miércoles, 23 de febrero de 2011

Latinoamérica del siglo XXI

Ojo, somos nosotros...

Mirta Ventura (*)
Febrero 2011

Cambio de cultura

En esta parte del Planeta, La América de Sur, se ha gestado lo que mencionamos como “Socialismo del Siglo XXI”. En muchos países de esta franja, con distintas características, se fueron produciendo cambios de rumbo, como salida de la imposición desde el imperio de sistemas absolutistas ejercidos por gobiernos neoliberales. Bajo esta resguarda, la humanidad sufre, inevitablemente, una crisis de civilización y existencia.

Estos cambios de rumbo se van afianzando, pero la resistencia es feroz. No tienen escrúpulos, quienes luchan por sus beneficios, que son excluyentes de la vida digna de sus compatriotas.

Pero, se da en Venezuela, Bolivia, Brasil, Ecuador, Argentina, Uruguay, se trabaja para consolidar este rumbo distinto, no servil con los Estados Unidos ni con las grandes Multinacionales, con las armas de la democracia. No se considera la lucha armada como posibilidad, de allí que a este estadio lo llamemos “Socialismo del Siglo XXI”.

Los gobiernos neoliberales precedentes, no solamente destruyeron las economías de estos países, dejando en la marginación a miles de ciudadanos, sino que para lograrlo, se valieron de la represión y la muerte.

El trabajo es dificultoso y profundo. Para esto se necesita avanzar en un cambio de cultura en donde todo lo que se posee debe ser utilizado de manera distinta de cómo se hacía en el neoliberalismo.

La ciencia y la técnica deben estar al servicio del bienestar, salud, alimentación y educación de las poblaciones y no para los usos suntuarios de unos pocos. El genuino derecho que tienen los pueblos de obtener en forma controlada riquezas de su naturaleza, no debe ser menoscabado por la defensa del medio ambiente, mientras simultáneamente la explosión de la industria automotriz dilapida el petróleo con la producción de máquinas cada vez más potentes y ostentosas. Esa misma defensa del medio ambiente que se escandaliza por la extracción de los minerales necesarios para el desarrollo y no se molesta cuando esos minerales quedan expuestos por las voladuras provocadas para construir las supercarreteras que necesitan las ostentosas máquinas de las clases pudientes.

Desarrollar la ciencia y la tecnología, es fundamental para los pueblos y en esta etapa los gobiernos latinoamericanos trabajan y aportan en ese sentido. Que de ese proceso se obtenga desarrollo social, depende de la ideología (como siempre).

El cambio de cultura debe incluir la dignificación de la política. Es necesario que se desarrolle en todos los ambientes. El concepto de que la política es sucia, está divulgado por la cultura de los Monopolios, en donde la economía pretende regir la vida de los sujetos. En la nueva cultura, la política, que es la función más digna que pueda tener el ser humano, se va viviendo como motor de las decisiones que afronta la conducción de un país, dejando a la economía al servicio de esa idea política.

Argentina es Latinoamérica

Afortunadamente, Argentina está a la altura de las circunstancias. Además de los grandes logros obtenidos en lo social con el enfrentamiento a grandes Monopolios intocables, en la política interna, ha contribuido con contundencia a la consolidación del proyecto latinoamericano. Es muy reconocida en la región por su firme y rápida acción en los sucesos de Honduras, Bolivia, Ecuador, asilo político a Apablaza. Por su intervención en el proceso y avance en la unificación política que suscita el MERCOSUR y UNASUR. La creación del Banco del Sur, lamentablemente demorada, será una medida, realmente, concluyente.

En lo energético, la integración también avanza. El gas entre Bolivia y varios de los países, Brasil y Argentina con la energía de origen nuclear e hidráulica. Argentina y Paraguay con Yaciretá. Se trabaja también en la integración energética entre Argentina y Venezuela.

Pero algunos no lo sienten así...

Las reacciones ante el incidente en el Aeropuerto de Ezeiza con el cargamento no declarado que traía el Boeing C17, nos muestra que no todos deseamos vivir en la misma Argentina.

El intento de convertir ese vuelo internacional en un simple cruce informal, demuestra el poco respeto que tiene Estados Unidos ante nuestra Aduana. Peor aún, hacía poco tiempo intentaron lo mismo, pero al ser puestos en evidencia, el vuelo se volvió sin hacerlo trascender. Esta vez, insistieron en entrar sin ser controlados. Argentina hizo lo que debía hacer: “Las leyes aduaneras argentinas están para cumplirlas”.

Las interpretaciones que se hicieron de este hecho, pone de manifiesto de qué lado está cada uno: Como Intentaron pasar un tercio de la carga con que llegó el avión sin declarar, el gobierno ordenó abrir la valija que los estadounidenses se negaban a abrir. Los grandes Medios lo presentaron como si hubiera sido Argentina la que provocó el incidente. Dijeron que Estados Unidos estaba perplejo por la requisa del avión y que Estados Unidos estaba sorprendido por el incidente provocado por Argentina. Hablaron de la Inseguridad Jurídica que había en Argentina. Estos grandes Medios, juegan el papel de voceros del Imperio.

No solamente los medios tomaron esa insostenible posición. Macri que dio por sentado que Argentina estaba provocando conflictos con Estados Unidos, de Narváez que aseguró que el gobierno sigue en la senda de una pelea ridícula. El conjunto de la oposición se sumó a las críticas, con la excepción de Alfonsín, aunque condicionó el apoyo a la medida tomada por el gobierno a su “veracidad”. Aún teniendo la razón Argentina, el resto, defendió al Poderío.

Panorama

Tenemos un camino que estamos recorriendo con hechos que avalan su dirección y sentido.

