defendió al Poderío.
Panorama
Tenemos un camino que estamos recorriendo con hechos que avalan su dirección y sentido.
Hay una oposición que tiene como rumbo aparente desandar lo andado y ser esa derecha inventada en los 90. Una derecha que no tiene a la política como centro. Es una suerte de gestión empresarial o del espectáculo. Sus representantes salen de la farándula como en el menemismo, y parecen ignorar las transformaciones que se van construyendo. Ignoran lo que es hacer política y su frivolidad los hunde frecuentemente en el ridículo. Más alguna izquierda que no sabe ubicarse, que no es capaz de visualizar que los gobiernos de Kirchner y de Cristina, han sido los gobiernos que han enfrentado la coacción de las corporaciones desde la restauración de la democracia.
Hay distintos sectores que no asumidos como kirchneristas, aprueban el sentido general de este gobierno y se van sumando y aportan y exigen y mueven la rueda. Y eso sirve.
Rol del Estado
El tema fundamental surge excluyente. De lo que hablamos es del Rol del Estado. De eso se trata. El Estado se está reconstruyendo, reconoce su rol y lo ejerce, interviene. Debe intervenir. En las políticas públicas para todos, en la exigencia del cumplimiento de las leyes que permitan hacer una sociedad más equitativa. En su política exterior, resguardando su soberanía y contribuyendo a resguardar la de toda la región.
La cooperación militar de EE.UU. no se corresponde, muchas veces, con los propósitos declarados oficialmente para Latinoamérica. Incitan a los países de la región, valiéndose de los que se sienten subordinados, a tomar roles que no serían legales en EE.UU. Lo hacen siempre, pero esta vez fue controlado. No se dieron cuenta que estamos en otra Argentina a pesar de los muchos que piden volver al patio trasero. Que Argentina no es la misma ya lleva unos años: Se opuso y consiguió que en la Cumbre de Mar del Plata no se aprobara la participación de Latinoamérica en el ALCA, se pronunció en contra de la intervención de IRAK por parte de EE. UU, se negó a la hipócrita condena a CUBA por los derechos humanos en su suelo, propiciada por los “dueños” de la cárcel de Guantánamo, etc. El estado argentino funciona.
Estamos creciendo...
Que la inspiración me encuentre trabajando... (P. Picasso)
Hay sectores políticos, culturales, sociales, que se van sumando con valiosos aportes a este suceso. Así como los ciudadanos se van incorporando al proceso de construcción, se van creando nuevos derechos. Y a su vez, como se exige, se debe entender que hay que dar.
Para que este proyecto se consolide, se necesita tener los instrumentos que aseguren que se va a poder resistir a los embates internos y externos. Implica poseer estructuras que funcionen con equipos de personas integradas en lo ideológico, y en lo operativo, abocadas a la construcción del poder. La formación de estos miembros al servicio de la política, en el campo de la ciencia, la técnica, la economía, la cultura, la salud, es el compromiso relevante en esta etapa.
No se puede parar. La sociedad argentina puede plantearse este desafío. Está creciendo. Está para más.
.
(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)
Mirta Ventura (*)
Febrero 2011
Cambio de cultura
En esta parte del Planeta, La América de Sur, se ha gestado lo que mencionamos como “Socialismo del Siglo XXI”. En muchos países de esta franja, con distintas características, se fueron produciendo cambios de rumbo, como salida de la imposición desde el imperio de sistemas absolutistas ejercidos por gobiernos neoliberales. Bajo esta resguarda, la humanidad sufre, inevitablemente, una crisis de civilización y existencia.
Estos cambios de rumbo se van afianzando, pero la resistencia es feroz. No tienen escrúpulos, quienes luchan por sus beneficios, que son excluyentes de la vida digna de sus compatriotas.
Pero, se da en Venezuela, Bolivia, Brasil, Ecuador, Argentina, Uruguay, se trabaja para consolidar este rumbo distinto, no servil con los Estados Unidos ni con las grandes Multinacionales, con las armas de la democracia. No se considera la lucha armada como posibilidad, de allí que a este estadio lo llamemos “Socialismo del Siglo XXI”.
Los gobiernos neoliberales precedentes, no solamente destruyeron las economías de estos países, dejando en la marginación a miles de ciudadanos, sino que para lograrlo, se valieron de la represión y la muerte.
El trabajo es dificultoso y profundo. Para esto se necesita avanzar en un cambio de cultura en donde todo lo que se posee debe ser utilizado de manera distinta de cómo se hacía en el neoliberalismo.
La ciencia y la técnica deben estar al servicio del bienestar, salud, alimentación y educación de las poblaciones y no para los usos suntuarios de unos pocos. El genuino derecho que tienen los pueblos de obtener en forma controlada riquezas de su naturaleza, no debe ser menoscabado por la defensa del medio ambiente, mientras simultáneamente la explosión de la industria automotriz dilapida el petróleo con la producción de máquinas cada vez más potentes y ostentosas. Esa misma defensa del medio ambiente que se escandaliza por la extracción de los minerales necesarios para el desarrollo y no se molesta cuando esos minerales quedan expuestos por las voladuras provocadas para construir las supercarreteras que necesitan las ostentosas máquinas de las clases pudientes.