Hay una oposición que tiene como rumbo aparente desandar lo andado y ser esa derecha inventada en los 90. Una derecha que no tiene a la política como centro. Es una suerte de gestión empresarial o del espectáculo. Sus representantes salen de la farándula como en el menemismo, y parecen ignorar las transformaciones que se van construyendo. Ignoran lo que es hacer política y su frivolidad los hunde frecuentemente en el ridículo. Más alguna izquierda que no sabe ubicarse, que no es capaz de visualizar que los gobiernos de Kirchner y de Cristina, han sido los gobiernos que han enfrentado la coacción de las corporaciones desde la restauración de la democracia.

Hay distintos sectores que no asumidos como kirchneristas, aprueban el sentido general de este gobierno y se van sumando y aportan y exigen y mueven la rueda. Y eso sirve.

Rol del Estado

El tema fundamental surge excluyente. De lo que hablamos es del Rol del Estado. De eso se trata. El Estado se está reconstruyendo, reconoce su rol y lo ejerce, interviene. Debe intervenir. En las políticas públicas para todos, en la exigencia del cumplimiento de las leyes que permitan hacer una sociedad más equitativa. En su política exterior, resguardando su soberanía y contribuyendo a resguardar la de toda la región.

La cooperación militar de EE.UU. no se corresponde, muchas veces, con los propósitos declarados oficialmente para Latinoamérica. Incitan a los países de la región, valiéndose de los que se sienten subordinados, a tomar roles que no serían legales en EE.UU. Lo hacen siempre, pero esta vez fue controlado. No se dieron cuenta que estamos en otra Argentina a pesar de los muchos que piden volver al patio trasero. Que Argentina no es la misma ya lleva unos años: Se opuso y consiguió que en la Cumbre de Mar del Plata no se aprobara la participación de Latinoamérica en el ALCA, se pronunció en contra de la intervención de IRAK por parte de EE. UU, se negó a la hipócrita condena a CUBA por los derechos humanos en su suelo, propiciada por los “dueños” de la cárcel de Guantánamo, etc. El estado argentino funciona.

Estamos creciendo...
Que la inspiración me encuentre trabajando... (P. Picasso)

Hay sectores políticos, culturales, sociales, que se van sumando con valiosos aportes a este suceso. Así como los ciudadanos se van incorporando al proceso de construcción, se van creando nuevos derechos. Y a su vez, como se exige, se debe entender que hay que dar.

Para que este proyecto se consolide, se necesita tener los instrumentos que aseguren que se va a poder resistir a los embates internos y externos. Implica poseer estructuras que funcionen con equipos de personas integradas en lo ideológico, y en lo operativo, abocadas a la construcción del poder. La formación de estos miembros al servicio de la política, en el campo de la ciencia, la técnica, la economía, la cultura, la salud, es el compromiso relevante en esta etapa.

No se puede parar. La sociedad argentina puede plantearse este desafío. Está creciendo. Está para más.
.

(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)

sábado, 25 de diciembre de 2010

Argentina en Construcción

Es el momento...

Mirta Ventura (*)
Diciembre 2010

Actos de soberanía...

El momento político que estamos transitando, es el que nos permitió salir de la crisis, desencadenante de la revuelta del 2001. Se restauró la autoridad del estado destruida a consecuencia de las políticas privatistas consignadas en los 90. Se recuperaron para el Estado varias empresas cuya privatización había mellado los derechos ciudadanos. Se recompuso la economía y la producción alejándose diametralmente del neoliberalismo económico. La industria recuperó su papel fundamental en los intereses nacionales. Se recuperó la política en desmedro de los interese económicos. Por primera vez en muchos años, pudo visualizarse la división entre poder político y económico. En los años anteriores, los gobernantes actuaron en función de los intereses marcados por los grandes grupos económicos.
Se implementaron claras mejoras sociales a la luz de una gran recuperación económica. En este sentido, la Asignación Universal por hijo, es un claro ejemplo de inclusión social. También, se recuperó para el estado las jubilaciones estatizando las AFJP y se implementó su movilidad dos veces al año.
Los logros en lo económico y social obtenidos para la mayoría de la población, son claramente palpables.
Aunque existe aún inequidad y precariedad laboral, disminuyeron la pobreza y el desempleo.

A partir del papel de los grandes medios en la confrontación con “los sojeros”, se disparó el proyecto ya considerado, de establecer una nueva Ley de Medios que sustituyera la ley de la dictadura. La ley tuvo en cuenta las peticiones surgidas, después de discusiones y foros de opinión, de los movimientos sociales, volcadas en 21 puntos. Con la Ley de Medios la comercialización está delimitada, se acrecientan las frecuencias disponibles para las organizaciones comunitarias y los espacios. Se incita a la desconcentración de los medios y se desmonopoliza. Se limita la publicidad y se estimula el contenido nacional.
Otro logro es el “Fútbol para todos”, que permitió que el más popular de los deportes y entretenimiento nacional, pasara de manos privadas a públicas, con lo que se logró que todos puedan verlo sin pagar ningún extra.

En derechos humanos, es mucho lo que se ha avanzado en este período: los juicios a los genocidas, la recuperación de la identidad de muchos hijos de desaparecidos, el rechazo a la teoría de los dos demonios, la creación del Museo de la ESMA, la no represión a las movilizaciones populares, la instauración del 24 de marzo como una fecha de rememoración imprescindible para la historia del país, el matrimonio igualitario.

En lo internacional, la participación en la UNASUR, en el MERCOSUR, la firme actitud en contra de cualquier intento golpista en la región: Honduras, Bolivia, Ecuador, asilo político a Apablaza.

A pesar que en el 2008, por el mencionado conflicto sojero, predominó una gran obstrucción derechista, debido a la gran reacción del gobierno impulsando las medidas más importantes en lo social económico, se ha logrado instalar un clima de avance más progresista.

Este clima, tuvo su máxima expresión en los festejos del Bicentenario. Pese a que los grandes medios trataron de impedir la concentración espontánea de miles de argentinos que se sintieron felices de festejar, repitiendo la cantinela de la inseguridad y propiciando no concurrir al centro de la ciudad, en donde se realizaban los festejos, la gente se volcó con alegría a las calles. Se sintió argentina, y orgullosa de serlo.
El sueño latinoamericano, fue resaltado en el festejo. Los presidentes latinoamericanos compartieron la celebración, y dejaron ver el compromiso de todos con este camino hacia la Patria Grande. Todos la están forjando, esta vez, en los hechos. Las Madres y Abuelas también tuvieron su lugar destacado. Los pueblos originarios, dieron el presente con preponderancia. No fue casual que este fenómeno se haya dado, en este momento, con este gobierno. Estos nuevos aires se han creado, justamente, desde este período gubernamental. Las consignas antiimperialistas resurgieron con el ánimo de consumar la historia inconclusa.

Los partidos opositores, se muestran sometidos a las grandes corporaciones que les marca la agenda. De este modo, no han encontrado su lugar, situándose en las antípodas aún cuando lo que se celebra sea un suceso histórico tan indiscutible como lo fue la Revolución de Mayo. No vivieron ni sintieron el clima popular espontáneamente surgido.

Desdichas...

La Ciudad de Buenos Aires, en donde gobierna uno de los mayores exponentes de la derecha del orden y la gestión, fracasa, precisamente, en la gestión. Lo hace con cánones a los privados y disminución del presupuesto público y pretende dirigir a la ciudad como si fuera una empresa y resulta un fiasco. El escándalo de los espías, de las pistolas eléctricas y demás elementos represivos, no aportan al prestigio del gobierno de Macri.
A diferencia del gobierno nacional, el de la ciudad, le dio otro contenido ideológico a la celebración del Bicentenario. Se exaltó al Centenario como el momento de construcción superior de la Argentina. Una Argentina oligárquica, clasista y elitista, que sigue siendo el sueño de algunos, a diferencia del deseo de pluralidad e inclusión que se pretende desde el gobierno de la Nación.

Lamentablemente, octubre trajo la muerte de Mariano Ferreira, plantada para enlutar este tiempo, fértil en ideas, ideología, trabajo, dignidad y fortaleza. Un balazo terminó con la vida del joven militante del Partido Obrero, y con una etapa en donde la vida no estaba en jugo. Nunca en el proceso comenzado en 2003, hasta la actualidad, se reprimió la protesta social. De inmediato quisieron cargarle esta muerte al gobierno a través de su líder sindical Hugo Moyano. Establecieron un paralelismo artificial, provocado caprichosamente, entre José Pedraza, líder de la Unión Ferroviaria (UF)( opositor a Moyano), con Moyano y de allí, en alegre pasaje, al gobierno.

Y trágicamente, también en octubre, sucedió la muerte de Néstor Kirchner.
La muerte de Kirchner, volvió a congregar multitudes que expresaron su dolor llenando “la plaza”, manifestando su reconocimiento a este positivo andar del país en lo material y en la recuperación de los sentimientos de argentinidad y latino americanismo. Mientras tanto, la oposición de derecha se lanzaba sobre el momento de conmoción para dar por hecho que Cristina debía irremediablemente abandonar la confrontación y virar hacia las políticas conservadoras. Mostraron, como últimamente siempre ocurre, que además de ser recalcitrantes, son miopes y sordos ante el clamor popular. Esperaban iniciar una época sin Kirchner distinta, tratando de sacarle a Cristina su natural protagonismo y decisión. No supieron ver la aparición de una generación de jóvenes que recuperan la militancia y protagonizan la política del país en que habitan.

Diciembre, también nos trajo desdicha. Macri anunció a través de los medios que iba a regalar títulos de propiedad en las villas. Esto provocó que muchos habitantes que viven precariamente se largaran a tomar tierras en el basural apodado “Parque Indoamericano”. Las puertas del infierno se abrieron. La confrontación de pobres contra pobres está en marcha. La xenofobia, emergió como un torbellino. En barrios populares de la ciudad algunos vecinos se organizaban para resistir una invasión de “bolitas” y “paraguas”. La desconfianza entre los vecinos no escaseaba. Se han escuchado palabras que ofenden a la dignidad. Y lo no tolerable, hubo vidas perdidas.
Los asesores le han recomendado a Macri hacer un discurso xenófobo para ganar votos. Y, sin ningún prurito, Macri lo hizo. Cristina, en su discurso del Día de los Derechos Humanos, por el contrario, repudió la violencia desatada en la represión de la toma de los espacios y rechazó los dichos de Macri. Lo que se ve es una escalada mediocre y ruin en esta ciudad, incentivada por su gobierno. Pero la xenofobia, no se inventó ahora, estaba latente. Bastó el estímulo gubernamental para que se expresara de la peor forma. Los habitantes de Soldati discriminan a los de las villas, y los de los barrios más pudientes, a los de Soldati y los más blancos a los más negros y en España nos dicen sudacas y así esta horrible conducta de algunos humanos que cuando hablamos de ideología dicen que es una palabra perimida. Pero no. No puede haber dudas en esto, aquí hay un problema ideológico-ético.

Sin vacilar, el Estado debe considerar en primer término, siempre, a las víctimas sociales, a los desposeídos de la historia, a los más débiles, después se considerará si la acción, por ellos cometidos, es legal o no. El devenir de hechos desencadenados, pide a gritos, reformular las políticas sociales y de viviendas. También exigen “educar” a los “buenos vecinos”. Y todo es tarea del Estado. Insistir con esto, ni una concesión ni un paso al costado.