Desarrollar la ciencia y la tecnología, es fundamental para los pueblos y en esta etapa los gobiernos latinoamericanos trabajan y aportan en ese sentido. Que de ese proceso se obtenga desarrollo social, depende de la ideología (como siempre).
El cambio de cultura debe incluir la dignificación de la política. Es necesario que se desarrolle en todos los ambientes. El concepto de que la política es sucia, está divulgado por la cultura de los Monopolios, en donde la economía pretende regir la vida de los sujetos. En la nueva cultura, la política, que es la función más digna que pueda tener el ser humano, se va viviendo como motor de las decisiones que afronta la conducción de un país, dejando a la economía al servicio de esa idea política.
Argentina es Latinoamérica
Afortunadamente, Argentina está a la altura de las circunstancias. Además de los grandes logros obtenidos en lo social con el enfrentamiento a grandes Monopolios intocables, en la política interna, ha contribuido con contundencia a la consolidación del proyecto latinoamericano. Es muy reconocida en la región por su firme y rápida acción en los sucesos de Honduras, Bolivia, Ecuador, asilo político a Apablaza. Por su intervención en el proceso y avance en la unificación política que suscita el MERCOSUR y UNASUR. La creación del Banco del Sur, lamentablemente demorada, será una medida, realmente, concluyente.
En lo energético, la integración también avanza. El gas entre Bolivia y varios de los países, Brasil y Argentina con la energía de origen nuclear e hidráulica. Argentina y Paraguay con Yaciretá. Se trabaja también en la integración energética entre Argentina y Venezuela.
Pero algunos no lo sienten así...
Las reacciones ante el incidente en el Aeropuerto de Ezeiza con el cargamento no declarado que traía el Boeing C17, nos muestra que no todos deseamos vivir en la misma Argentina.
El intento de convertir ese vuelo internacional en un simple cruce informal, demuestra el poco respeto que tiene Estados Unidos ante nuestra Aduana. Peor aún, hacía poco tiempo intentaron lo mismo, pero al ser puestos en evidencia, el vuelo se volvió sin hacerlo trascender. Esta vez, insistieron en entrar sin ser controlados. Argentina hizo lo que debía hacer: “Las leyes aduaneras argentinas están para cumplirlas”.
Las interpretaciones que se hicieron de este hecho, pone de manifiesto de qué lado está cada uno: Como Intentaron pasar un tercio de la carga con que llegó el avión sin declarar, el gobierno ordenó abrir la valija que los estadounidenses se negaban a abrir. Los grandes Medios lo presentaron como si hubiera sido Argentina la que provocó el incidente. Dijeron que Estados Unidos estaba perplejo por la requisa del avión y que Estados Unidos estaba sorprendido por el incidente provocado por Argentina. Hablaron de la Inseguridad Jurídica que había en Argentina. Estos grandes Medios, juegan el papel de voceros del Imperio.
No solamente los medios tomaron esa insostenible posición. Macri que dio por sentado que Argentina estaba provocando conflictos con Estados Unidos, de Narváez que aseguró que el gobierno sigue en la senda de una pelea ridícula. El conjunto de la oposición se sumó a las críticas, con la excepción de Alfonsín, aunque condicionó el apoyo a la medida tomada por el gobierno a su “veracidad”. Aún teniendo la razón Argentina, el resto, defendió al Poderío.
Panorama
Tenemos un camino que estamos recorriendo con hechos que avalan su dirección y sentido.
Hay una oposición que tiene como rumbo aparente desandar lo andado y ser esa derecha inventada en los 90. Una derecha que no tiene a la política como centro. Es una suerte de gestión empresarial o del espectáculo. Sus representantes salen de la farándula como en el menemismo, y parecen ignorar las transformaciones que se van construyendo. Ignoran lo que es hacer política y su frivolidad los hunde frecuentemente en el ridículo. Más alguna izquierda que no sabe ubicarse, que no es capaz de visualizar que los gobiernos de Kirchner y de Cristina, han sido los gobiernos que han enfrentado la coacción de las corporaciones desde la restauración de la democracia.
Hay distintos sectores que no asumidos como kirchneristas, aprueban el sentido general de este gobierno y se van sumando y aportan y exigen y mueven la rueda. Y eso sirve.
Rol del Estado
El tema fundamental surge excluyente. De lo que hablamos es del Rol del Estado. De eso se trata. El Estado se está reconstruyendo, reconoce su rol y lo ejerce, interviene. Debe intervenir. En las políticas públicas para todos, en la exigencia del cumplimiento de las leyes que permitan hacer una sociedad más equitativa. En su política exterior, resguardando su soberanía y contribuyendo a resguardar la de toda la región.