Ante la protesta social, la actuación de la policía desarmada propuesta por Kirchner y ratificada ahora por la ministra Garré, va en este camino. El conflicto manifestado en el Indoamericano, nos pone de frente y sin disimulos a la dicotomía ideológica. No son sólo palabras, representan maneras distintas de concebir la vida, implican valores contrapuestos. En la hermosa ciudad de Buenos Aires, el gobierno de derecha, elegido por los amantes del orden, hizo lo que sabe la derecha hacer. Un intento de desocupación con violencia e ineficaz. Un discurso xenófobo y una caracterización de extranjeros delincuentes y buenos vecinos, que provocaron la guerra de unos contra otros. Por otro lado, el gobierno nacional, que elimina la violencia al intervenir en un conflicto social, y encuentra en la política, su solución. Las diferencias están expuestas. El problema no ha terminado, pero el derrotero para solucionarlo, está bien delineado.

Es el momento...

Desde el gobierno de Kirchner y siguiendo con el de Cristina se ha ido forjando esta nueva perspectiva. El tiempo que viviremos desde ahora hasta las elecciones de 2011 es fundamental. El triunfo de cualquiera de las otras fuerzas políticas que compiten en esta elección representa un retroceso. Pero lo que llamamos kirchnerismo, no se puede estancar. Cómo se relacione con otros grupos progresistas, es determinante. Si solamente se puede contar con parte del Peronismo Federal, es claro que no es lo que se necesita. Sabemos que juegan un papel importante en la provincia de Buenos Aires, fundamentalmente, pero no puede sumar almas ser el único objetivo, si el costo es la claudicación de objetivos. La juventud, que se manifestó en las calles cuando la muerte de Kirchner, lo sintetizaba con claridad. Podíamos observar en las insignias al Che y a Evita. No se puede atravesar lo popular, la igualdad, la redistribución del ingreso, la industrialización, sin involucrar al peronismo. Tampoco se puede avanzar en todos estos rubros, y además en la democratización de los gremios, la reforma del sistema financiero, la profundización del enfrentamiento con la derecha agropecuaria, sin contar con los demás grupos progresistas. Visiblemente los que se alían a la derecha liberal, por sólo oponerse, o por el “todo o nada”, o por el “cuando peor mejor”, se excluyen. La reapertura de una perspectiva transversal, es vital porque, en esto, no es posible empantanarse, se impone avanzar ahondando y no concediendo.

Hay quienes critican al kirchnerismo, porque dicen que recurre al aparato justicialista. Creo que a la luz de lo que ocurre, esto es relativo. Si hay momentos en que acompañan y más de uno se va pasando al lado progresista y su número contribuye, no es despreciable. Lo sería si implicara conceder o retrocede. Recordemos que Cristina cuando tuvo que cortar, cortó. Es más fue echada del bloque de senadores peronistas, en ese momento menemistas. También se oponen al accionar del gobierno los que le atribuyen fomentar el bipartidismo. Si la expresión del peronismo, actualmente, es el kirchnerismo y se avanza en el sentido que expresamos, junto a sectores progresistas, pareciera que el bipartidismo, no es tal, solamente es un problema semántico. Es vivificante ver cómo intelectuales, pensadores, periodistas, políticos de otros orígenes a los que valoramos por calidad y no sectarismo, se ubican y apuntalan este rumbo, proviniendo de distintas corrientes pero teniendo en común la comprensión que lo que pasa tiene una importancia no meritoria de desprecio.

La centroizquierda y aún la izquierda, al caracterizar al kirchnerismo, como de derecha, en su afán de oponerse, muchas veces se alía con el PRO, la Coalición Cívica, y con alguna parte del Peronismo Federal, que son la derecha, la verdadera. Otras veces acuerda con los llamados socialdemócratas, Alfonsín, Stolvizer, Binner, que son más conservadores que el kirchnerismo. Tampoco toman una posición firme a favor de la Ley de Medios, con sus importantes elementos participativos, usando como pretexto el control oficialista de la prensa. Nuevamente, por oponerse, no priorizan lo esencial.

En lo internacional, Argentina es un contundente partícipe de la construcción de la unión Latinoamericana. No es ni la Venezuela de Chávez, ni la Bolivia de Evo, que son definitivamente antiimperialistas, ni tampoco como el Brasil de Lula o el Uruguay de José Mugica, que son más conciliadores, o como dicen “políticamente correctos”. Todos los países de Sudamérica, coinciden en la valoración que tienen de Argentina en su aporte en la integración, a la UNASUR, y al MERCOSUR. Todos contribuyen a la Gran patria Latinoamericana, tan importante para el reconocimiento de la región en el concierto mundial.

Los que estamos aquí y ahora recorriendo el camino comenzado en 2003, sabemos que hay que avanzar. Estancarse es retroceder. Prestamos atención a las coyunturas políticas. No consideramos que todo lo que proviene de este estado que no es socialista, es solamente una transacción burguesa. Consideramos que lo obtenido en materia social es importante y vital y profundizarlo es lo que se impone.

El gobierno intervino en la subjetividad de la sociedad, atravesando el descrédito de los partidos políticos y su consecuente crisis de representación. Que el peronismo y la CGT, forme parte de este proceso llamado Kirchnerismo, no implica que el kirchnerismo no tiene y no busca otros componentes de distintos contextos. Los enemigos son considerables y están operando. Se necesitan muchas voluntades fuertes para combatirlos. El kirchnerismo, esta fuerza en avance, abarcativa, de muchos, debe seguir sumando y progresando para establecerse como una nueva y distinta identidad política. Es el momento.


(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)

jueves, 18 de noviembre de 2010

Interpretaciones

algo importante está sucediendo en este suelo...

Mirta Ventura (*)
Noviembre 2010

Analizar hechos que suceden y/o sucedieron conlleva interpretarlos. La interpretación, como no puede ser de otro modo, está teñida por la ideología que se sustente -lo que implica concepción de los hechos históricos, de las conductas sociales e individuales- y por el compromiso que se tenga ante algunos acontecimientos.