La cooperación militar de EE.UU. no se corresponde, muchas veces, con los propósitos declarados oficialmente para Latinoamérica. Incitan a los países de la región, valiéndose de los que se sienten subordinados, a tomar roles que no serían legales en EE.UU. Lo hacen siempre, pero esta vez fue controlado. No se dieron cuenta que estamos en otra Argentina a pesar de los muchos que piden volver al patio trasero. Que Argentina no es la misma ya lleva unos años: Se opuso y consiguió que en la Cumbre de Mar del Plata no se aprobara la participación de Latinoamérica en el ALCA, se pronunció en contra de la intervención de IRAK por parte de EE. UU, se negó a la hipócrita condena a CUBA por los derechos humanos en su suelo, propiciada por los “dueños” de la cárcel de Guantánamo, etc. El estado argentino funciona.
Estamos creciendo...
Que la inspiración me encuentre trabajando... (P. Picasso)
Hay sectores políticos, culturales, sociales, que se van sumando con valiosos aportes a este suceso. Así como los ciudadanos se van incorporando al proceso de construcción, se van creando nuevos derechos. Y a su vez, como se exige, se debe entender que hay que dar.
Para que este proyecto se consolide, se necesita tener los instrumentos que aseguren que se va a poder resistir a los embates internos y externos. Implica poseer estructuras que funcionen con equipos de personas integradas en lo ideológico, y en lo operativo, abocadas a la construcción del poder. La formación de estos miembros al servicio de la política, en el campo de la ciencia, la técnica, la economía, la cultura, la salud, es el compromiso relevante en esta etapa.
No se puede parar. La sociedad argentina puede plantearse este desafío. Está creciendo. Está para más.
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(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)
sábado, 25 de diciembre de 2010
Argentina en Construcción
Es el momento...
Mirta Ventura (*)
Diciembre 2010
Actos de soberanía...
El momento político que estamos transitando, es el que nos permitió salir de la crisis, desencadenante de la revuelta del 2001. Se restauró la autoridad del estado destruida a consecuencia de las políticas privatistas consignadas en los 90. Se recuperaron para el Estado varias empresas cuya privatización había mellado los derechos ciudadanos. Se recompuso la economía y la producción alejándose diametralmente del neoliberalismo económico. La industria recuperó su papel fundamental en los intereses nacionales. Se recuperó la política en desmedro de los interese económicos. Por primera vez en muchos años, pudo visualizarse la división entre poder político y económico. En los años anteriores, los gobernantes actuaron en función de los intereses marcados por los grandes grupos económicos.
Se implementaron claras mejoras sociales a la luz de una gran recuperación económica. En este sentido, la Asignación Universal por hijo, es un claro ejemplo de inclusión social. También, se recuperó para el estado las jubilaciones estatizando las AFJP y se implementó su movilidad dos veces al año.
Los logros en lo económico y social obtenidos para la mayoría de la población, son claramente palpables.
Aunque existe aún inequidad y precariedad laboral, disminuyeron la pobreza y el desempleo.
A partir del papel de los grandes medios en la confrontación con “los sojeros”, se disparó el proyecto ya considerado, de establecer una nueva Ley de Medios que sustituyera la ley de la dictadura. La ley tuvo en cuenta las peticiones surgidas, después de discusiones y foros de opinión, de los movimientos sociales, volcadas en 21 puntos. Con la Ley de Medios la comercialización está delimitada, se acrecientan las frecuencias disponibles para las organizaciones comunitarias y los espacios. Se incita a la desconcentración de los medios y se desmonopoliza. Se limita la publicidad y se estimula el contenido nacional.
Otro logro es el “Fútbol para todos”, que permitió que el más popular de los deportes y entretenimiento nacional, pasara de manos privadas a públicas, con lo que se logró que todos puedan verlo sin pagar ningún extra.
En derechos humanos, es mucho lo que se ha avanzado en este período: los juicios a los genocidas, la recuperación de la identidad de muchos hijos de desaparecidos, el rechazo a la teoría de los dos demonios, la creación del Museo de la ESMA, la no represión a las movilizaciones populares, la instauración del 24 de marzo como una fecha de rememoración imprescindible para la historia del país, el matrimonio igualitario.
En lo internacional, la participación en la UNASUR, en el MERCOSUR, la firme actitud en contra de cualquier intento golpista en la región: Honduras, Bolivia, Ecuador, asilo político a Apablaza.
A pesar que en el 2008, por el mencionado conflicto sojero, predominó una gran obstrucción derechista, debido a la gran reacción del gobierno impulsando las medidas más importantes en lo social económico, se ha logrado instalar un clima de avance más progresista.
Este clima, tuvo su máxima expresión en los festejos del Bicentenario. Pese a que los grandes medios trataron de impedir la concentración espontánea de miles de argentinos que se sintieron felices de festejar, repitiendo la cantinela de la inseguridad y propiciando no concurrir al centro de la ciudad, en donde se realizaban los festejos, la gente se volcó con alegría a las calles. Se sintió argentina, y orgullosa de serlo.
El sueño latinoamericano, fue resaltado en el festejo. Los presidentes latinoamericanos compartieron la celebración, y dejaron ver el compromiso de todos con este camino hacia la Patria Grande. Todos la están forjando, esta vez, en los hechos. Las Madres y Abuelas también tuvieron su lugar destacado. Los pueblos originarios, dieron el presente con preponderancia. No fue casual que este fenómeno se haya dado, en este momento, con este gobierno. Estos nuevos aires se han creado, justamente, desde este período gubernamental. Las consignas antiimperialistas resurgieron con el ánimo de consumar la historia inconclusa.
Los partidos opositores, se muestran sometidos a las grandes corporaciones que les marca la agenda. De este modo, no han encontrado su lugar, situándose en las antípodas aún cuando lo que se celebra sea un suceso histórico tan indiscutible como lo fue la Revolución de Mayo. No vivieron ni sintieron el clima popular espontáneamente surgido.
Desdichas...
La Ciudad de Buenos Aires, en donde gobierna uno de los mayores exponentes de la derecha del orden y la gestión, fracasa, precisamente, en la gestión. Lo hace con cánones a los privados y disminución del presupuesto público y pretende dirigir a la ciudad como si fuera una empresa y resulta un fiasco. El escándalo de los espías, de las pistolas eléctricas y demás elementos represivos, no aportan al prestigio del gobierno de Macri.
A diferencia del gobierno nacional, el de la ciudad, le dio otro contenido ideológico a la celebración del Bicentenario. Se exaltó al Centenario como el momento de construcción superior de la Argentina. Una Argentina oligárquica, clasista y elitista, que sigue siendo el sueño de algunos, a diferencia del deseo de pluralidad e inclusión que se pretende desde el gobierno de la Nación.
Lamentablemente, octubre trajo la muerte de Mariano Ferreira, plantada para enlutar este tiempo, fértil en ideas, ideología, trabajo, dignidad y fortaleza. Un balazo terminó con la vida del joven militante del Partido Obrero, y con una etapa en donde la vida no estaba en jugo. Nunca en el proceso comenzado en 2003, hasta la actualidad, se reprimió la protesta social. De inmediato quisieron cargarle esta muerte al gobierno a través de su líder sindical Hugo Moyano. Establecieron un paralelismo artificial, provocado caprichosamente, entre José Pedraza, líder de la Unión Ferroviaria (UF)( opositor a Moyano), con Moyano y de allí, en alegre pasaje, al gobierno.
Y trágicamente, también en octubre, sucedió la muerte de Néstor Kirchner.
La muerte de Kirchner, volvió a congregar multitudes que expresaron su dolor llenando “la plaza”, manifestando su reconocimiento a este positivo andar del país en lo material y en la recuperación de los sentimientos de argentinidad y latino americanismo. Mientras tanto, la oposición de derecha se lanzaba sobre el momento de conmoción para dar por hecho que Cristina debía irremediablemente abandonar la confrontación y virar hacia las políticas conservadoras. Mostraron, como últimamente siempre ocurre, que además de ser recalcitrantes, son miopes y sordos ante el clamor popular. Esperaban iniciar una época sin Kirchner distinta, tratando de sacarle a Cristina su natural protagonismo y decisión. No supieron ver la aparición de una generación de jóvenes que recuperan la militancia y protagonizan la política del país en que habitan.
Diciembre, también nos trajo desdicha. Macri anunció a través de los medios que iba a regalar títulos de propiedad en las villas. Esto provocó que muchos habitantes que viven precariamente se largaran a tomar tierras en el basural apodado “Parque Indoamericano”. Las puertas del infierno se abrieron. La confrontación de pobres contra pobres está en marcha. La xenofobia, emergió como un torbellino. En barrios populares de la ciudad algunos vecinos se organizaban para resistir una invasión de “bolitas” y “paraguas”. La desconfianza entre los vecinos no escaseaba. Se han escuchado palabras que ofenden a la dignidad. Y lo no tolerable, hubo vidas perdidas.
Los asesores le han recomendado a Macri hacer un discurso xenófobo para ganar votos. Y, sin ningún prurito, Macri lo hizo. Cristina, en su discurso del Día de los Derechos Humanos, por el contrario, repudió la violencia desatada en la represión de la toma de los espacios y rechazó los dichos de Macri. Lo que se ve es una escalada mediocre y ruin en esta ciudad, incentivada por su gobierno. Pero la xenofobia, no se inventó ahora, estaba latente. Bastó el estímulo gubernamental para que se expresara de la peor forma. Los habitantes de Soldati discriminan a los de las villas, y los de los barrios más pudientes, a los de Soldati y los más blancos a los más negros y en España nos dicen sudacas y así esta horrible conducta de algunos humanos que cuando hablamos de ideología dicen que es una palabra perimida. Pero no. No puede haber dudas en esto, aquí hay un problema ideológico-ético.