Más allá de la intención de hacer una interpretación racional histórica, a través de la cual se llega a una valoración de algún hecho real, está siempre presente la posibilidad de la interpretación subjetiva literaria, que tiene el fin de enfatizar los significados que trascienden a ese hecho real. Este enfoque no es en desmedro del primero, ni menos significativo.

Hay quienes interpretan los últimos acontecimientos sucedidos en el país (nos referimos al proceso político comenzado en 2003, reafirmado en 2007 y al cimbronazo recibido con la muerte de Néstor Kirchner el 27 de octubre de este año, que evidenció una clara ratificación de la existencia de este espacio, al que denominamos “kirchnerismo”), como inesperados, de sentido contrario a lo que venía ocurriendo. Otros lo ven como un devenir no extraordinario, y ponen el énfasis en las aspiraciones anteriormente advertidas de, no solamente, Kirchner, sino de una generación que ante la derrota, siguió creyendo en su verdad.

Las dos interpretaciones, seguramente, tienen algún asidero. Con la experiencia del Lopezreguismo en los 70 y luego la de los 90, con Menem, hay que reconocer, que darle crédito a quien venía del peronismo, se hacía difícil. Pero creer que la derrota no deja ninguna chispa animada, también es delicado presumir. Y no surge este movimiento allí en donde nunca se hubiera podido imaginar, surge aquí en Argentina, en un gran país de la América Latina. En un continente, en donde nacen, Chávez, Lula, Evo... entonces... ¿Puede decirse que era imprevisto?

Un sector del progresismo, consideró cada acontecimiento sucedido desde el comienzo de Kirchner, como algo circunstancial, no auténtico. Así opinaron en los avances rapidísimos que se produjeron en la lucha por los Derechos Humanos. Oportunismo dijeron. Después siguieron más avances en la constitución de la nueva Corte, en las estatizaciones y aún así no quisieron aceptar, que estábamos en un camino trascendente. Llegó Cristina. Otra vez las dudas. Pero, contrariamente a lo que vaticinaron, el proceso se profundizó más aún. La recuperación de las jubilaciones en manos del estado y su ajuste por medio de la movilidad dos veces al año, recuperación de Aerolíneas Argentinas, Ley de Medios, Asignación Universal por Hijo... y todavía les cuesta reconocer. Ante la muerte y el demostrativo acto de despedida y afecto a la figura de Kirchner y al proyecto por él representado, que protagonizaron miles de argentinos, algunos percibieron, recién ahora, que algo importante está sucediendo en este suelo.

Y ahora, vamos a despegarnos de análisis e interpretaciones. Si se lo esperaba o si es una aparición mágica, si las cosas que se fueron produciendo fueron plagio o facilismo, o auténticas. Si fueron acomodaticias o siguieron y siguen con Cristina, un proyecto. Todo esto vamos a dejarlo. Valoramos los hechos, bajo cualquier punto de vista. Si alguien cree que porque se murió (qué tristeza!), hay que quererlo más, le decimos, nosotros no. Algunos, que dejando todo prejuicio, pudimos ver lo elogiable, y no lo escatimamos ni lo disimulamos, ni pedimos perdón cada vez que con felicidad coincidimos, lo quisimos vivo.

(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)

martes, 2 de noviembre de 2010

Y llegaron las muertes...

No todo es lo mismo...


Mirta Ventura (*)
Noviembre 2010


La muerte de Mariano Ferreyra aún está presente y lo seguirá estando. No sucedió en cualquier momento, aconteció cuando las circunstancias eran favorables al proyecto iniciado en 2003 por Néstor Kirchner. Acto multitudinario en River con el sindicalismo más comprometido de la CGT afianzándose cada vez más en la conducción, progresos en la consolidación de la aplicación de la Ley de Medios en contra de la ley monopólica de la dictadura, resultados elocuentes en la UNASUR encabezada por Kirchner, crecimiento en la intención de voto a los Kirchner. Demasiado para los que no pueden aceptar este derrotero. Y actuaron. Un balazo terminó con la vida del joven militante y con una etapa en donde la vida no estaba en jugo. Nunca en el proceso comenzado en 2003, hasta la actualidad, se reprimió la protesta social.

De inmediato quisieron cargarle esta muerte al gobierno a través de su líder sindical Hugo Moyano. Establecieron un paralelismo artificial, provocado caprichosamente, entre José Pedraza, líder de la Unión Ferroviaria (UF), perteneciente a la CGT, con Moyano y de allí, en alegre pasaje, al gobierno.

Moyano... no todo es lo mismo...

En la CGT de Moyano siempre se atendió a los trabajadores tercerizados y se los escoltó en sus reclamos ante las patronales. Es responsabilidad y obligación de la CGT, defender a los trabajadores tercerizados. Sucedió con los trabajadores de Kraft, con los despedidos del diario Crítica y con todos los trabajadores que recurren a la CGT pero, si tienen organización gremial que los represente, es decisión de esa organización, las medidas que tomen.
Moyano recibió y apoyó a los trabajadores tercerizados que protagonizaron el reclamo del miércoles 20 de octubre que finalizó trágicamente.
Desde que los servicios fueron privatizados, durante el menemismo, son frecuentes los conflictos alrededor de las empresas tercerizadas. Hay muchas empresas flexibilizadas que pasan por estas circunstancias. Pero la CGT, no puede afiliarlos directamente, porque congrega solamente a organizaciones gremiales, que actúan autónomamente en estos conflictos.

José Pedraza, está implicado, por el papel que le cupo a su sindicato en el asesinato de Mariano Ferreyra. Los tiros efectuados, presuntamente, partieron de una patota que respondía a ese sindicato. No sólo no se solidarizan con los compañeros tercerizados, sino que los combaten. El tercero en orden de autoridad de la UF, Pablo Díaz, sería quien convocó a un grupo, para efectuar la celada a los tercerizados.
Los integrantes de la Unión Ferroviaria intentaron despegarse del suceso, pero no lo consiguieron a juzgar por el texto plasmado en un comunicado:

...” Capítulos recientes de esa historia tienen que ver con la lucha por la incorporación a las empresas concesionarias de todo trabajador "tercerizado" que realice tareas propias de nuestro gremio. En la mayoría de los casos lo hemos logrado y lo seguiremos exigiendo en los que todavía no están resueltos. La situación planteada en el Ferrocarril Roca, infortunadamente, fue bastardeada por una utilización política inescrupulosa y miope, mucho más interesada en la agitación permanente que en la solución concreta de los problemas de los trabajadores. Esa táctica condujo a un asedio constante a los trabajadores ferroviarios, muchas veces agredidos y coaccionados por acciones llevadas a cabo por activistas de tiempo completo y no por trabajadores. La constante reiteración de esos hechos ha producido, en esa línea, reacciones y hasta incidentes. No los alentamos ni los justificamos, pero es preciso conocer objetivamente el escenario completo. Algunos de esos incidentes se produjeron, efectivamente, el aciago 20 de octubre”.

La presidenta, el ministro del Interior, los hombres de Moyano en la CGT, nombraron a este asesinato como crimen. Pedraza se excluyó de la CGT hace más de un año, cuando se fueron "los Gordos". Esta gran diferencia entre estas dos ramas de dirigentes, viene ya desde los 90, cuando la CGT, estaba controlada por “los Gordos”. En ese momento Moyano se fue de la CGT y fue un luchador en contra del menemismo, combatió con todo al neoliberalismo. Todo lo contrario de lo que hizo Pedraza.

Una profunda discusión, acerca de la democratización y saneamiento de las organizaciones sindicales, se impone.

Y llegó la muerte...

Llegó una muerte, la de Mariano Ferreyra, provocada, buscada para opacar estos logros construidos con ideas, ideología, trabajo, dignidad y fortaleza, no aceptados por los que siguen pegados al liberalismo. Y con esta muerte no sólo se perdía esta valiosa vida, se frustraba la gran decisión y logro de los gobiernos de Néstor y Cristina, de no perder vidas en las luchas sociales.

Como es costumbre, la oposición y los medios monopólicos, tratan de utilizar este crimen, intentando acusar al gobierno y, sin pudor, se autoproclaman sostenedores de la democracia, si bien apuntalaron la dictadura. Tratan de definir lo sucedido como lucha sindical, entre grupos de mafiosos, cuando se trataba de un reclamo en contra de la flexibilización laboral. La derecha, una vez más, trata de utilizar a ciertos grupos de izquierda, que, involuntariamente, se encuentran, muchas veces, del mismo lado: buscan responsabilizar al gobierno de este asesinato, con el propósito de mancillar la notoriedad adquirida, protegiendo los derechos humanos del pasado negro y del presente.

Y otra muerte llegó...

Y si fuera esto un relato literario, seguramente estaríamos tentados en unir esta muerte (cuestión que no me permito aseverar), como si fuera germen de otra muerte, sucedida también en este mes de octubre: La muerte de Néstor Kirchner.

¡Qué dolor imaginamos que puede provocar una acción como ésta, en alguien que se ocupó especialmente para que nunca sucediera!. El estado subsidia a las empresas de ferrocarriles privatizadas, para bajar el precio de los boletos de todos los que usan el ferrocarril. ¿Y parte de esta plata la han usado para contratar patotas?. ¡Qué indignación, suponemos!. Y sucedió. Intencionalmente, sucedió. Y nos cabe tener que sufrir esta otra pérdida. Esto es el dolor.

Nuevamente, como tantas veces en la vida, recurro a palabras de Juan Gelman (Lamento por la muerte de Parsifal Hoolig de Los poemas de Sidney West), que ya forman parte de mi mente y ánimo:

y si alguno supone que esto es triste
si alguno va a pararse a decir que esto es triste
sepa que esto es exactamente lo que pasó
que ninguna otra cosa pasó sino esto
bajo este cielo o bóveda celeste




(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)

viernes, 29 de octubre de 2010

Homenaje

Homenaje
A un compañero tardío con que la vida me premió...

Mirta Ventura (*)
27 de octubre 2010

Se fue un compañero y qué compañero. Néstor, que fue presidente de todos los argentinos y nunca se lo vio como a ese “que se la cree”. Siempre se mostró como un amigo. Supo ejercer dignamente ese lugar y todos los lugares que ocupó. Fue muy afortunado también. No siempre se puede ver una obra comenzada, seguir creciendo y mejorando como a él le pasó al terminar su mandato, y transcurrir el de Cristina. Cristina, presidente, luchadora y compañera de la vida militante. Compusieron una entidad política inequívoca y eso es, ciertamente, un deleite para la vida.

Sus detractores, mal que les pese, no van a poder ignorar que la historia lo va a tener presente por sus cualidades y acciones. Abrió un enfoque de “Patria Grande”, contrariando los intereses del Imperio. Se vinculó, como nunca antes ningún mandatario, en lo cultural, en el sentimiento, en lo económico, y político, con los presidentes de la América Latina, Chávez, Lula, Morales, Correa,... lo que culminó en su lugar al frente de la Unasur, con resultados notables. Afianzó la paz entre Venezuela y Colombia, y actuó con firmeza ante el intento de golpe de Estado en Ecuador.
El sueño de San Martín y Bolívar, de la América unida, ahora, después de 180 años, se está concretando.

En todos estos últimos años (consideramos en conjunto los años de presidencia de Néstor y los de Cristina), no se reprimió la protesta social, no hubo presos políticos ni censura de ningún tipo y los derechos humanos fueron política de Estado. La política de desendeudamiento, la estatización del Correo Argentino, de Aerolíneas Argentinas, la recuperación de las jubilaciones a manos del Estado, la Ley de Movilidad para las jubilaciones, la Asignación Universal por hijo, la ley de Medios, la disminución del índice de desempleo, las cooperativas de trabajo, etc., hacen que este período que está transcurriendo, esté caracterizado por el firme andar en el camino que deseamos seguir recorriendo, porque lo vivimos como un logro, conseguido con mucho compromiso y disputa al poder.