Sin vacilar, el Estado debe considerar en primer término, siempre, a las víctimas sociales, a los desposeídos de la historia, a los más débiles, después se considerará si la acción, por ellos cometidos, es legal o no. El devenir de hechos desencadenados, pide a gritos, reformular las políticas sociales y de viviendas. También exigen “educar” a los “buenos vecinos”. Y todo es tarea del Estado. Insistir con esto, ni una concesión ni un paso al costado.
Ante la protesta social, la actuación de la policía desarmada propuesta por Kirchner y ratificada ahora por la ministra Garré, va en este camino. El conflicto manifestado en el Indoamericano, nos pone de frente y sin disimulos a la dicotomía ideológica. No son sólo palabras, representan maneras distintas de concebir la vida, implican valores contrapuestos. En la hermosa ciudad de Buenos Aires, el gobierno de derecha, elegido por los amantes del orden, hizo lo que sabe la derecha hacer. Un intento de desocupación con violencia e ineficaz. Un discurso xenófobo y una caracterización de extranjeros delincuentes y buenos vecinos, que provocaron la guerra de unos contra otros. Por otro lado, el gobierno nacional, que elimina la violencia al intervenir en un conflicto social, y encuentra en la política, su solución. Las diferencias están expuestas. El problema no ha terminado, pero el derrotero para solucionarlo, está bien delineado.
Es el momento...
Desde el gobierno de Kirchner y siguiendo con el de Cristina se ha ido forjando esta nueva perspectiva. El tiempo que viviremos desde ahora hasta las elecciones de 2011 es fundamental. El triunfo de cualquiera de las otras fuerzas políticas que compiten en esta elección representa un retroceso. Pero lo que llamamos kirchnerismo, no se puede estancar. Cómo se relacione con otros grupos progresistas, es determinante. Si solamente se puede contar con parte del Peronismo Federal, es claro que no es lo que se necesita. Sabemos que juegan un papel importante en la provincia de Buenos Aires, fundamentalmente, pero no puede sumar almas ser el único objetivo, si el costo es la claudicación de objetivos. La juventud, que se manifestó en las calles cuando la muerte de Kirchner, lo sintetizaba con claridad. Podíamos observar en las insignias al Che y a Evita. No se puede atravesar lo popular, la igualdad, la redistribución del ingreso, la industrialización, sin involucrar al peronismo. Tampoco se puede avanzar en todos estos rubros, y además en la democratización de los gremios, la reforma del sistema financiero, la profundización del enfrentamiento con la derecha agropecuaria, sin contar con los demás grupos progresistas. Visiblemente los que se alían a la derecha liberal, por sólo oponerse, o por el “todo o nada”, o por el “cuando peor mejor”, se excluyen. La reapertura de una perspectiva transversal, es vital porque, en esto, no es posible empantanarse, se impone avanzar ahondando y no concediendo.
Hay quienes critican al kirchnerismo, porque dicen que recurre al aparato justicialista. Creo que a la luz de lo que ocurre, esto es relativo. Si hay momentos en que acompañan y más de uno se va pasando al lado progresista y su número contribuye, no es despreciable. Lo sería si implicara conceder o retrocede. Recordemos que Cristina cuando tuvo que cortar, cortó. Es más fue echada del bloque de senadores peronistas, en ese momento menemistas. También se oponen al accionar del gobierno los que le atribuyen fomentar el bipartidismo. Si la expresión del peronismo, actualmente, es el kirchnerismo y se avanza en el sentido que expresamos, junto a sectores progresistas, pareciera que el bipartidismo, no es tal, solamente es un problema semántico. Es vivificante ver cómo intelectuales, pensadores, periodistas, políticos de otros orígenes a los que valoramos por calidad y no sectarismo, se ubican y apuntalan este rumbo, proviniendo de distintas corrientes pero teniendo en común la comprensión que lo que pasa tiene una importancia no meritoria de desprecio.
La centroizquierda y aún la izquierda, al caracterizar al kirchnerismo, como de derecha, en su afán de oponerse, muchas veces se alía con el PRO, la Coalición Cívica, y con alguna parte del Peronismo Federal, que son la derecha, la verdadera. Otras veces acuerda con los llamados socialdemócratas, Alfonsín, Stolvizer, Binner, que son más conservadores que el kirchnerismo. Tampoco toman una posición firme a favor de la Ley de Medios, con sus importantes elementos participativos, usando como pretexto el control oficialista de la prensa. Nuevamente, por oponerse, no priorizan lo esencial.
En lo internacional, Argentina es un contundente partícipe de la construcción de la unión Latinoamericana. No es ni la Venezuela de Chávez, ni la Bolivia de Evo, que son definitivamente antiimperialistas, ni tampoco como el Brasil de Lula o el Uruguay de José Mugica, que son más conciliadores, o como dicen “políticamente correctos”. Todos los países de Sudamérica, coinciden en la valoración que tienen de Argentina en su aporte en la integración, a la UNASUR, y al MERCOSUR. Todos contribuyen a la Gran patria Latinoamericana, tan importante para el reconocimiento de la región en el concierto mundial.
Los que estamos aquí y ahora recorriendo el camino comenzado en 2003, sabemos que hay que avanzar. Estancarse es retroceder. Prestamos atención a las coyunturas políticas. No consideramos que todo lo que proviene de este estado que no es socialista, es solamente una transacción burguesa. Consideramos que lo obtenido en materia social es importante y vital y profundizarlo es lo que se impone.
El gobierno intervino en la subjetividad de la sociedad, atravesando el descrédito de los partidos políticos y su consecuente crisis de representación. Que el peronismo y la CGT, forme parte de este proceso llamado Kirchnerismo, no implica que el kirchnerismo no tiene y no busca otros componentes de distintos contextos. Los enemigos son considerables y están operando. Se necesitan muchas voluntades fuertes para combatirlos. El kirchnerismo, esta fuerza en avance, abarcativa, de muchos, debe seguir sumando y progresando para establecerse como una nueva y distinta identidad política. Es el momento.
(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)
Mirta Ventura (*)
Diciembre 2010
Actos de soberanía...
El momento político que estamos transitando, es el que nos permitió salir de la crisis, desencadenante de la revuelta del 2001. Se restauró la autoridad del estado destruida a consecuencia de las políticas privatistas consignadas en los 90. Se recuperaron para el Estado varias empresas cuya privatización había mellado los derechos ciudadanos. Se recompuso la economía y la producción alejándose diametralmente del neoliberalismo económico. La industria recuperó su papel fundamental en los intereses nacionales. Se recuperó la política en desmedro de los interese económicos. Por primera vez en muchos años, pudo visualizarse la división entre poder político y económico. En los años anteriores, los gobernantes actuaron en función de los intereses marcados por los grandes grupos económicos.
Se implementaron claras mejoras sociales a la luz de una gran recuperación económica. En este sentido, la Asignación Universal por hijo, es un claro ejemplo de inclusión social. También, se recuperó para el estado las jubilaciones estatizando las AFJP y se implementó su movilidad dos veces al año.
Los logros en lo económico y social obtenidos para la mayoría de la población, son claramente palpables.
Aunque existe aún inequidad y precariedad laboral, disminuyeron la pobreza y el desempleo.
A partir del papel de los grandes medios en la confrontación con “los sojeros”, se disparó el proyecto ya considerado, de establecer una nueva Ley de Medios que sustituyera la ley de la dictadura. La ley tuvo en cuenta las peticiones surgidas, después de discusiones y foros de opinión, de los movimientos sociales, volcadas en 21 puntos. Con la Ley de Medios la comercialización está delimitada, se acrecientan las frecuencias disponibles para las organizaciones comunitarias y los espacios. Se incita a la desconcentración de los medios y se desmonopoliza. Se limita la publicidad y se estimula el contenido nacional.
Otro logro es el “Fútbol para todos”, que permitió que el más popular de los deportes y entretenimiento nacional, pasara de manos privadas a públicas, con lo que se logró que todos puedan verlo sin pagar ningún extra.
En derechos humanos, es mucho lo que se ha avanzado en este período: los juicios a los genocidas, la recuperación de la identidad de muchos hijos de desaparecidos, el rechazo a la teoría de los dos demonios, la creación del Museo de la ESMA, la no represión a las movilizaciones populares, la instauración del 24 de marzo como una fecha de rememoración imprescindible para la historia del país, el matrimonio igualitario.
En lo internacional, la participación en la UNASUR, en el MERCOSUR, la firme actitud en contra de cualquier intento golpista en la región: Honduras, Bolivia, Ecuador, asilo político a Apablaza.
A pesar que en el 2008, por el mencionado conflicto sojero, predominó una gran obstrucción derechista, debido a la gran reacción del gobierno impulsando las medidas más importantes en lo social económico, se ha logrado instalar un clima de avance más progresista.
Este clima, tuvo su máxima expresión en los festejos del Bicentenario. Pese a que los grandes medios trataron de impedir la concentración espontánea de miles de argentinos que se sintieron felices de festejar, repitiendo la cantinela de la inseguridad y propiciando no concurrir al centro de la ciudad, en donde se realizaban los festejos, la gente se volcó con alegría a las calles. Se sintió argentina, y orgullosa de serlo.
El sueño latinoamericano, fue resaltado en el festejo. Los presidentes latinoamericanos compartieron la celebración, y dejaron ver el compromiso de todos con este camino hacia la Patria Grande. Todos la están forjando, esta vez, en los hechos. Las Madres y Abuelas también tuvieron su lugar destacado. Los pueblos originarios, dieron el presente con preponderancia. No fue casual que este fenómeno se haya dado, en este momento, con este gobierno. Estos nuevos aires se han creado, justamente, desde este período gubernamental. Las consignas antiimperialistas resurgieron con el ánimo de consumar la historia inconclusa.
Los partidos opositores, se muestran sometidos a las grandes corporaciones que les marca la agenda. De este modo, no han encontrado su lugar, situándose en las antípodas aún cuando lo que se celebra sea un suceso histórico tan indiscutible como lo fue la Revolución de Mayo. No vivieron ni sintieron el clima popular espontáneamente surgido.