A quienes quisieron cargarle la desdichada muerte de Mariano Ferreyra, en esa forzada flecha de dirección y sentido caprichosos - Pedraza, entonces, Moyano, entonces el gobierno -, les aclaramos que, justamente, Moyano defendió los derechos de los trabajadores tercerizados, atravesando los camiones para impedir el paso. En tanto Pedraza usó la fuerza en contra de los que pretendían impedir el paso para reclamar sus derechos. Moyano fue un luchador en contra del menemismo, no pasó lo mismo con Pedraza.
Este período gubernamental puso énfasis, especialmente, en cuidar a cada uno, en valorar cada vida y no permitir que se pierda ninguna de ellas. Y rebasaron los miserables, los mezquinos, intentando manchar lo que se supo mantener limpio.

Hay quienes son nuestros hermanos en la política, aquellos que saben ver primero en Néstor y ahora en Cristina, la virtud de haber devuelto a la política el lugar fundamental por sobre la economía y los monopolios, que no son kirchneristas (destaquemos que a esta altura, la palabra kirchnerismo representa un movimiento, una dirección y un sentido, un proyecto político). Se dicen autónomos, ya que desean mantener una independencia en la construcción y acción, pero dicen estar comprometidos en avanzar en este rumbo, con más democracia, justicia, e igualdad de oportunidades. A estos compañeros, les sugerimos no facilitar que triunfen los que quieren obstaculizar este camino, que seamos capaces de construir espacios comunes con generosidad. Cuidar que la autonomía no devenga neutralidad porque sabemos que los neutros, nunca son tales. Las alianzas que formemos son vitales para seguir este derrotero.

Hay otros compañeros que lucen puristas, que aunque debieran, según lo declamado a lo largo del tiempo, reconocer y apoyar las medidas tomadas en lo social y a favor de la mejor distribución del ingreso, no acompañan. Se ponen siempre en contra, coincidiendo con el arco de derecha liberal. Y se la pierden. No saben aprovechar, aunque no hayan sido ellos los que lograron subir estos peldaños, lo que es digno festejar. Ante todo, se cuidan. La responsabilidad, como opositor, es menor.

El pueblo está en la calle. He visto miles de caras emocionadas, lágrimas que fluyen. Esto no pasa usualmente. Algo sucede, algo se ha generado en estos años, en esta patria. Todos tomamos nota. Qué nadie se haga el distraído.

Néstor ya no está, lamentablemente, pero aquí no hay huérfanos. Está Cristina, está el proyecto, está el trabajo de muchos en este equipo, están los presidentes hermanos de Latinoamérica, estamos todos nosotros. Somos todos nosotros.

Tomamos en esta ocasión, palabras del gran Juan Gelman: Hay quien vive como si fuera inmortal, otros se cuidan como si valieran la pena... Néstor, dignamente, vivió circunscrito al primer grupo, no se cuidó, aunque en él sí, hubiera valido la pena...

Gracias, Néstor...
Gracias, Cristina... Adelante...
El pueblo está en la calle... Gracias a los que caminamos conmovidos... A los que estamos... A los que somos... Ahora y siempre...


(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)

domingo, 17 de octubre de 2010

Acto en Sociales

Este es un artículo publicado en Pag.12 el 16/10/2010

Es destacable la claridad con que describe el momento que vive el movimiento estudiantil, actualmente, el decano de sociales Sergio Caletti


Bajo la consigna de “Sociales somos todos”, se realizó ayer un acto encabezado por el decano de la Facultad, Sergio Caletti. Según informó la Facultad en un comunicado, el encuentro al que fueron convocados profesores, graduados, estudiantes y no docentes “tuvo como objetivo simbolizar la restitución del cogobierno, el restablecimiento de todas las actividades académicas de grado y posgrado y apuntar a la recomposición de los lazos de convivencia en un clima de tolerancia y respeto, luego de una medida de fuerza que dejó a la Facultad muy dañada en términos institucionales”. El decano señaló la tristeza y el asombro porque las más de seis semanas de conflicto “no han producido ninguna respuesta sustantiva que no estuviera ya prevista, contemplada o en marcha antes de iniciarse el conflicto. Ni las becas, ni el comedor, ni las refacciones edilicias, ni los compromisos gubernamentales relativos a la tercera etapa de (el edificio de) Santiago del Estero”.

sábado, 16 de octubre de 2010

Cultura, política, claudicación...

Cultura, política, claudicación…
Un poco de dignidad…


Mirta Ventura (*)
Octubre 2010

Despierta cierto interés conocer quiénes son los que reciben el premio Nobel, cada año. Es parte de una costumbre y tradición que involucra a todos los países.
Es parte de ese juego de juicios a que nos sometemos, para recibir premios o castigos de parte de algo “superior”, que nos quieren hacer creer que hay, y que nos importan. Tendemos a percatarnos de lo relativo de su valor, al enterarnos de quiénes han sido elegidos, y no concordamos con dicha elección. En general, si la elección coincide con la propia, lo festejamos como si esa (elección) sí, tiene “verdadero” valor.

Más allá de estas relatividades, el uso grosero de posiciones políticas en nombre de valores intelectuales (eventos culturales internacionales, premios Nobel), hacen captar, de forma demasiado explícita, los intereses, siempre presentes, de los imperios, en contra de los llamados países emergentes.