Desdichas...
La Ciudad de Buenos Aires, en donde gobierna uno de los mayores exponentes de la derecha del orden y la gestión, fracasa, precisamente, en la gestión. Lo hace con cánones a los privados y disminución del presupuesto público y pretende dirigir a la ciudad como si fuera una empresa y resulta un fiasco. El escándalo de los espías, de las pistolas eléctricas y demás elementos represivos, no aportan al prestigio del gobierno de Macri.
A diferencia del gobierno nacional, el de la ciudad, le dio otro contenido ideológico a la celebración del Bicentenario. Se exaltó al Centenario como el momento de construcción superior de la Argentina. Una Argentina oligárquica, clasista y elitista, que sigue siendo el sueño de algunos, a diferencia del deseo de pluralidad e inclusión que se pretende desde el gobierno de la Nación.
Lamentablemente, octubre trajo la muerte de Mariano Ferreira, plantada para enlutar este tiempo, fértil en ideas, ideología, trabajo, dignidad y fortaleza. Un balazo terminó con la vida del joven militante del Partido Obrero, y con una etapa en donde la vida no estaba en jugo. Nunca en el proceso comenzado en 2003, hasta la actualidad, se reprimió la protesta social. De inmediato quisieron cargarle esta muerte al gobierno a través de su líder sindical Hugo Moyano. Establecieron un paralelismo artificial, provocado caprichosamente, entre José Pedraza, líder de la Unión Ferroviaria (UF)( opositor a Moyano), con Moyano y de allí, en alegre pasaje, al gobierno.
Y trágicamente, también en octubre, sucedió la muerte de Néstor Kirchner.
La muerte de Kirchner, volvió a congregar multitudes que expresaron su dolor llenando “la plaza”, manifestando su reconocimiento a este positivo andar del país en lo material y en la recuperación de los sentimientos de argentinidad y latino americanismo. Mientras tanto, la oposición de derecha se lanzaba sobre el momento de conmoción para dar por hecho que Cristina debía irremediablemente abandonar la confrontación y virar hacia las políticas conservadoras. Mostraron, como últimamente siempre ocurre, que además de ser recalcitrantes, son miopes y sordos ante el clamor popular. Esperaban iniciar una época sin Kirchner distinta, tratando de sacarle a Cristina su natural protagonismo y decisión. No supieron ver la aparición de una generación de jóvenes que recuperan la militancia y protagonizan la política del país en que habitan.
Diciembre, también nos trajo desdicha. Macri anunció a través de los medios que iba a regalar títulos de propiedad en las villas. Esto provocó que muchos habitantes que viven precariamente se largaran a tomar tierras en el basural apodado “Parque Indoamericano”. Las puertas del infierno se abrieron. La confrontación de pobres contra pobres está en marcha. La xenofobia, emergió como un torbellino. En barrios populares de la ciudad algunos vecinos se organizaban para resistir una invasión de “bolitas” y “paraguas”. La desconfianza entre los vecinos no escaseaba. Se han escuchado palabras que ofenden a la dignidad. Y lo no tolerable, hubo vidas perdidas.
Los asesores le han recomendado a Macri hacer un discurso xenófobo para ganar votos. Y, sin ningún prurito, Macri lo hizo. Cristina, en su discurso del Día de los Derechos Humanos, por el contrario, repudió la violencia desatada en la represión de la toma de los espacios y rechazó los dichos de Macri. Lo que se ve es una escalada mediocre y ruin en esta ciudad, incentivada por su gobierno. Pero la xenofobia, no se inventó ahora, estaba latente. Bastó el estímulo gubernamental para que se expresara de la peor forma. Los habitantes de Soldati discriminan a los de las villas, y los de los barrios más pudientes, a los de Soldati y los más blancos a los más negros y en España nos dicen sudacas y así esta horrible conducta de algunos humanos que cuando hablamos de ideología dicen que es una palabra perimida. Pero no. No puede haber dudas en esto, aquí hay un problema ideológico-ético.
Sin vacilar, el Estado debe considerar en primer término, siempre, a las víctimas sociales, a los desposeídos de la historia, a los más débiles, después se considerará si la acción, por ellos cometidos, es legal o no. El devenir de hechos desencadenados, pide a gritos, reformular las políticas sociales y de viviendas. También exigen “educar” a los “buenos vecinos”. Y todo es tarea del Estado. Insistir con esto, ni una concesión ni un paso al costado.
Ante la protesta social, la actuación de la policía desarmada propuesta por Kirchner y ratificada ahora por la ministra Garré, va en este camino. El conflicto manifestado en el Indoamericano, nos pone de frente y sin disimulos a la dicotomía ideológica. No son sólo palabras, representan maneras distintas de concebir la vida, implican valores contrapuestos. En la hermosa ciudad de Buenos Aires, el gobierno de derecha, elegido por los amantes del orden, hizo lo que sabe la derecha hacer. Un intento de desocupación con violencia e ineficaz. Un discurso xenófobo y una caracterización de extranjeros delincuentes y buenos vecinos, que provocaron la guerra de unos contra otros. Por otro lado, el gobierno nacional, que elimina la violencia al intervenir en un conflicto social, y encuentra en la política, su solución. Las diferencias están expuestas. El problema no ha terminado, pero el derrotero para solucionarlo, está bien delineado.
Es el momento...
Desde el gobierno de Kirchner y siguiendo con el de Cristina se ha ido forjando esta nueva perspectiva. El tiempo que viviremos desde ahora hasta las elecciones de 2011 es fundamental. El triunfo de cualquiera de las otras fuerzas políticas que compiten en esta elección representa un retroceso. Pero lo que llamamos kirchnerismo, no se puede estancar. Cómo se relacione con otros grupos progresistas, es determinante. Si solamente se puede contar con parte del Peronismo Federal, es claro que no es lo que se necesita. Sabemos que juegan un papel importante en la provincia de Buenos Aires, fundamentalmente, pero no puede sumar almas ser el único objetivo, si el costo es la claudicación de objetivos. La juventud, que se manifestó en las calles cuando la muerte de Kirchner, lo sintetizaba con claridad. Podíamos observar en las insignias al Che y a Evita. No se puede atravesar lo popular, la igualdad, la redistribución del ingreso, la industrialización, sin involucrar al peronismo. Tampoco se puede avanzar en todos estos rubros, y además en la democratización de los gremios, la reforma del sistema financiero, la profundización del enfrentamiento con la derecha agropecuaria, sin contar con los demás grupos progresistas. Visiblemente los que se alían a la derecha liberal, por sólo oponerse, o por el “todo o nada”, o por el “cuando peor mejor”, se excluyen. La reapertura de una perspectiva transversal, es vital porque, en esto, no es posible empantanarse, se impone avanzar ahondando y no concediendo.
Hay quienes critican al kirchnerismo, porque dicen que recurre al aparato justicialista. Creo que a la luz de lo que ocurre, esto es relativo. Si hay momentos en que acompañan y más de uno se va pasando al lado progresista y su número contribuye, no es despreciable. Lo sería si implicara conceder o retrocede. Recordemos que Cristina cuando tuvo que cortar, cortó. Es más fue echada del bloque de senadores peronistas, en ese momento menemistas. También se oponen al accionar del gobierno los que le atribuyen fomentar el bipartidismo. Si la expresión del peronismo, actualmente, es el kirchnerismo y se avanza en el sentido que expresamos, junto a sectores progresistas, pareciera que el bipartidismo, no es tal, solamente es un problema semántico. Es vivificante ver cómo intelectuales, pensadores, periodistas, políticos de otros orígenes a los que valoramos por calidad y no sectarismo, se ubican y apuntalan este rumbo, proviniendo de distintas corrientes pero teniendo en común la comprensión que lo que pasa tiene una importancia no meritoria de desprecio.
La centroizquierda y aún la izquierda, al caracterizar al kirchnerismo, como de derecha, en su afán de oponerse, muchas veces se alía con el PRO, la Coalición Cívica, y con alguna parte del Peronismo Federal, que son la derecha, la verdadera. Otras veces acuerda con los llamados socialdemócratas, Alfonsín, Stolvizer, Binner, que son más conservadores que el kirchnerismo. Tampoco toman una posición firme a favor de la Ley de Medios, con sus importantes elementos participativos, usando como pretexto el control oficialista de la prensa. Nuevamente, por oponerse, no priorizan lo esencial.
En lo internacional, Argentina es un contundente partícipe de la construcción de la unión Latinoamericana. No es ni la Venezuela de Chávez, ni la Bolivia de Evo, que son definitivamente antiimperialistas, ni tampoco como el Brasil de Lula o el Uruguay de José Mugica, que son más conciliadores, o como dicen “políticamente correctos”. Todos los países de Sudamérica, coinciden en la valoración que tienen de Argentina en su aporte en la integración, a la UNASUR, y al MERCOSUR. Todos contribuyen a la Gran patria Latinoamericana, tan importante para el reconocimiento de la región en el concierto mundial.
Los que estamos aquí y ahora recorriendo el camino comenzado en 2003, sabemos que hay que avanzar. Estancarse es retroceder. Prestamos atención a las coyunturas políticas. No consideramos que todo lo que proviene de este estado que no es socialista, es solamente una transacción burguesa. Consideramos que lo obtenido en materia social es importante y vital y profundizarlo es lo que se impone.
El gobierno intervino en la subjetividad de la sociedad, atravesando el descrédito de los partidos políticos y su consecuente crisis de representación. Que el peronismo y la CGT, forme parte de este proceso llamado Kirchnerismo, no implica que el kirchnerismo no tiene y no busca otros componentes de distintos contextos. Los enemigos son considerables y están operando. Se necesitan muchas voluntades fuertes para combatirlos. El kirchnerismo, esta fuerza en avance, abarcativa, de muchos, debe seguir sumando y progresando para establecerse como una nueva y distinta identidad política. Es el momento.
(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)
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