En todas partes del globo, se encuentran emisores de estas ideas monopolizadoras. Innegable pesar dan los defensores de posiciones complacientes a las potencias, provenientes de países sumergidos. Y esta condena la debemos sufrir, una y otra vez, en casi todo evento de cultura teñido políticamente, como no podría ser de otra forma. Nos queda, naturalmente, no aceptar argumentos solapados, porque estamos maduros para ingenuidades. Al menos, que se sepa que no les creemos nada. Y a nuestros claudicados, señalémoslos. No usemos esa amplitud de mente hipócrita, allí, donde nos están ciñendo.

Dos eventos culturales acontecidos en estos últimos días, dan cuenta de lo dicho.

Feria del Libro de Frankfurt

Argentina fue a la Feria del libro de Frankfurt como invitada de honor. Es de imaginar que todo argentino se sintió orgulloso. Pero no. Ni todos, ni los grandes medios de comunicación. La escena no podría ser más elocuente. Cristina en el estrado con Elsa Oesterheld, en las primeras filas, el público aplaudía con emoción. Muchos intelectuales en las filas, entre ellos Juan Gelman, Horacio González, Osvaldo Bayer, compartiendo el sentimiento. De ese especial momento, Horacio González, destacó la frase emitida por Elsa: “yo que creí estar muerta y hoy vuelvo a tener esperanzas”. Y cuando dice hoy, dice ahora, que a la lucha por los derechos humanos, se la ve concretar lo que hace algunos años eran solamente enunciados. Animó, en todos los que somos sensibles a esta lucha, lo fundamental, que es no dejar que este batallar, merme, con el tiempo transcurrido.
Entretanto aquí se comentaba algún artículo firmado por el periodista británico J, Carlín y el psicoanalista argentino Carlos Pierini, que salió publicado en el diario español El País, criticando duramente a Argentina. Los grandes medios no se la iban a perder. Lo publicaron. Los adláteres periodistas lo comentaron con sorna: “En el exterior se cagan de risa de nosotros”. El psicoanalista argentino expone la opinión española sobre Argentina como país perdedor, sin hacer mención de cómo es la situación actual de España. Lo más indigno, es que dieron espacio a esa visión ego europea mientras en Frankfurt, éramos invitados de honor, y hacíamos honor a la designación. Poco lo comentaron.
Se lo señalamos a nuestros claudicados.

Premio Nobel de Literatura 2010

En los 60, Mario Vargas Llosa brotó como un convertidor de la literatura latinoamericana: La ciudad y los perros, La casa verde... Recibimos de él creatividad en cultura y literatura. La evolución de sus libros, confirmando su afinado estilo, fue mostrando un pronunciado giro en lo ideológico. Su visión del mundo fue tiñendo su argumentación en la literatura. En los últimos años, sus novelas “La fiesta del Chivo” (2000), “El paraíso en la otra esquina” (2003), Travesuras de la niña mala (2006), no tuvieron la misma aceptación que las anteriores.
No voy a opinar acerca de si es razonable, literariamente, que se le otorgue este premio. Sí voy a decir que todos tenemos derecho a tener distintas posiciones ideológicas y políticas. Quizás, lo que no debiera dejarse pasar es que si alguien fue defensor de la Revolución Cubana y ha comulgado con las ideas de izquierda, con el agregado de ser un ser muy pensante, ahora pueda decir, livianamente, que está en contra de toda tiranía y que por eso está muy en contra de Fidel castro y de Chávez, ya que él está a favor de la Libertad. No le creemos. ¿De qué Libertad habla? De la Libertad de morirse de hambre que tienen los pueblos sometidos? ¿De la Libertad que se vive en los países que son potencia de segregar habitantes de su suelo por color o procedencia, de invadir, bombardear, intervenir, en países emergentes? Se pasó a la derecha, su mente ha sido colonizada y busca justificarse. No es un libre pensador, es un representante de los grupos dominantes. Él ya no vive en Latinoamérica, en su Perú. Le queda chico.

Por cierto que nos entusiasma que las letras de Sudamérica, sean consideradas y premiadas. Nos hubiera gustado también, que Jorge Luis Borges, con quién no compartimos en absoluto ideología, lo hubiese recibido por su calidad literaria. Con igual amplitud habríamos celebrado el premio a Vargas Llosa, si no pesase la fuerte sospecha de que el galardón premia menos sus méritos literarios que su militancia activa en la detracción del proceso independentista que está transitando, con resultados más que prominentes, Latinoamérica.

¿Tenemos que no inmutarnos cuando alguien se refiere a la Argentina, como un país en donde se ve un proceso de decadencia?. Dice que los argentinos elegimos lo peor. Que es nuestra culpa por elegir al peronismo. A él le gustaba Argentina antes, en los años en que la oligarquía estaba en el poder. Eso sí que era un país en serio. Parecía Europa. Critica a “la pareja de los Kirchner”. No tienen cultura, dice. Cristina Fernández es un desastre. En algo tiene razón. Los argentinos somos los responsables de elegir un país en donde se recuperaron las jubilaciones y tienen movilidad asegurada dos veces al año, se recuperó Aerolíneas Argentinas, se aprobó una ley de medios antimonopólica, se aprobó la Asignación Universal por hijo y las expresiones populares nunca se reprimen. Elegimos seguir en el camino que estamos andando, reforzando la lucha por la igualdad de oportunidades y la mayor distribución del ingreso. Y los que no eligen este rumbo, lo dirán en las urnas.

A algunos de nuestros conciudadanos que aceptan con simpatía estas declaraciones del premio Nobel, a algunos de nuestros intelectuales, que hacen culto de la amplitud de mente y de criterio, les sugerimos: Se puede ser opositor al gobierno nacional, opositor a los distintos gobiernos populares de la América Latina sin, necesariamente, abjurar. Somos, afortunadamente, pueblos en emancipación, tenemos dignidad.
Se lo señalamos a nuestros claudicados.

(*) Licenciada en Física (UBA), 1974
INTI, (1974-1981)
CONICET, (1981-1988)
CNEA, (1984- 1995)
ARN, (1995-2010)